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Coches en cola para repostar en una gasolinera 'low cost' del polígono Santa Bárbara de la capital. Migue Fernández
La venta de combustible crece en Málaga a pesar de los coches híbridos y eléctricos

La venta de combustible crece en Málaga a pesar de los coches híbridos y eléctricos

El consumo repunta desde la pandemia ante un parque móvil envejecido, las pocas matriculaciones, el auge de la logística y una población en crecimiento en la Gran Málaga

Sábado, 23 de marzo 2024, 22:57

Si cada vez se venden más coches híbridos y eléctricos, lo lógico sería que el consumo de combustible fuera bajando. Pues no. Frente al discurso oficial sobre la supuesta mejora de la movilidad sostenible, la realidad es que desde la pandemia (2020) el gasto ha ido en aumento en la provincia.

El año 2023 marcó un máximo de la década, sólo superado por el año previo al coronavirus (2019). Según los datos del último informe de la Corporación De Reservas Estratégicas De Productos Petrolíferos (CORES), de marzo de este año, el año pasado se vendieron 803.496 toneladas de los dos productos más demandados por la automoción, que son la gasolina 95 y el gasóleo A. Son apenas 13.000 toneladas menos que el último año antes del virus (816.637).

En el caso de la gasolina 95, el año pasado se batió el récord histórico absoluto, con 219.148 toneladas, y supera a la anterior marca, que era de 2005.

A pesar de que ya los coches de gasoil se venden poco, el parque móvil es tan antiguo (y está tan 'dieselizado') que este sigue siendo, de lejos, el derivado del petróleo que más se vende.

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Pero el informe tiene más conclusiones. En el caso de la 95, el año pasado se batió el récord histórico absoluto, con 219.148 toneladas, y supera a la anterior marca, que era de 2005. Además, a pesar de que ya los coches de gasóil se venden poco, el parque móvil es tan antiguo (y está tan 'dieselizado') que este sigue siendo, de lejos, el derivado del petróleo que más se vende en las estaciones de servicio malagueñas.

Gasóil a la baja

En el otro lado de la balanza, hay algunos datos que indican que la tendencia de consumo va a ir en descenso, especialmente en el caso del gasóil, pero mucho más lento de lo que se esperaba en el actual proceso de descarbonización.

De este modo, en 2023 se vendieron 13.877 toneladas menos de combustible para motores diésel que el año anterior. Y además enero de 2024 ha empezado con una bajada: un 8% menos que en el mismo mes de 2019. En cambio, sigue en aumento en el caso de la gasolina 95. También es cierto que las cifras son mucho más bajas que en el año récord, que fue 2007: la provincia ha dejado de quemar 97.174 toneladas en estos 16 años.

219.148

toneladas de gasolina 95 se vendieron en 2023, el récord histórico absoluto desde 2005.

«El consumo está al nivel de antes de la pandemia, aunque las ventas de los empresarios no», valora Álvaro Fontes, presidente de la Agrupación Andaluza de Vendedores al por menor de Carburantes y Combustibles (Agavecar). Esta dualidad se explica por la competencia de las estaciones de servicio 'low cost', que han proliferado en los últimos años. «Es verdad que en general el mercado se ha recuperado bastante, aunque no todo lo de antes de la pandemia», puntualiza.

Para Fontes, «el consumo aumenta por el crecimiento de la economía, pero a futuro, por la diversificación energética con los coches eléctricos, el hidrógeno y los combustibles sintéticos, y por la mayor competencia en el sector, nuestro negocio tendrá un declive largo». «La llegada de las alternativas energéticas va a ser más lenta y compleja que lo que políticamente se intenta».

El aumento de compras en internet ha multiplicado las flotas de furgonetas de reparto, que en su mayoría usan gasóleo

Por ello, el presidente de Agavecar resta importancia a la merma de ventas por la irrupción de los vehículos eléctricos e híbridos. «Nos afecta más la competencia interna en el sector que las alternativas energéticas, que tienen más de repercusión mediática y política que de realidad». Y añade: «La venta de eléctricos se duplica, pero es que viene de cifras irrisorias».

Ignacio Fernández, gerente de esta asociación empresarial, lo confirma: «El consumo ha aumentado, pero no alcanza a recuperar el nivel prepandemia, las pérdidas están en algo más del 8%. Las sensaciones son que no se van a recuperar nunca por la entrada de nuevas energías y el cambio de costumbre de los consumidores, muchos ya no cogen el coche».

