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La lánguida posición del Málaga cara al próximo mercado de fichajes explota los márgenes de la imaginación de la dirección deportiva, comandada por Manolo Gaspar, para intentar compensar la plantilla el próximo mes de enero (la ventana de transferencias arranca el 1 del siguiente mes y se dilata hasta el 31 a las 23.59 horas).
Además de buscar un delantero, tarea primordial, también se contemplan varias salidas de jugadores -desde los que no están contando hasta los que pueden ofrecer liquidez con su venta– que dejarían libres algunas plazas de profesionales. Pero en el capítulo de incorporaciones, ante las dificultadas encontradas para fichar incluso hasta en Segunda B (como reflejó el caso del delantero del Castellón César Díaz, por el que preguntó el Málaga pero se topó con una cláusula inasumible), una categoría que han barrido hasta el milímetro, el club malaguista puede optar también por solicitar una cesión de alguno de los canteranos de filiales de equipos de Primera que están despuntando en la división de bronce.
Existen multitud de opciones en este sentido, aunque supone hacerse con un perfil diferente al antes citado: con menos experiencia y asumiendo que tras su hipotético progreso el que decide es su equipo de origen, como ocurre con Sadiku, el único cedido al Málaga este año y sobre el que decide el Levante.
Una condición asumible a costa de poder disfrutar de un aumento de competencia de aquí al final de la temporada. Es decir, que sirva como recurso del presente mientras de forma paralela intentan anticiparse a cerrar acuerdos para la confección de la plantilla de la siguiente campaña (muchos de los que pretenden ahora acaban contrato). Todo esto, contando que la situación económica sea la misma que hoy, a 19 días del inicio del mercado.
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Un perfil que encaja con el molde que se busca en el Málaga de un delantero que haga competencia al albanés Sadiku es el almeriense Iván Barbero (21 años), del Osasuna Promesas. Es un inexperto (pero no tanto) y entre sus prioridades está salir cedido en invierno a Segunda, donde varios equipos están siguiendo sus pasos. Lleva una gran primera vuelta en el grupo II de Segunda B con 8 goles en 16 partidos.
Además, este medio pudo confirmar que desde el club navarro, que recientemente lo renovó hasta 2023, también están abiertos a cederle ya que, aunque es habitual en la dinámica del primer equipo, no tiene hueco real en el plan de Arrasate. Esto favorece también el aspecto económico, ya que Osasuna se haría cargo de parte de su ficha, que entra dentro de lo posible ante los condicionantes que atenazan al Málaga. Es más, una fórmula, que según ha podido saber SUR estaría entre las opciones factibles, es un intercambio de jugadores, que serviría para solucionar algunos casos enquistados en la disciplina malaguista, como es el caso de Keko, ahora lesionado pero que en algunas ocasiones ha quedado patente que no entra en los planes del cuerpo técnico.
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Iván Martínez González, más conocido como Barbero, es un delantero centro que juega en el filial del Osasuna. Nacido hace 21 años en Roquetas de Mar e hijo del exportero del Almería José Martínez Baena, que jugara en Osasuna en la temporada 1991-92 y de quien heredó su apodo, es un potente delantero centro de 1'87 captado hace dos años por Osasuna del juvenil de la UD Almería tras haber pasado antes por las categorías inferiores del Poli Ejido, Poli Aguadulce y Natación Almería. Está a caballo con la primera plantilla, pero la competencia es feroz en la línea de vanguardia con Chimmy Ávila, Villar, Adrián López o Cardona.
Keko acaba contrato en junio y, como dijo el propio director deportivo del Málaga, Manolo Gaspar, «es un caso donde ya no tenemos fuerza». No habrá renovación y es muy improvable una venta en enero. Por eso sería una salida la cesión para el resto de la temporada (ya estuvo prestado en el Valladolid la temporada pasada), y así liberar una plaza de profesional. Además, Osasuna es un club que el pasado verano estuvo interesado en el extremo madrileño.
En definitiva, a algo más de dos semanas para que arranque el mercado de fichajes, en torno al Málaga existe una gran expectación. Todas las partes toman posiciones y ya se empiezan a tomar algunas decisiones. Aunque habría que tener en cuenta que las relativas al Málaga –y que a fin de cuentas tendrá al jeque Al-Thani en el último eslabón– van a estar condionadas en el último extremo por la palabra del presidente, ahora en Catar y sin pronunciarse activamente sobre la entidad (sólo interactúa en redes). Por eso, aunque haya cesiones a punto y posibles primeras ofertas, el presidente, con el director general, Richard Shaheen, como extensión en la ciudad, tendrá la última palabra.
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