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El vicepresidente de producto de IA en Freepik, Omar Pera, brindó un consejo a los asistentes de Sun&Tech Málaga, el encuentro sobre tecnología e innovación que organizó SUR el 24 de septiembre. «Durante una semana, deja de usar el buscador de Internet y sustituyelo por ChatGPT, Gemini u otro 'chatbot'. Es la manera de empezar, de darte cuenta de todo lo que puede hacer por ti la IA».
No somos muy conscientes, pero la IA ya está en nuestra vida. Elige la próxima serie que vamos a ver en Netflix. Conversa con nosotros por WhatsApp para confirmar una cita médica. Está detrás de ese vídeo viral en el que aparece una famosa desnuda. Y tiene parte del mérito de que las redes de telefonía móvil o los semáforos de la ciudad funcionen correctamente.
No es ciencia ficción. La IA ya forma parte de muchos productos y servicios que utilizamos diariamente. Pero además de ser usuarios pasivos, podemos hacer un uso activo y consciente: aprovechar los 'superpoderes' que brinda para hacernos más productivos, creativos o, simplemente, ahorrarnos tiempo y trabajo. Herramientas y aplicaciones al alcance de todos, muchas gratuitas, y también tutoriales en Youtube para suavizar la curva de aprendizaje y optimizar resultados.
Si en tu trabajo tienes que leer o redactar informes, si te comunicas con tus compañeros, jefes, clientes o proveedores vía correo electrónico, si necesitas estar siempre al día sobre las novedades de tu ámbito… entonces los sistemas conversacionales, como ChatGPT (OpenAI), Copilot (Microsoft) o Gemini (Google) pueden hacerte avanzar muchos enteros en productividad. Son muy sencillos de usar (sólo hay que conversar con ellos, como su propio nombre indica) y hay versiones gratuitas.
Estas herramientas basadas en modelos grandes de lenguaje (LLM, Large Lenguaje Models) son muy buenas trabajando con textos. Imagina un 'tocho' de informe o una sentencia de 200 páginas: estos chats son capaces de resumir en la cantidad exacta de palabras que le pidamos y con el estilo de lenguaje que le pidamos (el ya famoso «Explícamelo como si fuera un niño de cinco años»). También pueden hacer esquemas o sacar las principales preguntas y respuestas. Y, claro, traducirlos a otro idioma.
Hay aplicaciones como ChatPDF (y otras muchas) que permiten conversar con cualquier documento PDF para extraer todo su jugo en muy poco tiempo. Investigadores y estudiantes son usuarios avezados de estas herramientas: suministran al chat varios libros o artículos y le piden que haga resúmenes o esquemas, que extraiga ideas o citas o que compare entre ellos.
Dentro de esta categoría de inteligencias artificiales que hacen virguerías con los textos, Google es la responsable de la útima gran sorpresa: una aplicación que genera automáticamente a partir de cualquier texto o conjunto de textos un podcast en el que dos voces sintéticas (que suenan completamente humanas) conversan entre sí sobre el contenido. Se trata de la función 'Audio Overview' de NotebookLM, una herramienta que fue lanzada en 2023 pensada para facilitar el estudio de cualquier materia. Además de este 'juguete', NotebookLM tiene una ventaja adicional como herramienta de estudio o trabajo: a diferencia de otras IA, que extraen información de Internet o bases de datos generales y que pueden 'alucinar' —es decir, generar contenido incorrecto o inventado—, NotebookLM trabaja exclusivamente con los textos proporcionados por el usuario.
No son pocos los que pronostican la muerte de los buscadores de Internet a manos de los chats de IA. Un informe de Gartner vaticinaba, por ejemplo, que el volumen de búsquedas en motores de búsqueda en internet se habrá reducido en torno un 25% en el año 2026 debido al crecimiento de las búsquedas en chatbots y otros agentes virtuales alimentados por algoritmia generativa. «Desde el inicio de la popularidad de los algoritmos generativos con el lanzamiento de ChatGPT a finales de noviembre de 2022, todos empezamos a ver cómo cada vez más necesidades de información podían ser satisfechas de manera más directa y satisfactoria mediante un prompt bien formulado en lugar de recurrir a motores de búsqueda tradicionales», afirmaba Enrique Dans en su blog, allá por marzo de este año.
