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Prácticamente no hay semana ni mes en el que las estadísticas que analizan periódicamente la realidad del mercado inmobiliario en la provincia de Málaga dibujen ... un panorama cada vez más desalentador para quienes están buscando una nueva vivienda en venta o en alquiler en la que poder residir. Con los precios disparados y la VPO desaparecida del mapa, ya que hace un año que no se visa proyecto alguno de esa tipología, el escenario se asemeja al de una persistente sequía para la que no se vislumbran a corto plazo cambios meteorológicos que puedan traer la posibilidad de que se produzca una lluvia de hogares a precios razonables.
Han pasado ya dos años desde el último sorteo de VPO en la capital y, aunque no son pocos los mensajes que se siguen lanzando desde las distintas administraciones públicas para anunciar que se van a poner en carga nuevos suelos para la construcción de pisos protegidos, la realidad es que actualmente, al margen del millar que se construyen al oeste del campus de Teatinos (476 por parte del Ayuntamiento y 530 que va a comenzar la promotora Lagoom Living en unas parcelas cedidas por el Consistorio), poco más hay para llevarse a la boca en esta desesperada hambruna de viviendas a precios asequibles.
Si se hace un repaso por los diferentes planes de las instituciones para construir VPO en Málaga, salta a la vista que, al menos en los próximos dos o tres años, siendo optimistas, no se van a terminar nuevas promociones, ya que la mayor parte de los proyectos están lastrados por trámites previos, dependen de que se inicien o finalicen obras de urbanización de terrenos, o se han supeditado a que conciten el interés de empresas inmobiliarias que, mediante la convocatoria de concursos que llevan su tiempo, quieran sustituir a la administración en la ejecución de este tipo de viviendas en parcelas de titularidad pública.
En el caso del Ayuntamiento de Málaga, las previsiones son ambiciosas. Apuestan por alcanzar la construcción de más de cuatro mil VPO en los próximos tres años, pero en esa cifra entran proyectos tanto municipales como de la Junta y del Gobierno central que se enfrentan todavía a una tramitación previa que se antoja complicada y lenta, como suele ser habitual. Es el caso de las 1.168 VPO en venta o alquiler que el Consistorio quiere que promotoras privadas construyan en suelos de su propiedad en Distrito Zeta y Cortijo Merino (los suelos que ocupó la fábrica de Amoniaco). En Distrito Zeta, las obras de urbanización están en marcha, pero en Cortijo Merino acaban de comenzar, por lo que el propio alcalde, Francisco de la Torre, ha admitido que tardarán al menos tres años en ejecutarse.
Es la principal apuesta municipal tras la construcción de las 476 VPO en alquiler que ya se levantan al oeste de la Universidad y que tendrán su primer sorteo este verano, según ha anunciado el Ayuntamiento, para un bloque de 69 pisos en alquiler. La intención del equipo de gobierno es entregar las primeras viviendas de estas parcelas en el primer trimestre del año que viene, por lo que en los próximos meses se seguirán sucediendo sorteos para adjudicar este medio millar de pisos que constituyen la única gran apuesta por la vivienda protegida en Málaga que se puede palpar.
No obstante, poder acceder a uno de estos pisos será prácticamente un milagro para los numerosos inscritos en el registro de demandantes de VPO que gestiona el Ayuntamiento. El propio concejal de Vivienda, Francisco Pomares, no se atreve a concretar una cifra de aspirantes, pero serán miles. Los últimos datos oficiales se este registro, extraídos del Plan de Vivienda y Suelo de Málaga (2023-2027), apuntaban una demanda de 8.600 hogares protegidos, de los que 4.644 (un 54%) se pedían en alquiler. Pero estos son datos de 2022, por lo que es más que probable que la demanda de VPO en Málaga supere ya en total las diez mil peticiones, una cantidad diez veces superior a los pisos que se van a realizar al oeste del campus de Teatinos. Así, acceder a estas viviendas de alquiler seguirá siendo toda una lotería en la que llama la atención la falta de datos fehacientes respecto a la cuantificación actual de la demanda. De ahí que el Instituto Municipal de la Vivienda haya activado una contratación para hacer un seguimiento y actualización del plan que aprobó el año pasado.
En el ámbito de la Junta, que tiene las competencias en materia de vivienda, el panorama es peor. De los proyectos que se llevan anunciando desde hace más de 15 años por parte del Gobierno andaluz no se ha puesto ni un solo ladrillo, y todavía queda. La Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA) tiene en proyecto la construcción de 160 VPO en suelos de su propiedad en el Centro y la Trinidad, pero todavía quedan años para que vean la luz estas promociones ubicadas en la calle Cerrojo (50 pisos), Parras (28), Cobertizo del Conde (40) y plaza de San Pablo (dos suelos para 17 y 25 pisos, respectivamente). En todos estos casos, la intención del Gobierno andaluz es dejar la construcción de los proyectos en manos de privados mediante una fórmula de permuta por la que las empresas inmobiliarias obtienen las parcelas a cambio de ceder luego a la Junta una parte de las viviendas protegidas que se construyan en ellas.
