Borrar
Manuel Calvo, junto a dos lugareños y sus dos perros, en Alaska. SUR
«Si no es por mis perros, no logro regresar a España»

«Si no es por mis perros, no logro regresar a España»

Miércoles, 25 de marzo 2020, 01:55

Habrá sido uno de los últimos eventos multitudinarios que se han celebrado en Estados Unidos. La Iditarod, la carrera de trineos con perros más famosa del mundo, congrega a miles de personas en Alaska. Las condiciones en las que se celebra son extremas: el recorrido lleva a los participantes a través de 1.600 kilómetros por el Ártico, Las temperaturas caen hasta los 50 grados bajo cero. Un esfuerzo titánico tanto para hombre y animal. Los periódicos locales hablaron de la «última gran carrera», augurando las incidencias que iba a tener el coronavirus sobre el mundo entero. Hasta Sahktoolik, un pueblo por el que pasa la Iditarod, se desplazó un malagueño. El aventurero Manuel Calvo partió hace dos semanas desde la Costa del Sol para homenajear a Félix Rodríguez de la Fuente. El conocido naturalista español falleció hace 40 años en ese mismo lugar, cuando fue a documentar la mencionada carrera para su programa en 'RTVE'.

En su travesía, Manuel estuvo acompañado de Alaska y Norte, dos perros de la raza 'Alaskan Malamuten', criados en Málaga. Lo que no supo a su partida es que le iba a encontrar con un doble desafío. La dureza de la aventura en sí. Más de diez días con el único lujo que puede ofrecer una tienda de campaña a la intemperie polar. Después, una verdadera odisea para regresar por el cierre de las fronteras de la Unión Europea.

Sobre la travesía, Manuel señala que «mereció la pena» y se muestra sorprendido por la plena adaptación de los perros a un medio tan hostil. «Aunque estaban debidamente entrenados, pues tenía la duda de ver cómo iban a responder sobre el terreno. No hubo problema alguno. Yo si tuve algunas congelaciones, tanto en manos como pies», explica sobre el transcurso de este desafío, que cuenta con el apoyo de Tiendanimal y Royal Canin.

El aventurero malagueño cambió la amenaza del coronavirus por tormentas de nieve. Manuel se movía por terreno despoblado y en su particular aislamiento no supo al dedillo lo que estaba pasando en el resto del mundo. «Sabía que el virus se había expandido, pero poco más».

El primer encuentro con la nueva realidad le llegó al final de su expedición. En Sahktoolik, tenía previsto dar una charla en el colegio local para explicarles a sus alumnos quién era Félix Rodríguez de la Fuente. «Nos habían citado a las nueve de la mañana, pero momentos antes nos transmiten que no va a poder ser por el peligro del coronavirus.«

Manuel sí percibió, en ese momento, el peso histórico de la mal llamada gripe española. «Me miraban raro por ser el español, aquí la gripe hizo estragos hace cien años y todavía se acuerdan de ello». Supo que había llegado el momento de volver a Málaga.

Aquí comienza su segunda odisea. Estando en Seattle, donde iba a coger un vuelo de regreso a Madrid, la Unión Europea decide cerrar sus fronteras y le cancelan los vuelos que tenía para volver. Buscar alternativas en tiempos de pandemia es complicado. Si viajas con 150 kilos de equipaje y dos perros, la cosa se complica todavía más. Pero la empatía que generan los animales jugaron a su favor. «Encontramos un vuelo de Seattle a Nueva York. De ahí, pensé, sería más fácil encontrar un vuelo a Madrid. Cuando llegamos a Nueva York, me topé con el siguiente problema. Si viajas con perros, tienes que comprar los billetes con 48 horas de antelación. Ellos tienen que ir en la parte despresurizada de la bodega y no todos los aviones tienen esa disponibilidad. La chica de Iberia, al explicarle que los perros llevaban más de 30 horas encerrados en sus transportines, me aceleró las gestiones y pudimos volar antes. Si no es por ella, no salgo de ahí», rememora.

Un sobrecoste de 5.000 euros en billetes de avión después, Manuel puso pie en una Madrid que nada tenía que ver con la que dos semanas antes. «Me impresionó ver a la UME patrullando», señala sobre lo surrealista e inesperado de los acontecimientos.

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

diariosur «Si no es por mis perros, no logro regresar a España»