Los hoteleros malagueños confían en el tirón de última hora para acercarse en Semana Santa –el primer gran termómetro turístico del año– a los niveles de ocupación de 2019, en la previa de la pandemia. Así lo expuso anoche el presidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos), José Luque, durante su participación en 'La Alameda', el programa coproducido por 101TV y SUR y presentado por el director del periódico, Manuel Castillo.
Publicidad
A día de hoy, los datos que maneja Aehcos es que la ocupación media para la Semana Santa será del 66%, mientras que en los llamados días grandes, del Miércoles Santo al Domingo de Resurrección, sube hasta el 75%. «Estamos mejor que en 2021 y no digamos respecto a 2020, pero aún estamos a cierta distancia de 2019», afirmó Luque, quien confía en las reservas de última hora para mejorar los datos y añadió que tras el estallido de la guerra en Ucrania se ralentizaron las reservas «pero luego se han normalizado».
Noticia Relacionada
Aunque el clima será un factor determinante que incidirá en que puedan aumentar o no las reservas, para el máximo dirigente de Aehcos la provincia cuenta con una ventaja: su posición geográfica que le hace estar lejos del conflicto. Un hecho que le hace ser más competitiva frente a destinos como Turquía y Egipto, que dependían en gran medida del mercado ruso, y que han bajado los precios, «pero hay mucha gente que no quieren viajar a determinados lugares por cuestiones de seguridad».
Respecto a la incidencia en los hoteles de la subida del coste energético y de las materias primas, José Luque vaticinó que «va a restar rentabilidad» a unas empresas que estaban empezando a recuperarse tras la crisis provocada por la pandemia. En su análisis, expuso que a principios de 2021 el precio del kilovatio hora en un hotel era de 0,10 euros y terminó a 0,16 euros, se presupuestó para este año a 0,18 euros y «ahora estamos a 0,31 euros» y subrayó que ese incremento en los costes no se puede repercutir en los precios de la habitación porque estos «los pone el mercado en función de la demanda».
Luque sí advirtió de que en caso de que la guerra en Ucrania y sus efectos (en el ámbito de las materias primas y de los carburantes) se prolonguen varios meses y si sigue subiendo la inflación se va a producir una crisis económica cuya consecuencia en el sector hotelero será que «el próximo año tendremos problemas de clientes, puesto que su economía se verá afectada».
Publicidad
Lo que también ha afectado a los hoteles es la calima de la pasada semana en Málaga que ha llenado de barro las instalaciones. Las labores de limpieza, que no cubren los seguros, deberán ser asumida por las empresas, lo que supondrá un gasto de unos 22.000 euros en un hotel medio (entre 100 y 200 habitaciones), según un estudio de Aehcos. Por otro lado, José Luque reclamó al Gobierno «sensibilidad, que ponga los medios y tenga celeridad» para resolver los problemas estructurales de las playas y destacó que existen soluciones científicas para hacer compatibles las actuaciones con la preservación de los ecosistemas marinos.
Suscríbete durante los 3 primeros meses por 1 €
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión
Te puede interesar
La palygorskita, los cimientos del vino rancio en Nava del Rey
El Norte de Castilla
Publicidad
Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación.
Si continúa navegando acepta su uso. ¿Permites el uso de tus datos privados de navegación en este sitio web?. Más información y cambio de configuración.