Víctor Heredia
Domingo, 4 de agosto 2024, 00:03
En estos calurosos días de verano los Juegos Olímpicos de París atraen la atención del público y llenan horas y páginas en los medios de ... comunicación. Si miramos atrás, el primer deportista malagueño en participar en unos Juegos fue Gonzalo Fernández de Córdoba, duque de Arión, quien compitió en los de Roma de 1960 en la clase Finn de vela.
Publicidad
Sin embargo, hubo un vecino de la ciudad que estuvo en unos juegos de verano muchos años antes. Tenía el exótico nombre de Jacob Adriaan Laan, era holandés y participó en los Juegos Olímpicos celebrados en Londres en 1908. Su deporte fue el tiro, en la modalidad de foso, y su resultado fue modesto, ya que en la clasificación final ocupó la 26ª posición entre 61 competidores de ocho nacionalidades. Quedó eliminado en la segunda ronda, pero le quedó la satisfacción (o el consuelo) de que lo importantes es participar. ¿Quién era Jacob Laan y qué relación tenía con Málaga? Porque hasta hay una calle con su nombre en el distrito de Carretera de Cádiz.
Empecemos por el principio. Jacob Adriaan Laan nació en la localidad de Wormerveer, situada a unos trece kilómetros de Ámsterdam, en 1869. Es decir, cuando acudió a los Juegos de Londres tenía 39 años. Quedó huérfano de padre a los trece años. Junto con su hermano Albert, fundó en 1893 una empresa innovadora en el sector alimentario en la ciudad de Wormer, que en aquella época era una importante zona industrial. La fábrica de Gebroeders Laan (Hermanos Laan) se dedicada a moler cereales utilizando máquinas de vapor. La empresa, rebautizada como 'Mercurius', construyó en 1912, dentro del complejo fabril situado junto al río Zaan, uno de los primeros silos de hormigón armado de los Países Bajos, considerado hoy día como un monumento industrial. La marca de arroz Lassie, heredera de aquella fábrica de los Laan, es muy popular en Holanda.
Jacob Laan contrajo matrimonio con una malagueña, Lucía Van Dulken Nagel en 1909, unos meses después de los Juegos de Londres. Lucy, como era conocida, tenía entonces 22 años y era hija del comerciante holandés Gerard Van Dulken, originario de Rotterdam, y de la malagueña Julia Nagel Disdier, de lejano origen alemán. Los Van Dulken fueron durante muchos años cónsules de los Países Bajos en la ciudad.
Publicidad
Jacob y Lucy disponían de recursos económicos y adquirieron dos de las mejores fincas de Málaga. En 1920 estaban empadronados en La Torrecilla, una gran villa con jardines y vistas al mar en Bellavista, sobre la carretera de Almería. Poco después compraron la Hacienda de San Antón, por encima de El Palo. Realizaron un nuevo camino que permitía la subida de los automóviles y también hicieron reformas en la casa y en la ermita de la finca, conocida como Castillo de San Antón, dándole un aire regionalista, acorde con la moda de entonces. La princesa Beatriz de Battenberg, madre de la reina Victoria Eugenia, durante sus estancias en Málaga visitaba San Antón para tomar el té con los propietarios.
Un sobrino de Jacob y Lucy les hizo una visita con un grupo de holandeses en 1929. Este pariente era Dick Laan (1894-1973), hijo de su hermano Jan Cornelis. Empezó a trabajar en la fábrica de su padre, aunque luego se dedicó al mundo del cine, realizando su primera película en 1917. Diez años después creó el Colectivo de Cine Holandés (De Nederlandsche Filmliga). Su pasión por el fútbol quedó reflejada en el filme 'Voetbal' ('Fútbol'), una de las primeras visiones artísticas del deporte en el mundo cinematográfico. También escribió libros de aventuras dirigidos al público juvenil. De aquella visita se conserva un interesantísimo documento audiovisual de unos cuarenta minutos de duración, en el que aparecen diferentes lugares de Málaga, Torremolinos y otros lugares próximos. Esta película fue restaurada por la Fundación Beeld & Geluid (Sonido y Visión), centrada en la conservación del patrimonio audiovisual holandés. El vídeo se puede ver en el canal de Youtube de Antonio F. Laporte. Dick Laan publicó en 1931 un libro titulado 'Las aventuras españolas de Rudi', sin duda inspirado en aquella visita.
El matrimonio apoyó la causa franquista durante la Guerra Civil. Pocos días después del fin de la guerra, el 8 de abril de 1939 la Comisión Gestora que dirigía el Ayuntamiento de Málaga otorgó a Jacob y Lucy la declaración como hijos predilectos y adoptivos de la ciudad. Este reconocimiento obedecía a las crecidas aportaciones económicas que los Laan habían hecho para la atención de los heridos en los hospitales militares, especialmente en lo referente a la cirugía de guerra y la ortopedia. En el Hospital Miramar, habilitado en el hotel del mismo nombre, costearon un taller dedicado a la elaboración de piezas ortopédicas para mutilados. Se decía que Jacob se desplazó personalmente hasta Londres en avión para adquirir suero antitetánico que no era posible encontrar en la ciudad.
Publicidad
El matrimonio no tuvo hijos, por lo que tras su muerte La Torrecilla y San Antón fueron heredados por el cuñado de Jacob, Enrique Van Dulken, y sus sobrinos.
Laan falleció en Málaga el 5 de abril de 1940. Su suegro, Gerardo Van Dulken murió el 7 de julio del mismo año. Los restos de ambos descansan en el Cementerio Inglés. La tumba de Jacobo A. Laan está a la derecha del recinto primitivo del camposanto, cerca de las sepulturas de Gamel Woolsey y Gerald Brenan. Lucy falleció en 1950 y fue enterrada en el panteón de los Nagel en el Cementerio de San Miguel. Al año siguiente el Ayuntamiento acordó conceder sus nombres a dos nuevas calles de la ciudad, que les fueron adjudicadas en la Barriada Ruiz de Alda, junto a la avenida de la Paloma.
Suscríbete durante los 3 primeros meses por 1 €
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión
Te puede interesar
Publicidad
Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación.
Si continúa navegando acepta su uso. ¿Permites el uso de tus datos privados de navegación en este sitio web?. Más información y cambio de configuración.