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Un joven ondea la bandera trans
El colectivo trans, contra la posible derogación de la ley: «Es un derecho fundamental que no perjudica a nadie»
Comunidad

El colectivo trans, contra la posible derogación de la ley: «Es un derecho fundamental que no perjudica a nadie»

Esta norma garantiza el cambio de sexo y nombre sin necesidad de hormonación ni informes psiquiátricos y prohibe las terapias de conversión

Víctor Rojas

Málaga

Lunes, 19 de junio 2023, 00:47

Fueron meses de debate, de enfrentamientos entre algunos aliados naturales y de mucha incertidumbre. Pero finalmente la 'ley Trans' salió adelante, aunque no parece que aquello acabara con un debate que para muchos es más que eso: se trata de sus derechos. El principal partido de la oposición, el Partido Popular, ya ha anunciado una de sus primeras promesas electorales: la derogación de esta legislación. Unas declaraciones en la que su presidente, Núñez Feijóo, fue muy claro y que han puesto en pie de guerra a las asociaciones de este colectivo. «Es un derecho fundamental que no perjudica a nadie», afirma el trabajador social de la asociación Apoyo Positivo, Miguel Frías.

Con esta noticia sobre la mesa, las asociaciones comparten un doble sentimiento. Por un lado, lamentan tener que estar siempre luchando por unos derechos que deberían ser fundamentales para cualquier persona. Aunque por otro lado se muestran optimistas y consideran que no es tan fácil derogar una ley que no daña a nadie. Piensan que será un intento fallido como ya pasó con el matrimonio igualitario.

Las críticas también llegan hasta el PSOE. Sin ir más lejos, la concejala socialista en funciones del Ayuntamiento de Granada, Sandra Rodríguez, ha hecho público en estos días su dimisión, una decisión que toma tras la designación de Carmen Calvo como cabeza de lista del PSOE por esta provincia para las próximas elecciones generales. Esta concejala, la primera trans del Ayuntamiento de Granada, se suma así a las protestas contra la exministra, quien se opuso a la 'ley Trans'. «Es vergonzante que el PSOE premie a Carmen Calvo llevándola en sus listas cuando tiene un ideario transodiante», apunta la activista y presidenta de la Asociación de Transexuales de Andalucía - Sylvia Rivera, Mar Cambrollé.

«Se aplaudió la ley de 2007 porque era más progresista, pero seguía obligando a un tratamiento hormonal que dejaba a muchas trans estériles»

Mar Cambrollé

Activista y presidenta de la Asociación de Transexuales de Andalucía Sylvia Rivera

Esta ley también ha estado sujeta a la desinformación. Cambios de nombre en el Registro Civil en un día, la promoción de la hormonación y que cualquier menor puede cambiar su sexo son algunos de los bulos que se han extendido desde su puesta en marcha. Una ley con beneficios reales para estas personas y, no solo para ellos, también para todo el colectivo LGTBI. En muchas ocasiones se olvida que el nombre oficial es 'Ley para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI'.

El principal cambio: la despatologización de las personas trans. Ni hormonación, ni informes psiquiátricos ni cirugías. La nueva ley permite cambiar el sexo solicitándolo en el Registro Civil y pasando por un proceso que tiene una duración de cuatro meses. Proceso en el que se dará toda la información que conlleva esta modificación y que la persona interesada tendrá que confirmar si quiere seguir en él. Lo pueden hacer las personas mayores de 16 años. Entre los 14 y los 16, igual pero asistidas en el procedimiento por sus representantes legales. Y entre los 12 y los 14, con unas condiciones más específicas.

Es un proceso mucho más rápido y cómodo para los solicitantes. Sin estigmas. «Supone el mayor avance en los 45 años de democracia», Cambrollé, quien celebra las consecuencias que la norma está teniendo en las personas trans ante el perjuicio que creaba la anterior: «Se aplaudió la ley de 2007 porque era más progresista, pero seguía obligando a un tratamiento hormonal que dejaba a muchas trans estériles».

«Este es un proceso legal, si hubiera alguna persona que lo utilizaran para sacar un beneficio propio se estaría cometiendo un fraude»

Miguel Frías

Trabajador Social de Apoyo Positivo

En cuanto a la desinformación que se ha creado alrededor de esta ley y, en concreto, sobre este punto, el trabajador social de Apoyo Positivo la desmiente de una sencilla manera: «El proceso para cambiar el nombre y el sexo dura cuatro meses, que se están cumpliendo ahora. Lo único que han podido hacer es ir al registro a solicitarlo». Hay que recordar que la ley entró en vigor el pasado dos de marzo. Frías asegura que vio, a pocos días de que la norma estuviera activa, por redes sociales a personas anunciando que ya habían podido modificar su DNI, algo imposible por fechas. «Este es un proceso legal, si hubiera alguna persona que lo utilizaran para sacar un beneficio propio se estaría cometiendo un fraude», asevera aunque incrédulo por que esto pueda suceder.