Los modelos conversacionales con acceso a Internet (entre ellos Copilot, Gemini y ChatGPT 4, o sea, el de pago) buscan información por toda la red y contestan a cualquier pregunta (con excepciones, porque hay temas censurados). Pero hacen mucho más que eso: reelaboran la información y nos la presentan del modo que queramos. Podemos pedir, por ejemplo, una guía de viaje personalizada: «Hazme un plan de viaje para tres días a París con mucho contenido cultural y algunas experiencias pensadas para niños». O una comparativa de productos: «Dime las diez mejores 'airfriers' que me puedo comprar y ordénamelas por precio». Recetas de cocina, menús semanales, sesiones de entrenamiento, instrucciones para usar un electrodoméstico, tutoriales… la lista de cosas que podemos pedirles es casi infinita. Y un detalle importante es que, además de la información, nos faciliten las fuentes originales donde han encontrado esa información, para poder comprobar su veracidad.
Son varias las profesiones que incluyen entre sus tareas habituales la transcripción de audio a texto. Periodistas, policías, abogados, jueces, psicólogos… Una tarea tediosa que ha venido a agilizar la inteligencia artificial. Hay actualmente un amplio catálogo de herramientas basadas en IA capaces de transcribir audios o vídeos con alta fiabilidad en varios idiomas. Las mejores (Trint, Happyscribe, Goodtape, Turboscribe) son de pago, pero suelen tener versión gratuita que permite una cantidad limitada de transcripciones.
OpenAI tiene su propio modelo de lenguaje de código abierto, Whisper, que es muy avanzada y tiene una página en Github con instrucciones para descargarla y ejecutarla. Claro que para esto hacen falta ciertos conocimientos de informática, por lo que no está al alcance de todos. Como alternativa, podemos tirar de cualquiera de las aplicaciones que utilizan su API, eso sí, muchas son de pago.
Una subcategoría aparte la forman las aplicaciones que transcriben los audios de WhatsApp, como la española LuzIA.
Mejorar la resolución o el enfoque de una foto, borrar al típico 'espontáneo' que se cuela en la instantánea o incluso ponernos creativos y añadir elementos a la imagen original son sólo algunas de las posibilidades que nos ofrecen las IA de generación de imágenes. También se pueden generar imágenes desde cero con diferentes estilos: desde fotografía realista a cómic, acuarela, óleo o 'pixel art' Las hay de pago (Adobe Firefly, Dall-E 3, Midjourney), las hay 'freemium' (Freepik o Leonardo) y las hay gratuitas, como Microsoft Designer (que se basa en Dalle 3). Aquí, la clave es entrenarnos en el 'prompting', es decir, en el arte de darle instrucciones a la IA.
También se pueden ya generar vídeos con IA gracias a herramientas como Pika, Dream Machine o Vidu. Tienen versiones de prueba gratis.
La IA ha entrado de lleno en los clásicos programas de ofimática (editor de texto, hojas de cálculo, presentaciones), con el objetivo de facilitar el trabajo a los usuarios. Tanto las herramientas de Microsoft 365 (antes Microsoft Office) como las de Google ya incorporan asistentes de IA. La forma de trabajar cambia: en vez de diseñar nosotros la hoja de cálculo e introducir las fórmulas, se lo pedimos al asistente con lenguaje natural, como si estuviéramos chateando con un amigo. Y lo mismo ocurre con las presentaciones: le suministras un documento al programa y le pides que te lo resuma en un número concreto de diapositivas (esto último también lo ofrece Freepik).
Se habla mucho de los peligros de la IA para la educación y de cómo los estudiantes utilizan ChatGPT para evitar hacer ellos mismos los trabajos de clase. Pero esta tecnología también puede ser utilizada de forma constructiva en el campo educativo. Por ejemplo, ¿qué padre o madre de a pie recuerda cómo se hace una raíz cuadrada? Ante este tipo de apuros, los modelos de lenguaje tipo ChatGPT acuden al rescate y hacen de profesores particulares. «Explícame cómo se hace una raíz cuadrada en un lenguaje fácil de entender por un niño de 10 años». «Ponme ejemplos prácticos de cómo funciona la electricidad». «Dime una lista de experimentos caseros sobre las propiedades de la luz»....
Entre las múltiples posibilidades que está empezando a brindar la IA en el campo educativo también está la creación de tutoriales personalizados o la enseñanza de idiomas: ahora es posible tener un asistente de conversación 24 horas. Entre las aplicaciones de esta categoría están Duolingo, ZenoChat o Andy.
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