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Ángel Ruiz, junto a un amigo de la casa, en un sidecar dentro del restaurante. Migue Fernández
La Cañada, el paraíso de los moteros en Torremolinos

La Cañada, el paraíso de los moteros en Torremolinos

El restaurante especializado en carne a la brasa cuenta con una exposición de más de medio centenar de motos clásicas

Juan Soto

Málaga

Martes, 16 de mayo 2023, 23:38

Bultaco, Ossa, Rieju, Vespa… El paraíso motero de Málaga se encuentra en Torremolinos. El restaurante La Cañada, uno de los más populares del municipio costero, es también el punto de encuentro de aficionados a las dos ruedas en la provincia gracias a su gran colección de motos clásicas y modernas.

Ubicado en La Cañada de los Cardos (de donde coge el nombre), el negocio dirigido por Ángel y José Ruiz, sobrino y tío, cuenta con medio centenar de modelos repartidos por el techo y las paredes. Desde la histórica Moto Guzzi Guzzino del año 1949 hasta la exclusiva Ossa 350 Enduro del año 1975 se dejan ver (y tocar) en este establecimiento.

El restaurante abrió en el año 2000 y su tematización nace de la afición a las motos de sus propietarios. Ángel recuerda que su padre era un gran aficionado a las dos ruedas y nunca les dejó tener una por temor a que sufrieran un accidente. Por eso, nada más que tuvieron ocasión, decidieron montar un negocio donde las motos fueran las protagonistas.

En la actualidad cuentan con más de 40 motos expuestas y al menos diez repartidas por diferentes establecimientos del municipio porque no tienen más espacio para colocarlas. Por lo general ellos las compran y restauran, por lo que todas funcionan. «Todos los moteros del mundo vienen aquí a verlas y hacer fotos», resumen.

Migue Fernández
Imagen principal - La Cañada, el paraíso de los moteros en Torremolinos
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La primera moto que entró en el restaurante fue una Bultaco Mercurio del año 1960. La misma que utilizaba el padre de José. Y desde entonces no han parado de adquirir nuevas. La mayoría las compran en mercados de segunda mano, aunque también hay otras que se las han ofrecido los propios clientes o han cambiado por comidas. «Hay de todo; cada moto tiene una historia detrás». «Las motos son nuestra afición; cada moto cuesta un viaje importante que hemos sacrificado mi tío y yo», añade.

La Cañada sustituyó en la zona al histórico Quiosko de Pérez, casa fundada en Jueves Santo de 1963 (como refleja literalmente la placa que aún mantienen en la entrada). El restaurante se especializa en carnes a la brasa, aunque abre todos los días desde las 8 hasta las 00 horas para ofrecer desayunos, comidas, menús, cenas y copas.

Ángel Ruiz explica que inicialmente ocuparon el espacio original del quiosco con la idea de trabajar y sacar «dos suelditos para dos personas», pero el negocio creció rápidamente forzado por la demanda de los propios clientes. Tras dos ampliaciones, en la actualidad tienen capacidad para unos 200 comensales y celebran todo tipo de eventos, desde comuniones a pequeñas bodas.

A modo de museo, el restaurante cuenta también con una importante decoración de aperos de labranza antiguos, máquinas de coser de todas las épocas y hasta medallas del Rocío. Entre las reliquias también cuentan con varios bidones del histórico hostal Mi Paraíso, propiedad de su padre y ubicado donde actualmente se encuentra el Lidl.

Como se ha comentado anteriormente, La Cañada se especializa en cocina tradicional, fundamentalmente carnes a la brasa, aunque también presumen de sus caracoles, rabo de buey o bacalao a la riojana. Los días laborables también ofrecen un menú del día al precio de diez euros. Al frente de la cocina se coloca Jacinta Sánchez, tía de José y mujer de Ángel.

Estas son las motos más destacadas:

  1. La primera

    Bultaco Mercurio de 1960

Fue la primera moto que compraron para el restaurante. Era la misma que tenía su padre, que era un fanático de las dos ruedas pero nunca dejó a su hijo, José Ruiz, comprarse una porque sabía lo peligroso que es ese mundo.

  1. La más exclusiva

    Ossa 350 Enduro de 1975

Una de las motos más exclusivas que hay en todo el establecimiento, ya que existen muy pocas unidades. Se la compraron a un legionario de Ronda porque se le había gripado y la tenía tirada en una esquina. La recibieron desmontada en varias cajas de verduras y ellos se encargaron de repararla.

  1. La mejor restauración

    Sidecar Vespa de 1953

Lo tienen aparcado en la puerta ya que funciona como el primer día. Se lo compraron a un vendedor de Madrid cuando era casi chatarra y ellos lo restauraron por completo hasta dejarla casi nueva. Se lo piden para muchas bodas y un italiano les llegó a ofrecer 15.000 euros por él.

  1. La más antigua

    Moto Guzzi Guzzino de 1949

La más antigua que tienen en el restaurante. Era el transporte que utilizaban los lecheros para distribuir por los pueblos de Málaga. La moto pertenecía a unos clientes que acudían de forma regular al restaurante y decidieron vendérsela para que la tuvieran expuesta.

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