Juande recibe tarjeta amarilla después de que el VAR señalase falta sobre Arnáiz y penalti. En el círculo, jugadores del Málaga abrazan a Juande tras su gol que valió para poner el 1-1. SALVADOR SALAS

La «lluvia de emociones» de Juande

El joven defensa malaguista fue protagonista absoluto del partido entre el Málaga y el Leganés en La Rosaleda: marcó en propia meta, hizo el gol del empate y le señalaron un penalti en contra

Domingo, 22 de noviembre 2020, 12:16

Juande vivió ante el Leganés uno de esos partidos que curten a los jugadores. Difícilmente olvidará un día en el que fue tan protagonista, estando en la foto de cada uno de los acontecimiento más reseñables del partido. El joven defensa, actor principal en el resumen del partido, sufrió lamento, impotencia, alegría, euforia, incredulidad, indignación y pena. Todo a la vez, formando un cóctel que el propio jugador definió como «lluvia de emociones».

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A la media hora del partido, cuando intentaba quitarle de las piernas el balón a Bustinza, que se posicionaba para golpear a pocos metros de la portería, Juande empujó el balón con la mala fortuna de que este cogiese la dirección equivocada y se convirtiese en gol en contra. Una desafortunada acción que puso al Málaga por debajo minutos después de tener una ocasión clara de gol por medio de Rahmani.

A pesar de este golpe, Juande supo reponerse durante el partido y no dejó que le afectase el infortunio. Con rabia y ganas de revancha logró tener su ocasión de hacer 'justicia'. Juande fue también el nombre que sonó en el gol del empate del Málaga. Era la primera vez que la pizarra malaguista daba sus frutos, y fue por medio del central, que remató con habilidad en el segundo palo una acción a balón parado bien ejecutada por Rahmani.

La celebración de Juande fue cristalina. Se logró desquitar y festejó con rabia. No era de esperar que también sería protagonista en la siguiente acción decisiva del encuentro pocos minutos más tarde. En una aproximación del Leganés, el pepinero Arnáiz consigue controlar un balón llovido a la altura del punto de penalti y Juande llega con contundencia para ganarle la posición. Aunque vuelve a medir mal y pisa sin querer al delantero rival, algo que desde el VAR interpretaron como penalti. Algo que corroboró luego el árbitro principal, que fue a mirarlo a la pantalla.

Juande recibió amarilla y el Leganés logró convertir el penalti en el 1-2 definitivo por medio de Sabin Merino. De nuevo, cara de fastidio e incredulidad. Así acabaría Juande el partido, el cual que guardará como lección relevante en su aún recién estrenada libreta de apuntes futbolísticos. Toda una montaña rusa de emociones. Esa idea la expresó el propio jugador malaguista en sus redes sociales. «Fue un partido en el que merecimos más. Triste por las circunstancias que se dieron pero orgulloso del equipo que dio todo hasta el final. Toca aprender de los errores y levantarse», compartió tras el encuentro.

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