Secciones
Servicios
Destacamos
El patito feo del tren malagueño comienza a asomar sus alas de cisne blanco en un recodo del río Guadalhorce. Históricamente eclipsado por su hermano ... rico, la C1 de la Costa, la línea C2 ha pasado de estar casi defenestrada a ser la columna vertebral de la expansión demográfica de la Gran Málaga hacia el interior.
Era lo previsible: en la comarca del valle homónimo hay grandes cantidades de suelo (todavía) barato y es la zona de expansión natural para una urbe que necesita viviendas urgentes para una población en constante crecimiento. Además, como está casi todo por hacer, es la oportunidad perfecta para un desarrollo sostenible, que debe dejar el espacio necesario para ensanchar y extender la plataforma del ferrocarril; al contrario de lo que ha ocurrido en la Costa del Sol, donde está estrangulado y es el origen de muchos de sus males.
Pero la C2 necesita urgentemente mejorar sus frecuencias y sus horarios, para que sea de verdad una opción para los vecinos, los nuevos y los de siempre, que tienen que ir y venir a la capital para trabajar. Tener una salida cada hora o cada dos horas, que además termina pronto por la noche, no es un buen servicio. Además, los municipios donde la parada está lejos del centro urbano, caso de Álora, tienen que articular lanzaderas y un aparcamiento disuasorio, para que llegar a la estación sea lo más fácil y rápido posible.
Con la oportunidad que supone tener un tren a las puertas, esta expansión demográfica no puede estar basada en la dependencia del coche particular. Y dicho esto, sin menoscabo de que la extensión de la autovía A-357 es una necesidad acuciante, a la que la Junta no le está dando toda la importancia que tiene para la vertebración del territorio, en el área metropolitana que más crece de Andalucía y una de las más pujantes de España.
La cuestión ferroviaria no se queda ahí. En realidad, es muy fácil y hasta barato construir un ramal de la misma C2 para que entre en el Parque Tecnológico. Esta es la verdadera solución de movilidad pública y masiva para este espacio, vinculada a un autobús interno circular, que puede ser eléctrico, que reparta a los trabajadores por sus distintas empresas. Por capacidad y operativa, el PTA necesita el tren, y no el metro, que se quedaría corto en las horas punta de entrada y de salida, y vacío el resto del tiempo. Ya puestos, tampoco me cansaré de pedir que el Cercanías se extienda a Antequera, que en realidad tiene todo hecho y solamente hay que querer hacerlo... Querer y creérselo, como casi siempre que se habla de Málaga.
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.