El Mendívil está de aniversario. La popular hamburguesería de barrio sopla estos días las velas de su 40 cumpleaños en un nuevo local y convertida ... en uno de los referentes para comer camperos en la ciudad.
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El establecimiento lo abrió Francisco Navas en el año 1984, aunque desde hace más de una década lo regenta Antonio Pardo. Él, que conocía a Francisco porque eran vecinos, comenzó preparando bocadillos y se puso al frente del negocio cuando se jubiló el primero.
Durante toda la vida han estado en el pasaje Mendívil (de ahí su nombre), aunque este pasado mes de enero han tenido que trasladarse hasta la plaza Río Trabanco, en Cruz de Humilladero, porque en el edificio donde se encontraban van a construir viviendas.
Mendívil ha funcionado muy bien casi desde su primer día de apertura, ya que estaba situado muy cerca del América Multicines y del Radio City, un pub muy popular y con gran clientela en todo el entorno. Tanto es así que inicialmente abrían hasta las 3 de la mañana. «Venia mucha gente después de la sesión golfa», resume su propietario.
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Como era de esperar, el cierre de ambos supuso un duro varapalo para el negocio, que tuvo que reinventarse y, sobre todo, apostar por un cambio de horario para atraer a las familias. Su fuerte, no obstante, siempre ha sido la cocina, que han mantenido inalterable e incluso con los mismos proveedores desde el primer día.
En la actualidad, tras verse obligado a cambiar de ubicación, el hostelero asegura estar satisfecho, ya que se ha trasladado a una zona en la que han sido muy bien acogidos. En concreto han ocupado un local de dos plantas (la de arriba la utilizan como almacén) con capacidad para 40 personas y una terraza con cinco mesas. «No es mala zona; estamos contentos porque vienen muchos clientes que teníamos en el otro local y los que hemos ganado nuevos», resume.
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Hablando sobre sus clientes, Antonio presume de contar con todo tipo de visitantes, desde gente joven hasta familias completas e incluso algunas que acuden de generación en generación. «Hemos visto niños que se han echado novia y que ahora vienen con sus hijos», dice agradecido.
De su extensa carta -cuentan con más de una veintena de elaboraciones-, destacan el campero mendívil, que es el más completo de la carta y que elaboran con pollo desmenuzado, huevo, bacón, queso, tomate, lechuga y mahonesa. También cuenta con una gran aceptación el campero de pollo, al que le añaden tomate, lechuga, pepinillos, cebolla frita y mayonesa.
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En cuanto a las hamburguesas, Antonio destaca dos que acaban de incorporar recientemente a la carta: la tsunami (doble de carne con queso cheddar, huevo, bacón, patatas fritas dentro y un baño de cheddar por encima) y la monster (con triple de carne, queso cheddar y bacón).
Cuestionado por el cambio de hábitos de los clientes, Antonio asegura que han cambiado mucho, fundamentalmente a raíz de la pandemia (época en la que lógicamente lo pasaron muy mal). Ahora -explica- la gente ha adelantado un poco los horarios y prefiere pedir la comida para llevar. En su caso, de cada 20 comandas, unas 15 suelen ser de clientes que se lo llevan a casa. Y eso que aún no se han decidido a realizar repartos a domicilio. «Tal vez nos lo plantearemos después del verano», avanza el empresario. Será otro nuevo reto para el Mendívil.
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