Rincón de Villa Santa Lucía
A la sombra de la historia

La casa en Málaga de Sir Peter Chalmers Mitchell

Víctor heredia

Sábado, 27 de agosto 2022, 00:05

Durante los primeros meses de la Guerra Civil en Málaga confluyeron varios personajes de origen extranjero que, de una forma u otra, transmitieron su particular versión de los trágicos acontecimientos que ocurrieron entonces. Algunos ya residían en la ciudad o su entorno, como la pareja formada por Gamel Woolsey y Gerald Brenan (en Churriana), George William Grice-Hutchinson (asentado en San Julián) o Peter Chalmers Mitchell. Otros llegaron siguiendo la marcha del conflicto, como la rusa ElizavetaParshina, la noruega Gerda Grepp o el húngaro Arthur Koestler. Hubo incluso quien nunca llegó pero que con sus hechos unió para siempre su nombre al de la ciudad, como Norman Bethune.

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De todos esos personajes uno de los más peculiares fue el atildado escocés Sir Peter Chalmers Mitchell (1864-1945). El establecimiento en Málaga de este zoólogo tuvo bastante de casual. A finales de 1927 su amiga, la experta en reptiles Joan Procter, acudió a Málaga a pasar el invierno por motivos de salud. Se alojó en el Caleta Palace, pero su fragilidad acusó el viaje y enfermó gravemente nada más llegar. Peter acudió desde Londres y se ocupó de ella. Para su convalecencia alquiló una casa en El Limonar Alto, Villa Santa Lucía. «La villa era un lugar ideal. Se encontraba a unos minutos subiendo desde la parada del tranvía y del hotel Caleta Palace, y poseía una vista magnifica al mar y un jardín con terrazas consol y sombra durante todo el día».

Mitchell la visitó en varias ocasiones hasta que Procter se recuperó. Joan volvió a Londres pero su salud empeoró y falleció en 1931, con solo 34 años. Sir Peter se quedó prendado de Villa Santa Lucía y en cuanto pudo la compró con vistas a instalarse en ella después de su jubilación. A principios de 1936 se estableció en la casa de forma permanente. Mitchell era cada vez menos ajeno a la situación social y política de España y sus simpatías se decantaban claramente por los partidos de izquierda.

El 18 de julio por la tarde Sir Peter –convertido ya en 'Sopita' o Don Pedro para los malagueños– estaba leyendo en el jardín. «Hacia las cinco me sobresalté por unos intensos disparos de fusiles por encima de una colina baja que me separaba del centro de Málaga. El fuego cesó en poco tiempo, pero yo ya había dejado a un lado mi novela y me fui a la terraza con el personal a mi servicio en estado de gran ansiedad. Grandes columnas de humo se elevaban por encima de las montañas, pero como una especie de efímero crepúsculo que se desvanecía, mostraba la parpadeante luz de las llamas. (…) Después de cenar, me senté fuera hasta muy entrada la noche y observé cómo el humo y las llamas, en medio de ráfagas de disparos intermitentes, avanzaban por el paseo marítimo hacia el Hotel Miramar y la Caleta».

Mitchell acogió a la familia de Tomás Bolín, que vivía justo enfrente de Villa Santa Lucía. Las opiniones de Sir Peter no coincidían, obviamente, con las de sus protegidos, pero la educación primó en todo momento en una convivencia incómoda. Gerald Brenan acudía regularmente a visitar al zoólogo hasta que se marchó a Gran Bretaña con su esposa Gamel. Mitchell también se fue a Londres, pero decidió volver a Málaga, «que era mi hogar». También veía con frecuencia a Edward Norton, el vecino norteamericano que simpatizaba con el bando nacional.

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Libro de vivencias

Poco después vivió la caída de la ciudad en manos de las tropas de Franco. El 3 de febrero recibió a dos periodistas recién llegados a la ciudad: Arthur Koestler y Gerda Grepp. El primero se quedó en Villa Santa Lucía. Allí se produjo su tenso encuentro con Luis Bolín, a quien había engañado meses antes en Sevilla. Don Pedro fue trasladado al Hotel Caleta Palace, donde quedó confinado. Norton y su esposa se encargaron de gestionar el traslado de Don Pedro a un buque inglés.

En cuanto llegó a Inglaterra redactó un libro con sus impresiones y recuerdos de los meses vividos. 'Myhouse in Málaga' fue publicado en febrero de 1938 y es considerado uno de los testimonios principales sobre la Guerra Civil en la ciudad. La traducción española, 'Mi casa en Málaga', no apareció hasta el año 2010.

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Acaba de editarse un libro sobre la figura de Don Pedro, siempre vestido impecablemente de blanco. 'El Dandi Rojo', coordinado por Andrés Arenas y Enrique Girón, es un acercamiento a varias voces a la azarosa y cinematográfica experiencia de un zoólogo de gran corazón perdido en la jungla de un conflicto civil. Un personaje de película.

Un zoólogo preocupado por el bienestar animal

Don Pedro era hijo de un pastor presbiteriano, por lo que su educación familiar estuvo marcada por un espíritu rigorista que derivó en su posterior indiferencia hacia la religión. Después de completar estudios en Aberdeen y Oxford, se dedicó a la Zoología. Fue nombrado secretario de la Sociedad Zoológica de Londres en 1903. Durante la Gran Guerra se ocupó, con rango de capitán, de introducir propaganda en territorio alemán. Fue recompensado con la Orden del Imperio Británico, que implicaba el título de Sir. En 1920 realizó un viaje desde Alejandría hasta Sudán que le permitió conocer de primera mano la fauna africana. Su gran logro profesional fue el parque zoológico de Whipsnade, en el que los animales estaban en recintos al aire libre y no enjaulados. Mitchell pensaba que los zoos podían ayudar a proteger especies amenazadas. Después de su marcha de Málaga colaboró con los exiliados españoles en Gran Bretaña y se mostró cercano al comunismo soviético. Murió atropellado por un autobús y sus cenizas fueron depositadas en Whipsnade.

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