No hay Semana Santa para el turismo de la Costa ni de la capital, pero sí en el interior. Hay ganas de escapar de ... la rutina de la pandemia y de salir a la naturaleza a respirar aire más limpio y tener mayor sensación de libertad. Pese al cierre perimetral de las provincias, que cogió por sorpresa a más de un empresario que ya había rescatado de los ERTE al conjunto de su plantilla, el turismo rural salva la Semana Santa. Desde mañana y hasta el Domingo, los complejos del interior de la provincia rozarán el lleno. Los profesionales de este segmento coinciden en sentirse muy contentos con la evolución de las reservas, salvo los de viviendas de mayor tamaño a los que la limitación de seis personas ha lastrado las expectativas. Los empresarios advierten de un nuevo perfil de viajero, cien por cien local que ha descubierto que no hay que salir fuera para encontrar lugares idílicos, familias al completo dispuestas a hacer actividades en el monte, que reservan directamente y que no se miran el bolsillo a la hora de consumir.
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La reapertura del Caminito del Rey, el pasado día 12, ha sido otro de los elementos dinamizadores. En la zona lo han notado complejos como el de La Garganta. Su director, Fernando García, asegura que para los días grandes de la Semana Santa tienen ya ocupados el 90% de sus plazas y para el resto de la semana las reservas rondan entre el 50% y el 60% de la capacidad. «No nos lo esperábamos. Estamos súper contentos. Habíamos rescatado del ERTE a todo el personal pensando en que habría movimiento entre provincias y cuando se mantuvo el cierre perimetral temimos que nos dábamos el batacazo, pero no ha sido así», afirma. García asegura que también está funcionando muy bien el restaurante. «Mientras el Caminito del Rey esté abierto esto marcha», señala para advertir del cambio de tendencia en una mayor demanda de familias con niños y con alegría en el gasto. «Hay algún extranjero también entre las reservas, pero son muy pocos», declara para explicar que la nueva empresa que han montado, La Garganta Activa, se ha estrenado a buen ritmo. «Cada día conseguimos organizar un grupo para hacer escalada o la vía ferrata. Estamos muy contentos», dice García.
El Caminito del Rey abre durante toda la Semana Santa de 9.00 a 16.00 horas, al entrar en vigor el horario de verano, pero las entradas escasean.
En la comarca nororiental, Germán García, regenta el complejo Molino Jabonero, ubicado en Villanueva del Trabuco. Asegura que está al completo porque tiene limitado el aforo a la mitad de la capacidad, además de la restricción de grupos de seis personas. «Normalmente tenemos unas catorce personas de continuo y ahora unas siete u ocho. Aún así estamos más o menos satisfechos en la medida de que podemos estar abiertos y contamos con clientela». Germán García critica que las medidas se adopten de un día para otro: «La incertidumbre es lo peor». De hecho afirma que aunque reciben llamadas para el verano no han abierto las reservas. «Hemos decidido trabajar el día a día, ir partido a partido. No vamos a hacer reservas hasta que no sepamos cuáles son las reglas de juego. Preferimos arriesgarnos a la última hora a luego hacer devoluciones. Ahora todo se hace en el último momento y en ello confiamos», señala.
Desde la Axarquía, Almudena Martín, del Cortijo las Monjas, con ocho apartamentos de dos llaves, asegura sin disimular su ilusión que «a partir de mañana estamos llenos. El fin de semana pasado ocupamos el 50% de las plazas. Ayer ya llegó gente y el resto lo hará mañana. Está al completo del Jueves Santo al Domingo de Resurrección. Todos son familias de Málaga cuando antes nuestros clientes principales eran parejas de extranjeros. La mayoría son repetidores, que empezaron a venir en el verano por recomendación«. Sobre si notan el impacto de la crisis económica en sus clientes, señala que para nada. »Hemos subido los precios después de muchos años estancados. Ofrecemos un lugar de calidad y creo que era momento de subir. El turismo rural será el gran beneficiado en esta pandemia, tanto que no he notado diferencia entre el verano con crisis sanitaria y sin ella«, declara para detallar que »el turista español que se iba a otros sitios ahora viaja a su provincia. Los malagueños están conociendo todos los rincones del interior. Vienen con ganas de apuntarse a todas las rutas de senderismo y de actividades al aire libre. Es una oportunidad para los que estamos en la zona«. Martín avanza que »agosto lo tiene casi completo« y concluye: »estoy muy contenta. El invierno ha sido muy duro, pero creo que va a ir bien el verano«.
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En la otra cara de la moneda están las casas rurales para grupos grandes, que han visto truncadas sus expectativas con la limitación a seis personas. En la comarca de Antequera, María Córdoba y su hermano Luis, fundaron La Samiaja, en Archidona. Asegura que esta Semana Santa está vacía porque con un alojamiento de más de una veintena de plazas no se costea abrir para seis. «Esta limitación nos ha fastidiado desde noviembre», señala. Sin embargo, asegura que «julio y agosto los tiene casi al completo y con grupos de extranjeros. Antes de ayer nos llegó una reserva de un inglés del 21 de julio al 13 de agosto de 2022. En mayo ya tenemos también dos fines de semana reservados».
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