Vehículos más viejos

Pese al auge del transporte público (que batió un récord de casi 100 millones de pasajeros el último año) y la llegada al mercado de más alternativas consideradas «ecológicas», el parque móvil de la provincia es de los más viejos de España, con 15 años y siete meses de media, según los datos de la DGT. Estos tienen un consumo mucho más elevado que los nuevos. En la provincia hay 1.407.209 vehículos censados, en su mayoría de gasolina (695.428); y diésel (688.303), mientras que sólo el 3% son híbridos y eléctricos.

13.877

toneladas menos de gasóleo A se vendieron en 2023, lo que marca una tendencia a la baja.

«La primera palanca para descarbonizar el parque, que necesitamos como sociedad y a lo que nos obliga la UE, es quitar de la circulación los vehículos más antiguos. Un parque con más de 14 años, como ocurre ya en nuestro país, es incompatible con reducir las emisiones de CO2», advierte José Ignacio Moya, director general de Faconauto.

Pocas matriculaciones

A lo anterior se añade el elevado precio y la incertidumbre sobre el futuro de los motores. Los de tipo dual (gasolina y electricidad) están teniendo algo más de aceptación, porque se consideran prácticos y su precio es más comedido. Pero los eléctricos puros no consiguen arrancar, por su alto coste para el cliente particular medio, y por la desconfianza generalizada sobre su autonomía y la escasez de puntos de recarga. Además, es conveniente tener un aparcamiento privado para conectarlos por las noches, algo de lo que no disponen muchos malagueños.

La venta de coches «ecológicos» apenas se deja notar de momento en las cuentas de las gasolineras de Málaga

El balance de matriculaciones del año pasado en la provincia lo deja claro. Por tipos de combustible, es cierto que crecen los híbridos y eléctricos, pero los de gasolina y diésel puros siguen suponiendo algo más de la mitad (50,7% frente al 49,3%). El año pasado se matricularon 9.847 unidades de gasolina (-5,5% que en 2022); 1.787 diésel (-36,4%), y 11.309 de los llamados «ecológicos» (+30,4%), según los datos de la Asociación Malagueña de Automoción (AMA).

Además, cuando hay un cambio, muchos de ellos no se achatarran, sino que cambian de manos: el mercado de ocasión triplica al de nuevos y los que se transmiten tienen 13,4 años de edad media.

La logística marca la diferencia

Antonio Ruiz, empresario del sector del combustible con negocios en Málaga y Sevilla, pone el foco en una actividad en pleno auge y muy dependiente del petróleo: «Hay un fenómeno que observamos, y es que el negocio que más ha crecido en España es la logística, por las compras 'online'. Esas furgonetas son casi todas diésel. Las empresas de paquetería gastan mucho gasóil porque cada vez más se compra por internet».

Otros factores que apunta Ruiz es la tendencia general a la adquisición de coches más lujosos, de tipo SUV, que consumen más; y el aumento del turismo. «En la Costa del Sol hay muchas gasolineras y están habitualmente llenas: no sólo las 'low cost', todas están vendiendo como hace 20 años».

Un ejemplo de la situación que se está viviendo en el área metropolitana y la Costa del Sol es el grupo Coloso, que el año pasado abrió dos nuevas gasolineras. Su propietario, Antonio Velarde, valora que el consumo se mantiene «estable». «Hay más movimiento y se espera una buena Semana Santa, pero las cifras se mantienen como siempre». A su juicio, todavía no se está notando la incidencia de los híbridos y eléctricos: «Si suponen un 8% del mercado total, las ventas caen en torno al 7%, pero no es una bajada muy notoria».

«Prácticamente no se aprecia, se podría achacar a cualquier otro factor, no sólo al coche eléctrico». A su juicio, lo que tiene más influencia en el consumo de combustible en Málaga es la meteorología: «Cuanto mejor tiempo hace en la Costa del Sol, más nos movemos, dependemos mucho de eso».

Población en la Gran Málaga

Aún hay otra pata, que es el fuerte crecimiento de población en los municipios de la Gran Málaga. En la década de 2012 a 2022 ha habido una explosión demográfica, tanto en los núcleos de la Axarquía más próximos a la capital (fundamentalmente en Rincón de la Victoria, Vélez-Málaga y Torre del Mar) como en el Guadalhorce.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) refleja que en la zona Este se han sumado casi 15.000 nuevos vecinos empadronados en diez años, de los que Rincón ha ganado 9.353 (hasta los 50.569); y Vélez, 5.432 (suma 83.899). Es un 11% más. Y la tendencia va a seguir. Las previsiones demográficas del INE apuntan a que Málaga será la segunda provincia con un mayor crecimiento del país, sólo por detrás de Madrid.

Lo que es peor: para estos vecinos no hay alternativas de transporte público, y dependen del coche para ir y venir a trabajar, casi siempre en la capital. Y eso son muchos kilómetros diarios.

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