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Doc Hollyday
Del príncipe de la crueldad al pistolero del oeste
Albas y ocasos

Del príncipe de la crueldad al pistolero del oeste

Tal día como hoy nacía Vlad Draculea, que cuatro siglos más tarde inspiraría a Bram Stoker para crear su vampírico conde Drácula, y moría Doc Holliday, tahúr, pistolero y dentista del Viejo Oeste americano

MARÍA TERESA LEZCANO

Domingo, 8 de noviembre 2020, 01:00

Vlad III El Empalador (8-11-1428 / 7-1-1477)

Sighisoara, Transilvania, ocho de noviembre de 1428. Nace Vlad Draculea, que tras la muerte de su padre Vlad II Dracul aspiraría al trono de Valaquia y, tras un breve reinado del que fue defenestrado por su rival Vladislao II, se fue a tomar viento otomano a Transilvania mientras se calmaban las aguas o finaba Vladislao, lo que sucediera antes. Como este último se resistía a poner rumbo al paraíso eslavo, Vlad engatusó a los húngaros para que le ayudaran a invadir Valaquia y, esta vez sí, apropiadamente escabechado Vladislao, se recoronó como príncipe y, al tiempo que purgaba a los boyardos, iba empalando a destajo a todo aquel que considerara susceptible de hacerle sombra valaca. Cuando se aburrió de tanto empalar, se dijo, ¿y si conquistara el imperio otomano?, y allá que se fue Danubio abajo a devastar aldeas como si no hubiera un mañana turco, hasta que al sultán Mehmed II se le hincharon los dátiles y comenzó la campaña de recuperación territorial a lo largo de la cual, a medida que se iba adentrando en las zonas reconquistadas, iba descubriendo espantado auténticos bosques de seres humanos ensartados en estacas. Vlad mientras tanto se había refugiado en los Cárpatos rumiando la manera de recuperar el trono, aunque fue capturado y encarcelado durante catorce años en Visegrad, hasta que se convirtió al catolicismo a cambio de la libertad. Ya católico y excarcelado, Vlad fue de nuevo reconocido como príncipe de Valaquia aunque la alegría le duró poco al empalador ya que no tardó en regresar su archienemigo Mehmed II, con los dátiles más hinchados que nunca, y en una de esas batallas fue Vlad desvladado, no sólo de su título principesco valaco sino asimismo de todas sus funciones biológicas, tras cuyo cese fue metódicamente desmembrado y descabezado aunque se desconoce dónde fue enterrado ya que bajo la lápida que le atribuyeron no se encontró una tumba sino un amasijo de huesos y fauces de caballo. Cuatro siglo más tarde, el escritor irlandés Bram Stoker se inspiraría en el siniestro personaje para crear su vampiresco conde Drácula. «Hay malos sueños para aquéllos que duermen imprudentemente...».

Doc Holliday (14-8-1851 / 8-11-1887)

Cuatrocientos cincuenta y nueve años después del nacimiento transilvano de Vlad III el Empalador, moría en Colorado Springs John Henry Holliday, tahúr, pistolero y dentista del Viejo Oeste que pasaría a la historia como Doc Holliday. Originario de Georgia, Holliday se marchó a estudiar odontología a Filadelfia, consiguiendo en la Feria del Condado de Dallas los siguientes tres premios: «el mejor juego de dientes de oro», «los mejores dientes de caucho vulcanizado» y «el mejor conjunto de dientes artificiales y artículos dentales». Tal cual. Instalado profesionalmente en Atlanta, a Holliday le diagnosticaron una tuberculosis probablemente asumida por herencia materna, y el odontólogo se mudó a odontologar a Texas para fastidiar al bicho de Koch con un clima desértico. El bacilo sin embargo no pareció inmutarse por el cambio de residencia y, habida cuenta que Holliday atendía a sus pacientes con una tos inquietante que le reducía cada más la clientela, empezó a pasar cada vez menos tiempo en la consulta y cada vez más en el saloon, donde se percató que las apuestas eran una fuente de ingresos mucho más suculenta que la extracción de muelas cariadas, además de que a sus compañeros tahúres no les incomodaban los esputos que el bacilo kochiano le iba desencadenando regularmente. John Henry Holliday ya había comenzado a metamorfosearse en Doc Holliday, y en su ascendente carrera fuera de la ley se granjeó una reputación de peligroso pistolero que, en su magisterio ambidextro, de igual manera de baleaba hacia el este que hacia el oeste, y que en su deambular por la delincuencia armada trabó amistad con el legendario sheriff Wyatt Earp, con quien compartiría tiroteo en el O.K. Corral, celebérrimo enfrentamiento armado entre forajidos y agentes de la ley que ha sido referenciado en numerosos westerns, incluyendo el 'Duelo de titanes' en el cual Earp fue interpretado por Burt Lancaster y Holliday por Kirk Douglas, y hasta en una novela de Camilo José Cela titulada 'Cristo versus Arizona'. Refugiado en Colorado para huir de las condenas estatales que le perseguían, Doc Holliday intentó paliar con alcohol y láudano los cada vez más insistentes mordiscos del bacilo nominado por Koch, y con tal pueril intención se fue a distraer el parásito bajo las aguas termales de Colorado Springs, aunque los sulfurosos humos primaverales parecieron embravecer aún más al huésped pulmonar y Doc fue irreversiblemente desarmado, en su cama y con las botas quitadas, por el único enemigo que le venció en duelo. Once upon a time in the west.

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