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Fran Sol, en una de las acciones en que se vio superado por los centrales, en este caso Omeruo. agencia lof
Crónica | Leganés 1-0 Málaga

El Málaga, sin gol ni reacción, se hunde cada vez más

Jornada 7. LaLiga Smartbank ·

Incapaz de crear peligro pese a su claro dominio en la primera parte, también perdió en Leganés y sigue sin levantar cabeza

Miércoles, 12 de octubre 2022, 18:33

El Málaga no levanta cabeza y continúa cuesta abajo. Incapaz de generar ocasiones claras y con una alarmante falta de sentido colectivo en ataque después ... de diez jornadas, tiró por la borda una primera parte de control absoluto (pero, conviene reiterarlo, sin opciones claras de remate) y naufragó en la segunda frente a un Leganés que se estiró más por inercia que por convicción hasta encontrar su oportunidad. El equipo, ahora con Pepe Mel en el banquillo, se hunde sin la más mínima muestra de reacción tras el golpe del rival y queda anclado en el sótano de Segunda.

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Mel buscó en Butarque dar un paso más en la construcción de una orquesta afinada desde la base de sus solistas, pero también rescató como extremo a Juanfran, al que ya utilizó así en el Betis antes de que fuera reconvertido a lateral. Junto a la ausencia de Rubén Castro –al que el técnico optó por dosificar en esta semana de tres compromisos–, la presencia del madrileño más adelantado, con Bustinza como escolta, pretendía también minimizar el efecto del sistema del Leganés y conseguir que la defensa local contara en la práctica con cinco efectivos, y no con tres centrales y dos 'carrileros' en campo contrario.

Vídeo.

Dado que el Málaga no está sobrado de centrales, el equipo fue asimétrico porque en la izquierda tuvo que actuar Febas, futbolista de juego interior. No obstante, bastó con la clara superioridad de Juanfran en su banda para que el contrario reculara y se viera muy lejos de los zagueros malaguistas. La sensación de control de los pupilos de Mel fue apabullante en la primera mitad por más que al descanso la ventaja en la posesión fuera mínima (51 frente al 49 por ciento del Leganés).

Más firme en la posesión arriba –ahogando al adversario en la salida de la pelota y también sin mostrar miedo pese a su condición de colista– y con mejor circulación de la pelota, al Málaga sólo le faltó muchísima más precisión en el último cuarto de campo. Pese a estar bien sostenido en la medular por la pareja Jozabed-N'Diaye y a merodear continuamente el área local, no fabricó una sola ocasión de peligro. Sobraron los centros telegrafiados y los errores garrafales en el último pase, aunque también faltó una mejor lectura de las jugadas por parte de Fran Sol, que equivocó reiteradamente la elección cuando debía tirar el desmarque al primer palo o aguardar en el segundo.

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De poco sirvió recuperar la pelota tan arriba y con tan aparente facilidad (innegable característica en los equipos de Mel) porque el Málaga no intimidó lo más mínimo entre continuos gestos de desesperación de sus atacantes. Ni Fran Villalba ni Febas estuvieron lúcidos, pero también se echó en falta más llegada de alguno de los medios centro. Después de diez jornadas ya debiera existir al menos una pizca de sincronización en los movimientos de ataque. La cuestión es que el Leganés se escapó vivo en la primera mitad.

En la reanudación ya fue otra historia. El conjunto local salió dispuesto a jugar más arriba, a no arrinconarse, y el Málaga no mantuvo la intensidad en la presión en campo contrario. El cambio de tendencia quedó patente muy pronto en dos situaciones de juego. Primero, la amarilla de N'Diaye por frenar un contragolpe en un córner a favor, y después, un disparo de Cissé en el segundo palo tras un centro no neutralizado. Más tarde, Sergio González remató a placer en plancha en un córner. Todo empezaba a pintar más oscuro para un Málaga que debió retocar el eje de la zaga por los problemas físicos de Escassi. Y precisamente a renglón seguido el desajuste entre Bustinza y Burgos por el centro permitió que José Arnaiz rentabilizara un desmarque a la espalda marca de la casa para adelantar al Leganés.

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En el minuto 72 Mel optó por un triple cambio con la entrada arriba de Loren y Rubén Castro más el debut de Cristian. Con este en la izquierda, Hervías en la derecha y hormigón en la medular con el dúo Genaro-N'Diaye, el Málaga se lanzó al ataque con más empeño que ideas. Hubo que esperar más de diez minutos para ver el primer remate entre los palos en todo el partido (Genaro, de cabeza, sin peligro para Riesgo) mientras el Leganés se atrincheraba y hasta tuvo otra opción para Arnaiz. El Málaga se hunde incapaz de reaccionar.

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