José Pardo, Jorge, Ben Barek, Vallejo, Aragón, Antonio Domínguez, Valentín Ramos, Chuzo, Joaquín Araujo, Antonio Nogueras, Álvarez y Fernando Quintanilla, poco antes del almuerzo, al que luego se incorporó Antonio Tapia. migue fernández

Reencuentro tres años después en recuerdo del «mejor compañero»

Los 'veteranos más veteranos' vuelven a reunirse para rendir homenaje a Benítez, «la mejor persona que ha entrado en el Málaga»

Domingo, 27 de febrero 2022, 00:47

Los abrazos fueron esta vez más prolongados, más emotivos, incluso más fuertes. Por unas u otras razones, básicamente por el Covid y también por los ... problemas respiratorios precisamente del homenajeado, han pasado tres años desde que los 'veteranos más veteranos' del Málaga no se reunían en su habitual almuerzo mensual en la marisquería Jacinto. Era obligado el reencuentro simplemente para recordar la figura de un pilar indiscutible de La Rosaleda, Antonio Benítez. Durante más de tres horas se sucedieron las anécdotas de «la mejor persona que ha entrado en el Málaga», como lo definió 'Chato' Aragón.

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La iniciativa partió de uno de los fijos en estas citas, Paquito, otro alicantino que llegó para quedarse. Paradójicamente, un contratiempo de última hora impidió su presencia en el preámbulo a la misa de funeral que se celebrará en memoria de Benítez el próximo jueves, a las 19.30 horas, en la iglesia de Puerto de la Torre.

Al almuerzo acudieron seis excompañeros de Benítez, Chuzo, Ben Barek, Aragón, Álvarez, Vallejo y Jorge; el expresidente José Pardo, el exadministrador del Club Deportivo Málaga Valentín Ramos –«Benítez era algo así como mi hermanastro, porque él y mi hermano Miguel (Migueli) se consideraban hermanos»–y amigos como Joaquín Araujo, Antonio Domínguez, Antonio Nogueras, Fernando Quintanilla y Antonio Tapia. Faltaban, por supuesto, muchos que ya se marcharon –los últimos, Muñoz, Torreblanca o el inolvidable directivo Miguel Hilillo– y otros con problemas físicos.

«Lo tenía todo»

Uno de los abrazos más efusivos tuvo como protagonistas a Ben Barek y Aragón, ambos sin despegarse de sus respectivos bastones. El consejero consultivo arrastra molestias de rodilla mientras el que fuera recordado extremo derecho ha perdido parte de movilidad, aunque todas las mañanas se acerca hasta su casa de calle Manrique otro mítico futbolista blanquiazul en su misma demarcación, Álvarez, para salir a caminar juntos un buen rato. «Yo estoy aquí por Benítez –recordaba Aragón–. Yo había jugado en los juveniles del Sevilla y vine a prueba junto a un delantero muy alto de La Algaba, ambos recomendados por Pedro Bazán. La decisión que tomaron fue rápida. 'Nos quedamos con el grande', dijeron. Y entonces Antonio saltó y dijo: '¿Es que no habéis visto al chiquitillo?' Y como a Antonio ya se le escuchaba porque veía el fútbol como nadie, se quedaron conmigo, con 'el chiquitillo'... Eso era como entrenador, porque como persona lo tenía todo».

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Chuzo ahonda en esa disposición de Benítez a ayudar a cualquiera: «Fue siempre una persona muy legal. No ha habido nadie que haya dado tanto por el Málaga, pero es que además siempre estaba a las órdenes de todo el mundo. Cualquiera que necesitara algo sabía que podía llamar a Antonio para que le ayudara en lo que fuera». Antonio Tapia, que fue pupilo de Benítez en el Malagueño – «fui de los pocos que no subió en aquel equipo con Muñoz Pérez, Recio, Jose, Astorga, Canillas, Fernando...»– refrenda la afirmación del primer futbolista malagueño en la selección absoluta: «Fue una de las personas que más me ayudó cuando me hice cargo del primer equipo, sobre todo en la gestión del vestuario. Era inteligente, honesto como muy pocos y con un gran sentido común. Y tenía una frase lapidaria: 'Lo mejor del fútbol es el balón porque se le pega y no se queja'. Es una pérdida irreemplazable».

