Tenían un plan, pero no salió como esperaban. Una imagen, tomada probablemente en un despiste de los captores, fue clave para que la Policía Nacional liberase ayer a un gestor de carteras de criptomonedas, apenas cinco horas de tener conocimiento de su secuestro. La fotografía en cuestión mostraba el exterior de la villa de lujo en la que la víctima permanecía retenida.
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La maquinaria policial se puso en marcha en cuanto un hombre se presentó sobre las 13.00 horas en la Comisaría de Torremolinos-Benalmádena. Según relató a los investigadores de la UDYCO, había recibido una llamada de un tercero desde Hungría, quien le informó de que un amigo en común había sido secuestrado.
Según ha precisado la Comisaría Provincial, los captores pedían un millón de euros para liberar al perjudicado, de origen extranjero. Y para demostrar que iban en serio, remitieron varios audios e imágenes inquietantes. En una de ellas, precisamente, aparecía el empresario con una pistola que apuntaba directamente a su cabeza.
Posiblemente, en un despiste de los captores, la víctima pudo enviar una fotografía tomada desde la ventana del lugar donde se encontraba retenida. Fue esa instantánea, tras numerosas gestiones, la que llevó a los investigadores a dar con el paradero del empresario: un gran villa de tres plantas localizada en Benalmádena.
Las pesquisas dieron lugar a un importante dispositivo policial en el que intervinieron medio centenar de agentes de unidades como GOES, Medios Aéreos, UDYCO Costa del Sol, UPR, el negociador policial o la Policía Científica. La casa estaba completamente rodeada y vigilada por tierra y aire. Así, cercaron la vivienda en la que rescataron al perjudicado con algunas magulladuras, aunque en buen estado.
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En la diligencia de entrada y registro en el inmueble, efectuada sobre las 18.00 horas, los efectivos arrestaron a tres varones de 35, 36 y 54 años por su presunta responsabilidad en el secuestro. Dos de ellos eran de origen griego, mientras que el tercero era de nacionalidad albanesa.
En el lugar del cautiverio, los agentes hallaron dos armas de fuego municionadas (una de ellas provista con un silenciador); una habitación acondicionada con plásticos y sierras, así como 5.000 euros y 1.200 dólares. Los tres detenidos se encuentran bajo custodia en la Comisaría Provincial. De los hechos conoce el Juzgado de Instrucción número 1 de Torremolinos.
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