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Hay una generación para la que Félix Rodríguez de la Fuente es mucho más que un nombre poco común. Durante décadas, su rostro ha flotado en los salones de esa España que transitaba de la dictadura a la democracia. Aunque naciera en un pequeño pueblo burgalés (Poza de la Sal), se puede decir que fue un avanzado a su tiempo. Incluso, se podría concluir que fue alguien atípico. Todo empieza con su padre. Él le inculcó su pasión por la naturaleza durante las largas caminatas por los parajes cercanos. Germinó el amor por su entorno, aunque aquel niño iba a llevar luego la conexión con la flora y fauna hasta niveles inimaginables. Ahora, su legendaria infiltración en una manada de lobos se erige como un acto de autenticidad si se compara con los viajes en catamarán de la joven Greta Thunberg.
A Félix Rodríguez de la Fuente se le recuerda, sobre todo, por dos hechos. El primero, por ser el activista ecológico español más veterano. Desde 1973 a 1980 dirigió 'El Hombre y la Tierra', un programa de divulgación científica que se emitía en 'TVE', y que introdujo a los españoles al ecosistema de la Península Ibérica, Venezuela, Canadá y Alaska. A lo largo de más de 100 capítulos en formato de documental, también cabe destacar la defensa que hizo del lince y oso ibérico. El tono pausado y didáctico que empleaba le convirtieron en un auténtico creador de conciencias medioambientales.
El segundo hecho por el que se le rememora es por su trágico fallecimiento. El 14 de marzo de 1980, la avioneta en la que sobrevolaba Alaska se estrelló. Hasta allí se había desplazado para seguir de cerca la Iditarod, la carrera de trineos tirados por perros más dura del mundo. Junto a él fallecieron los dos cámaras que le acompañaban para grabar el contenido que luego se iba a emitir en su programa. Este año se cumplen los 40 años de la muerte de Félix Rodríguez de la Fuente. En su tiempo era una persona omnipresente. Si se le pregunta ahora a cualquier joven o adolescente, sin embargo, cabe esperar un encogimiento de hombros frente a un perfecto desconocido.
Un malgueño se ha empeñado ahora en resucitar a la figura de Félix Rodríguez de la Fuente y rendirle el homenaje que se merece. Manuel Calvo, probado aventurero, se desplazará en marzo a Alaska para emular la ruta que hizo Félix Rodríguez de la Fuente. Su intención es llegar al punto en el que se produjo el trágico accidente. Por si la proeza de desplazarse por Alaska no fuera suficiente, este vecino de El Atabal lo hará con un trineo como medio de transporte y con la única compañía de los dos perros que tirarán de él: Alaska y Norte.
El frío trasciende a los nombres de estos dos canes. Las condiciones climatológicas que vivirá Manuel durante su travesía serán extremas. Le esperan unas temperaturas que oscilarán entre los 20 y 30 grados bajo cero, aderezadas por vientos gélidos que le cortarán la respiración. Aunque el desarrollo de esta aventura siempre estará marcada por las inclemencias meteorológicas que puedan surgir, Manuel ha calculado que estará entre ocho y diez días sobre el trineo. Lo que equivale también a ocho o diez noches en una tienda de campaña a la intemperie.
No es la primera aventura de este tipo que protagoniza este malagueño, que ya ha recorrido en varias ocasiones el mar congelado de Groenlandia. Durante uno de sus entrenamientos en Guadalmar explica las razones que le llevan a este nuevo desafío y de las que se filtran una profunda admiración hacia la figura de Félix Rodríguez de la Fuente: «Él nos hizo ver la fauna ibérica y el medioambiente de una manera única. Hace 40 años, Félix ya tenía un mensaje que sería de plena actualidad hoy en día».
Si el velocista tiene el tartán, Manuel entrena sobre los senderos que llevan a la Desembocadura del Guadalhorce. Hasta aquí se desplaza casi a diario, a primera hora de la mañna, con sus dos perros. La resistencia de hombre y animal se pondrán a prueba en Alaska y él está empeñado en que todos lleguen en las mejores condiciones posibles. Un sistema de cuerdas y arnés en la cintura le conectan con sus perros. Al grito de «Hike, hike», un comando que proviene de los inuits de Groenlandia, Alaska y Norte tiran con alegría de la bicicleta que ahora simula el trineo. Entre serie y serie, el aventurero abunda en su fascinación: «Félix fue un pionero y un visionario».
Esta expedición, no obstante, tiene una segunda vertiente enfocada a resaltar la cultura del perro y el cuidado del medioambiente. El homenaje a Félix Rodríguez de la Fuente constituye el capítulo central del Desafío Ártico 2020, la principal campaña educativa de Tiendanimal y de la Fundación Maratón Dog, que son las dos organizaciones que hay detrás de este proyecto, junto a Royal Canin. «Dentro de mi afán de contar la historia del perro, me hace ilusión ir a la tierra autóctona de mis perros. Los dos son de raza 'Alaksa Malamute' y ahí se une una circunstancia muy curiosa. En el último capítulo de 'El Hombre y la Tierra' se concluyó que se trataba de una raza en peligro de extinción. Pues 40 años después, un malagueño se va a Alaska con dos perros 'Alaska Malamute' de Málaga», explica la cuadratura del círculo.
Manuel Calvo ha recorrido Groenlandia muchas veces. Una expedición tras otra expedición. Ahora cambia de continente. ¿Se le ha pasado por la cabeza descansar un año? No. Él prefiere que las nuevas generaciones tengan a alguien que le recuerde quién fue Félix Rodríguez de la Fuente.
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