La admiración por Benítez se refleja en unas palabras de Álvarez. «Todos sentíamos por él un respeto y un cariño enormes porque tenía unos conocimientos sobrados y al mismo tiempo siempre nos daba unos consejos excelentes». El expresidente José Pardo confiesa que quedó impactado cuando lo conoció. «Yo no había tratado con él y recuerdo que acompañé a Paco (García Anaya) para ver su disposición a sustituir a Luis Costa. Nada más sentarnos su respuesta fue: 'Ya sabéis que yo soy por encima de todo malaguista. Aquí estoy para lo que necesitéis'». También relata una anécdota: «Un día un jugador que era suplente me dijo que en el fútbol sólo había tres magos: Helenio Herrera, Arsenio y Benítez».

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«No habrá otro como Antonio»

Vallejo, inolvidable componente de aquella defensa que comenzaba con Montero, continuaba con Arias y terminaba en él, estuvo con Benítez durante sus cinco temporadas como blanquiazul antes de marcharse al Zaragoza. Su definición del 'Tigre' (apodo que le puso Viberti) no puede ser más completa: «Antonio era un gran compañero, mejor persona y buen futbolista, con mucho pundonor y, sobre todo, muy inteligente». Sentado junto a él, Jorge, otro producto de la tierra más fértil de futbolistas de la provincia, Fuengirola. «A mí y a todos Antonio nos ayudó siempre con sus consejos. Parecía que no tenía mucha técnica, pero era un 'máquina'. Su inteligencia en el campo le permitía saber qué quería y dónde estar», incidía mientras en la otra punta de la mesa Ben Barek, aún no repuesto del varapalo que ha supuesto para él la pérdida de un hermano (sin comillas), era muy conciso: «No habrá otro como Antonio».

«Es una pena lo del Málaga: dos años sin presidente y juicios por todos lados»

Como es lógico en un grupo que destila malaguismo, para los presentes no pasa inadvertida la situación tanto del club como del equipo. La mayoría de los veteranos exjugadores reconoce que sufre con los partidos del Málaga, pero al mismo tiempo todos tratan de ser optimistas sobre el futuro y coinciden en que la ciudad «merece mucho más».

«Yo no veo bien al Málaga desde que está Al-Thani», recalca con contundencia Aragón antes de hacer una confesión: «No voy al campo porque me hincho de llorar. Todo lo que soy se lo debo al Málaga, así que verlo así me duele». Sí es más habitual en La Rosaleda Álvarez, que ve al equipo «muy presionado». «Estoy convencido de que en cuanto gane dos partidos jugará con mucha más tranquilidad y dará más fútbol. El otro día, contra la Real Sociedad B, vi que los jugadores llegaban tarde, se les iban los contrarios, les faltaba chispa... Y eso es debido a la presión. Sólo con pensar que has ganado sólo una vez hace que salgas con más presión», recalca sobre el aspecto deportivo antes de entrar en un análisis sobre el estado de la entidad: «Es una pena lo del Málaga, con dos años sin presidente, sin alguien que tome decisiones, y con juicios por todos lados».

Vallejo coincide con Álvarez en varios aspectos: «Veo al Málaga por televisión y tiene para estar mejor en la clasificación, pero va a tener que pelear y luchar mucho. Pero también es necesario que haya una directiva porque afición tiene». El también fuengiroleño Jorge pide un deseo para el partido de mañana: «El equipo lo tiene complicado y me da pena verlo así, pero me gustaría que reaccionara ya».

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