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El cierre de centros educativos (en el caso de Andalucía como mínimo hasta el 30 de marzo), la suspensión de las actividades extraescolares y la recomendación de evitar las aglomeraciones y salidas prescindibles para frenar el contagio del coronavirus va a aumentar en los próximos días las horas de convivencia en casa. Ante esta situación, muchas familias se enfrentan con la tesitura de qué hacer con los hijos, que al menos van a estar 15 días sin instituto, colegio o guardería.
Más allá de gestionar la logística familiar, es recomendable establecer una serie de pautas para mantener la armonía familiar y para que los niños no pierdan pie en su formación académica. De entrada, los especialistas recomiendan mantener horarios, rutinas, establecer horas de estudio en función de la edad y evitar el abuso de pantallas y videojuegos. «No están de vacaciones. No sabemos si esta interrupción de clases se va a prolongar aún más en el tiempo y, por ello, es momento de organizarnos en casa de forma que el tiempo sea productivo, encajando tanto tareas escolares como el juego», indica Ángel Pérez Gómez, catedrático de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Málaga. «Tenemos que mantener los mismos criterios en cuanto a televisión y tecnología y videojuegos que antes del encierro. Es cierto que podemos ser más flexibles y recurrir a ellos en momentos puntuales pero, en ningún caso, permitir un abuso», advierte la especialista malagueña en Psicología infantil, Elisa López.
La rutina habitual de la casa debe mantenerse, en la medida de lo posible, estos días de confinamiento: la hora para levantarse, del baño o acostarse no tiene por qué verse alterado. «Los niños necesitan rutinas y normas, ahora también. Además, los padres tienen que seguir trabajando, en muchos casos en casa, por ello es fundamental mantener nuestro día a día en casa. De lo contrario podría ser un desastre», afirma. «Aunque hay que ser flexibles, por supuesto, porque no estamos en circunstancias normales», matiza.
En opinión de Pérez Gómez, es importante analizar cómo se va a confeccionar el horario familiar: «Debemos organizar el tiempo y el espacio en casa en función de las necesidades de nuestros hijos, darles el espacio y la hora para el estudio. Podría ser el momento de aprovechar el tiempo extra en casa de manera productiva haciendo actividades que les aporten algo más allá de distraerlos», apostilla. «Podíamos proponerles tareas no rutinarias para que experimentes, para que investiguen, aunque eso dependerá de sus profesores», agrega.
Es importante que el niño no pierda el hábito de estudio ni de lectura estos días, sobre todo si se trata de alumnos de Primaria y Secundaria. «Debe existir una continuidad en casa del aprendizaje del colegio», insiste el catedrático. En este caso es el docente quien tiene la obligación de mantener el proceso de enseñanza a distancia. Debe marcar las pautas y el trabajo a desarrollar -las fichas, las materias, los ejercicios, los tiempos de entrega, etc- mientras que los padres serán los responsables de establecer los horarios oportunos para el estudio además de supervisar su realización. «Los docentes no estamos de huelga, debemos establecer una comunicación fluida con los padres para continuar con el proceso de enseñanza. Somos los que debemos orientar a los padres», matiza.
Infantil y Primaria. En ningún caso hay que plantearse recuperar la jornada escolar de cinco horas en el hogar. En el caso de Infantil, la necesidad del refuerzo en casa tiene menos peso que en Primaria. «En Infantil podemos darles más tiempo para jugar y explorar aunque vamos a tener tiempo para todo. Por ello, con ellos también podemos jugar a aprender», propone la psicóloga. En Primaria, a su juicio, podría ser suficiente con dedicar una o dos horas diarias en avanzar en las materias del cole. Sin embargo, el tiempo «depende del niño y de las tareas a realizar», mantiene López.
Secundaria. El alumno de Secundaria también deberá organizarse la materia o deberes ofrecidos por el profesor. En este caso no necesitará la supervisión de los padres. «Los docentes podrían aprovechar el momento para proponer proyectos cooperativos en grupo para que el alumnado aproveche este tiempo en casa para investigar sobre diferentes asuntos como el coronavirus, por ejemplo», propone.
Es el recurso fácil pero no por ello el más oportuno. Darle el mando de la televisión o permitirle jugar a los videojuegos sin restricciones es un error. «Esta situación puede alargarse en el tiempo dependiendo de la expansión del virus, cuanto antes establezcamos nuestro sistema, mejor. No debemos arrancar esta etapa con el abuso de pantallas y tecnología. Deberíamos seguir con las normas habituales en este sentido. Si hasta ahora solo jugaba los fines de semana, así debería seguir siendo», advierte López. El catedrático de Educación de la UMA se muestra algo más flexible en este punto: «es normal que recurramos a la tecnología y las pantallas mientras estamos aislados en casa. Sin embargo, eso sí, nunca deben interferir en su proceso de aprendizaje, en el tiempo que le dediquemos al estudio», apostilla Pérez.
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Las tareas domésticas también pueden ser entretenidas. A casi todos los niños les encanta cocinar y colaborar en casa. «Podemos aprovechar para enseñarles el esfuerzo que requiere mantener la casa implicándolos en los quehaceres domésticos: recoger la ropa, guardarla, hacer la cama o poner la mesa pueden ser ahora nuevas funciones a desempeñar para ellos», mantiene López. «Colaborando se sentirán útiles y afianzaremos su autonomía», sentencia.
Más allá de las tareas domésticas y de los deberes del colegio, cada casa puede elaborar su propia lista de actividades de entretenimiento para que los niños no se aburran durante este encierro. Además de pintar o colorear, se puede rescatar los juegos de mesa, preparar un bizcocho, unas palomitas o animarles a una tarde de manualidades o modelaje con plastilina. (Pincha aquí para ver propuestas e ideas para superar el encierro en casa por el coronavirus)
Ojo, aburrirse, si ocurre, no es malo. Según apunta la psicóloga con el aburrimiento tiran de ingenio. «Les motiva e incentiva a innovar, inventar y desarrollar su imaginación». Les ayudará a conectar con ellos mismos, a potenciar su creatividad e imaginación en beneficio de su entretenimiento. No te sientas obligado a ocupar todo el tiempo de su encierro por le coronavirus.
Juegos caseros y fáciles Teatro de sombras, jugar al voleibol con un globo, jugar a adivinar personajes o películas con mímica, realizar un juego de tesoro con pistas, guerra de almohadas, inventar una coreografía, desfile de disfraces, pintacaras, carreras de aviones de papel, hacer un cómic, hacer marcapáginas, puzzles, marionetas con calcetines o enseñarles canciones de nuestra infancia, etc.
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