No obstante, el hecho de que las administraciones dejen en manos de privados la VPO no es siempre garantía para su ejecución. En primer lugar porque son muy pocas las empresas dispuestas a asumirla, ya que siguen sin verle rentabilidad. Y, en segundo lugar, porque la burocracia urbanística supone un pesado lastre que se traspasa a los privados. Prueba evidente son los solares entre las calles Lagunillas y Victoria que la AVRA adjudicó a Lagoom Living hace un año para construir un proyecto de 84 viviendas protegidas, herederas del fallido plan de las 'tecnocasas'. El proceso para la realización de estos pisos está todavía pendiente de permisos de la delegación de la Consejería de Cultura para nuevos sondeos arqueológicos por zonas, en las que se irán demoliendo algunos de los edificios en ruinas que todavía pueblan ese enclave. Y también quedan años para que puedan realizarse las 57 viviendas de alquiler que Lagoom también hará en un solar de la calle Gigantes, a espaldas de Carretería, igualmente obtenido por un concurso de la AVRA. En este caso, es necesaria la tramitación previa de un expediente urbanístico para ordenar la actuación.
Y tampoco es muy alentadora la actuación del Gobierno central, que todavía no ha culminado la redacción del proyecto de urbanización de unos suelos en la zona de Buenavista, al oeste de los terrenos de Amoniaco, para la construcción de 1.362 VPO que llevan 15 años previstas. Desde la Entidad Pública Empresarial de Suelo (Sepes) han apuntado que están «trabajando en la finalización de la redacción del proyecto de urbanización» de estos terrenos y «tratando de agilizar al máximo todos los trámites» que requiere «en estrecha colaboración con el Ayuntamiento de Málaga». Unas prisas que llegan tras más de una década de letargo, ahora cuando el acceso a la vivienda es, cada vez más, una utopía para miles de malagueños.
La decana del Colegio de Arquitectos, Susana Gómez de Lara, ha admitido a SUR que la falta de vivienda protegida «está llegando a ser una emergencia» y ha señalado que la demanda actual puede ser «infinitamente superior» en los próximos años sin que se hayan materializado proyectos para darle respuesta. Por eso, ha apostado por estudiar todas las fórmulas posibles y no descartar nada con tal de poder poner en el mercado una mayor oferta de viviendas a precios asequibles.
En ese sentido, ha apuntado la posibilidad de favorecer proyectos de rehabilitación de edificios para VPO e incluso la conversión de construcciones industriales en desuso en promociones de vivienda protegida. Igualmente, la decana del Colegio de Arquitectos ha argumentado que «no tiene que ser malo» que locales comerciales sin uso pasen a ser viviendas siempre que ese cambio de uso se haga por parte de los profesionales más adecuados.
A juicio de Gómez de Lara, la subida de los precios de la VPO que aprobó la Junta a principios de este año «no va a ser suficiente» para que las empresas inmobiliarias se sumen al carro de los pisos protegidos porque tienen el negocio más seguro y fácil en la renta libre. No obstante, ha apuntado que «es bueno que se empiece por ahí, pero que se pongan en marcha otras medidas encaminadas a que haya más suelo disponible y a que se facilite la financiación para promotores y compradores».
En el mismo sentido, desde la Asociación de Constructores y Promotores (ACP) consideran necesario un «plan de choque excepcional ante una necesidad urgente de vivienda en Málaga». Así lo ha expresado su secretaria general, Violeta Aragón, quien admite una «falta acuciante» de pisos asequibles que no se va a poder solucionar en los próximos dos o tres años con los proyectos que están sobre la mesa, ya que son actuaciones a medio y largo plazo.
Por ello, Aragón considera que deben adoptarse también medidas a corto plazo, y coincide con la decana de los arquitectos en que podrían venir de la mano de los cambios de uso, la rehabilitación de edificios y los incentivos para que se pongan en alquiler viviendas vacías. No obstante, la secretaria de la ACP ha alertado de que las administraciones públicas también tienen que «favorecer la puesta en carga de suelos destinados a albergar VPO en los próximos años» y que están bloqueados. Un ejemplo es la vega de Campanillas, donde podrían construirse más de 4.000 pisos protegidos si la Junta encauzara un río.
«El tema de la vivienda es algo que no se puede aplazar», ha insistido Aragón, quien cree que una medida clave es que la Junta incluya en su oficina aceleradora de proyectos actuaciones urbanísticas con un alto porcentaje de VPO.
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