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El Unicaja quiere apurar sus reducidas opciones de clasificación en la Euroliga. En el seno del vestuario son conscientes de que estando a tres triunfos del octavo, el Maccabi, la situación es realmente complicada, pero las cosas les cuadrarían si se cumplen sus cálculos: ganar todos los partidos de casa y uno fuera.
El equipo malagueño tiene por delante cinco partidos hasta el final de la primera fase. Tres de ellos (frente al Panathinaikos, Barcelona y Olympiacos) serán en casa; mientras que tendrá que visitar la cancha del Brose y del Fenerbahçe, en este último caso en la jornada final.
Como se puede comprobar, cumplir el objetivo marcado por los jugadores no es nada fácil a tenor del nivel de los adversarios, empezando por el Panathinaikos, que mañana visitará el Palacio de los Deportes (21.00 horas). Los griegos son sextos y pelean por acabar lo mejor posible y evitar a alguno de los cuatro primeros. El Barcelona ha dado un gran cambio tras la llegada de Pesic pese a que su objetivo en las cinco jornadas que faltan es evitar acabar último. El último equipo que pasará por el Palacio, el Olympiacos, está lanzado, especialmente desde que Spanoulis ha recuperado la forma. Parece poco probable que alcance al CSKA, primero, así que su pelea es con el Fenerbahçe por el segundo puesto. Palabras mayores.
«El reto es ganar al menos cuatro partidos, y si son cinco, pues mejor, pero para tener alguna opción yo creo que es importante ganar en casa todos los partidos. Cada duelo de la Euroliga es una buena oportunidad para que todos mostremos nuestro talento a la hora de competir contra los mejores equipos de Europa, y contra el Panathinaikos no va a ser diferente. Se trata de un gran equipo, con jugadores hábiles en el uno contra uno, pero nuestra defensa es la mejor de la temporada y este viernes lo volverá a ser», destacaba ayer Nedovic instantes antes de recoger su nuevo vehículo en Malaga Wagen.
El Palacio de los Deportes parece que va a registrar una buena entrada para el choque de mañana ante el Panathinaikos (21.00 horas). Quedan por vender unas 500 localidades, aunque esto no garantiza que se vaya a rondar una asistencia de 10.000 espectadores. Hace un par de semanas, en el encuentro contra el Maccabi, se vivió una situación similar. Quedaron por vender unas 500 localidades y al final la entrada fue de 7.482 personas. Es decir, el problema estuvo en que un 30 % de los socios no acudió a presenciar el choque.
También conviene ser realistas. Un tropiezo mañana ante el Panathinaikos, unido a una victoria del Maccabi frente al Brose, dejaría ya al Unicaja ante casi un imposible, pues estaría a cuatro triunfos del corte con otros tantos partidos por jugar.
Si en casa hay que hacer pleno, fuera será más complicado. En el calendario cajista hay marcado un partido de los dos que todavía tiene que jugar a domicilio, el del 23 de marzo, Viernes de Dolores, en la cancha del Brose Baskets. El conjunto alemán, ya sin el italiano Andrea Trincheri en el banquillo, ha mejorado en las últimas jornadas. De hecho, sólo está a un triunfo del Unicaja, en la decimotercera posición. El cierre en la cancha de un Fenerbahçe que se estará jugando mucho no será fácil.
El polaco Adam Waczynski también abordó la cuestión y ve al equipo preparado para competir contra los mejores. «Sabemos que será difícil, estamos a tres victorias, pero lucharemos hasta el final, como hicimos el año pasado en la Eurocup, y creo que esa es la clave para afrontar los partidos que quedan. Estamos en un buen momento, mejor cada semana y cada mes. Quedan pocos partidos en la Euroliga y queremos jugar duro hasta el final», comentó en declaraciones a este periódico.
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