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Ocho años después de que empezara a ser utilizado por los servicios de limpieza, el Ayuntamiento de Málaga llega a la Semana Santa de 2025 ... sin una solución para evitar el efecto resbaladizo que provoca la aplicación del líquido anticera en las calles peatonales del Centro Histórico durante las jornadas de las procesiones. A pesar de las reuniones mantenidas desde el año pasado con los actuales responsables de la Agrupación de Cofradías y de las caídas que se produjeron en la pasada Semana Santa, una de ellas provocó una fractura de muñeca al hermano mayor de la Cofradía de la Humillación y la Estrella, Rafael Retana, el Consistorio no ha sido todavía capaz de encontrar una fórmula que evite el resultado excesivamente deslizante de este producto, que facilita a los operarios de Limasam retirar las gotas que caen de los cirios de los nazarenos, en calles con un pavimento de piedra pulida como Especería, Larios, Molina Lario o la plaza del Carbón, entre otras.
Como informó SUR el pasado día 17, una de las opciones que estaban bajarando Limasam y el área de Servicios Operativos y Fiestas, ambos departamentos en manos de la concejala Teresa Porras, era que expertos de la Universidad de Málaga encontraran una fórmula para que el producto de AB Laboratorios, la empresa de Vitoria que suministra el líquido anticera desde 2017, no resulte tan resbaladizo. Sin embargo, desde el departamento de Química Inorgánica, Cristalografía y Mineralogía de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Málaga han confirmado que no han encontrado esa solución y que ya no da tiempo a que esté disponible para esta próxima Semana Santa.
«Las cosas de la ciencia no se pueden hacer en dos días, llevan tiempo, pero no dejamos de trabajar en ello», ha asegurado el profesor de este departamento Francisco Ignacio Franco, quien ha apuntado que, si bien los responsables del Consistorio les expusieron este problema antes del verano del año pasado, no ha sido hasta hace tres meses cuando han empezado a analizar en profundidad el asunto, una vez que se ha formalizado el encargo. «La ciencia no hace milagros», ha remarcado este experto, quien ha subrayado que están trabajando «a ciegas» porque la empresa que suministra el producto que evita que las gotas de cera se queden adheridas al pavimento no facilita la fórmula de su composición por secreto profesional.
A esa dificultad de partida se añade el reto de encontrar una solución que evite el efecto resbaladizo de ese líquido anticera, que no sea tóxico (por lo que se está ensayando con materiales naturales como minerales de la arcilla para modificar la viscosidad del líquido) y que no dañe el pavimento de las calles. «El Ayuntamiento nos pregunta todas las semanas cómo vamos, pero la ciencia tiene sus plazos y, aunque ya hubiéramos dado con la composición ideal, no daría tiempo a fabricarla para esta próxima Semana Santa», ha admitido este profesor.
Ante esta tesitura, se agotan las opciones para dar una respuesta a este asunto. La otra de las barajadas por el Consistorio era pegar al suelo de las calles una franjas alargadas, similares a las que se colocan en ocasiones en los peldaños de escaleras, para conseguir que, aunque se aplique el producto, exista cada cierta distancia una banda dispuesta en perpendicular al sentido de la marcha de los cortejos procesionales, que otorgue una mayor rugosidad al pavimento.
En días pasados se han probado esas pegatinas en las calle Especería, y para ello el Ayuntamiento ha diseñado unas tiras de color morado en las que aparece la frase 'Semana Santa Málaga 2025' junto al escudo de la Agrupación de Cofradías, el escudo de la ciudad y el logotipo de Limasam. Sin embargo, esa propuesta, que ha cosechado críticas en las redes sociales, no termina de convencer por el impacto visual que suponen las franjas en el pavimento de algunas de las principales calles del recorrido oficial de las procesiones.
Al presidente de la Agrupación de Cofradías de la Semana Santa de Málaga, José Carlos Garín, no le convence la idea de las franjas pegadas en el suelo. «Estéticamente no tiene sentido y creo que la utilidad es dudosa, porque ese tipo de soluciones están pensadas para espacios cerrados. No es una solución que Málaga se merezca», ha afirmado Garín, quien ha asegurado que tuvo conocimiento de esta propuesta una vez que ya se estaba probando en la calle Especería la pasada semana. Asimismo, ha apuntado que la Agrupación no está vinculada con esta idea pese a que su escudo aparece impreso en las tiras que se probaron.
Por su parte, la concejala de Fiestas y responsable de Limasam, Teresa Porras, ha asegurado que van a seguir trabajando con la Universidad de Málaga para encontrar una solución y ha insistido en que por ahora no entra en los planes del Ayuntamiento prescindir del líquido anticera porque Limasam no tiene medios técnicos ni humanos para quitar de otro modo la cera cada día de la Semana Santa. «Las horas sin procesiones no dan para poder limpiar la cera de otro modo y no podemos dejar que se acumule en el suelo porque, durante la mañana siguiente, si hace sol y calor, puede provocar también resbalones», ha explicado la edil.
El presidente de la entidad de San Julián ha valorado positivamente que exista «una mayor sensibilidad» del Ayuntamiento respecto a este asunto, y ha asegurado que no pone en duda los argumentos de los responsables de Limasam para aplicar el líquido anticera, pero ha insistido en que desde la Agrupación de Cofradías se sigue pidiendo que busque una fórmula alternativa «por los resbalones que provoca, por el deterioro que produce en las túnicas, especialmente las de colores claros, y porque estéticamente no resulta que delante de cada cruz-guía vayan dos operarios con una bomba y un aspersor».
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