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Salvador Salas
Así era Paqui, la víctima del crimen machista de Benalmádena

Así era Paqui, la víctima del crimen machista de Benalmádena

La mujer tenía 52 años, era natural de Granada y tenía tres hijos con su marido, quien supuestamente se quitó la vida tras dispararle

Miércoles, 11 de octubre 2023, 17:08

Paqui era una persona que rebosaba alegría. Y, sobre todo, que se desvivía por su familia. La mujer, de 52 años y natural de Granada, trabajaba como limpiadora en el hotel Sunset Beach Club de Torrequebrada (Benalmádena). Este martes se incorporó a su puesto laboral tras un descanso y, como cualquier día, compartió bromas con sus compañeras y se afanó en dejar impolutas las habitaciones de la planta 14. Su jornada terminó a las cuatro de la tarde.

Apenas una hora después, los policías hallaron su cadáver y el de su marido (de 63 años), ambos con impactos de escopeta, en el domicilio familiar en el que residían. Los agentes localizaron un arma larga cerca del cadáver de él. De ahí que las primeras hipótesis de los investigadores apunten a que el hombre pudo suicidarse tras matar a tiros a su mujer, de acuerdo con las fuentes.

La pareja tenía tres hijos en común, de 21, 20 y 17 años. Según precisaron a SUR, fueron los vecinos quienes dieron la voz de alarma sobre las 17.00 horas tras escuchar varias detonaciones. Al parecer, la llamada se produjo desde el inmueble contiguo, donde hay una clínica dental. Apenas unos instantes después, el hijo de menor edad llegó a la vivienda y, aterrado por la escena que encontró, corrió a pedir ayuda.

El Ministerio de Igualdad confirmó ayer que Paqui es la cuarta víctima de un crimen machista en la provincia de Málaga en lo que va de 2023. Ni los vecinos ni las compañeras de la mujer sospechaban que ella pudiera ser víctima de esta lacra. Tampoco constaban denuncias previas por malos tratos.

Según las fuentes, su marido, Francisco, llevaba tiempo atravesando una profunda depresión. Paqui alguna vez se desahogó al respecto con sus amigas y compañeras del hotel, a quienes, esperanzada, contó hacía poco que su pareja parecía que empezaba a mejorar.

El hombre, que trabajaba en una autoescuela, llevaba meses de baja por esta enfermedad. Al parecer, era aficionado a la caza, lo que explicaría el motivo por el que estaba en posesión de armas que suelen ser utilizadas para esta actividad. Los efectivos de la Policía Nacional intervinieron tres de ellas en el domicilio.

«Siempre en nuestro corazón»

La noticia del crimen machista ha sumido en el dolor al personal del resort en el que Paqui llevaba al menos unos diez años trabajando y al que se había incorporado como miembro de la plantilla fija hacía uno y medio. Muchas de sus compañeras se enteraron esta mañana de que ella era la víctima del trágico suceso tras ser informadas por la dirección, que ha concedido el día libre a las más cercanas a la mujer.

Este mediodía, los trabajadores se han concentrado a las puertas del hotel para rendir homenaje a la memoria de Paqui, una persona a la que, decían, recordarán por su sonrisa, su buen humor y su profesionalidad. «Para siempre en nuestro corazón», se leía en los carteles que han exhibido en medio del desconsuelo mientras guardaban un minuto de silencio por ella.

I. Quirante

Consternadas, algunas compañeras insistían en que nunca imaginaron el triste desenlace de Paqui. Ella jamás aludió a episodios de malos tratos y tampoco dio muestra alguna de estar sufriendo violencia de género, aseguraban. «Él no estaba bien; no sabemos si, por su enfermedad, tuvo un cruce e hizo eso», apuntaban, todavía poder sin asimilar lo sucedido.

En medio del dolor, también rememoraron lo ilusionada que estaba la mujer hacía apenas unas semanas porque la familia había encontrado un piso al que, al parecer, planeaba mudarse próximamente. Según decían, Paqui era una persona que, a pesar de las adversidades, nunca dejó de mirar a la vida con optimismo.

Varios disparos

En la urbanización en la que residía el matrimonio -a apenas unos metros del trabajo de la mujer-, y en la que los vecinos vieron crecer a sus hijos, tampoco habían escuchado antes gritos o ruidos que les hicieran sospechar de posibles malos tratos. Como explicaban, tanto Paqui como Francisco eran personas cordiales y siempre se mostraron unidas.

Las alarmas sonaron este martes, día 10 de octubre, cuando se oyeron los disparos. Varias dotaciones de la Policía Nacional y dos ambulancias se desplazaron hasta el domicilio tras recibir la llamada de la clínica dental que hay junto al domicilio, que avisó al 112-Andalucía apenas unos instantes antes de que el hijo menor de la pareja apareciera en el local pidiendo ayuda.

Cuando los sanitarios llegaron ya no se pudo hacer nada por el matrimonio. Según las fuentes, la mujer yacía en el sofá del salón con varios impactos de escopeta. En otra habitación estaba su marido, con un disparo en el pecho y, junto a su cadáver, el arma larga. Aunque la principal hipótesis de los agentes es que el varón mató a la mujer y luego se quitó la vida, la Policía Nacional todavía mantiene abierta la investigación.

El Ayuntamiento de Benalmádena también ha guardado este miércoles un minuto de silencio y ha decretado una jornada de luto oficial. El alcalde, Juan Antonio Lara, ha explicado que ha estado en contacto con uno de los hijos y que ha puesto a disposición de la familia los medios municipales necesarios, entre ellos, la posibilidad de recibir asistencia psicológica tras el duro golpe.

«He estado hablando con uno de ellos y están viviendo un momento muy duro, hay que ponerse en su piel, sobre todo cuando además nos han trasladado que sus padres siempre se habían llevado bien», apuntaba el primer edil. «Benalmádena está hoy de luto y desde el Gobierno local seguiremos poniendo todos los medios para luchar por la salud mental y frente a la violencia de género», añadía.

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