Desde Apoyo Positivo dan toda la información y acompañan en esta etapa a las personas que lo deseen. Son buenos conocedores de cómo funcionan los trámites y los plazos. Y subrayan que los registros están «colapsados». «Ya no dan fecha para iniciar el proceso hasta diciembre», confirma su trabajador social.

Sacarse el carnet

Ahora un caso real. Regina y Dani son una pareja trans, de 27 y 21 años, respectivamente, con situaciones diferentes. Mientras él ya hizo su transición hormonal, ella nunca ha querido. «Para mí supone poder cambiar mis documentos sin necesidad de medicación», narra orgullosa. Para Dani ya no supone nada, pero se fija en las personas que vienen detrás y piensa en lo fácil que hubiera sido su proceso con esta ley. «Una profesora me dijo que no me iba a llamar Dani porque es como si alguien le pedía que le nombrara por su mote», cuenta el joven.

«Decidir quién eres sin pasar por procesos traumáticos no perjudica al resto»

Daniel Lodestro

La pareja no cesa en la lucha por sus derechos. Y se indigna cuando escuchan ciertas declaraciones. Por ejemplo, la que hizo el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo: «Es más fácil cambiarse de sexo que sacarse el carné de conducir». Dani considera que no es así, pero que debería serlo: «Estás haciendo lo que te da la gana con tu cuerpo y con tu identidad. Si te dan un carné de conducir sin saber puedes matar a alguien. Decidir quién eres sin pasar por procesos traumáticos no perjudica al resto».

Este futuro matrimonio piensa en tener hijos, eso sí, más adelante. La ley también les facilita la inscripción del bebé en el registro. «Si tuviéramos un hijo en el marco de la ley anterior, yo aparecería como padre y Dani como madre por haber gestado él», comenta la vedette y filóloga. Y es que ya no es necesario que la madre o padre gestante esté casada con su mujer. Ya no habrá una madre o un padre gestante y una madre adoptiva. A pesar de quien se quede embarazado, el hijo es de los dos. «Ahora las parejas de mujeres pueden inscribir a sus hijos en las mismas condiciones que las parejas heterosexuales. Antes se exigía el matrimonio previo a esa filiación, si no estaban casadas el hijo o hija solamente lo podía reconocer la madre gestante y la madre no gestante tenía que adoptarlo», subraya la presidenta de la asociación Ojalá, Charo Alises.

«Si tuviéramos un hijo en el marco de la ley anterior, yo aparecería como padre y Dani como madre por haber gestado él»

Regina Varanski

Más mejoras que trae la Ley Trans. Ya no se podrá hacer una cirugía a los bebés intersexuales y se dará un plazo máximo de un año para que los tutores legales puedan inscribir el sexo en el Registro Civil. También quedan prohibidas las terapias de conversión. Una reivindicación histórica del colectivo. Cabe recordar que la Organización Mundial de la Salud dejó de considerar la homosexualidad como enfermedad el 10 de mayo de 1990.

Ámbito laboral

La Ley Trans también ha llegado hasta el ámbito laboral. Una necesidad reafirmada con los datos que UGT mostró en 2020 en su informe 'Hacia centros de trabajo inclusivos. La discriminación de las personas LGTBI en el ámbito laboral en España'. Algunos de ellos son los siguientes: un 42% de las personas LGTBI han sufrido algún tipo de violencia verbal en el trabajo; el 75% de las personas consultadas reconocieron haber presenciado algún tipo de agresión verbal hacia lesbianas, gays, bisexuales o trans en este ámbito y el 55% de las personas LGTBI que reconocen haber sufrido una agresión aseguran que nadie se ha posicionado a su favor. Por no hablar de que el 90% consideró que es un inconveniente ser LGTBI a la hora de encontrar empleo.

Una de las medidas que incluye esta ley es la creación obligatoria de un protocolo en las empresas con más de 50 empleados con un conjunto planificado de medidas y recursos para alcanzar la igualdad real y efectiva de las personas LGTBI, que incluya un plan de actuación para la atención del acoso o la violencia contra dichas personas. «Antes era el trabajador el que tenía que demostrar que le habían despedido por su identidad sexual, ahora es la empresa la que tiene que demostrar que no ha sido por eso», puntualiza Frías. También se crearán protocolos en el ámbito de la salud y para la prevención de la discriminación del alumnado trans.

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