La construcción de más desaladoras para potabilizar el agua es la principal opción por la que se decantan los malagueños como medida para combatir la ... sequía, cuya sombra planea como una de las amenazas más destacadas para el desarrollo de Málaga. Así se desprende del último barómetro de la Fundación Madeca, entidad dependiente de la Diputación, realizado entre finales del pasado año y principios de 2024 con un total de 2.400 entrevistas entre residentes en la provincia mayores de 18 años.
El 41% de los ciudadanos señaló las desaladoras como la primera opción para combatir la sequía, seguida por la inversión en infraestructuras hídricas (22%). Unos datos que sugieren que hay «una fuerte preferencia por opciones a gran escala», según se recoge en el estudio. En la clasificación, como tercera medida aparece ahorrar agua en los hogares (8,3%), el trasvase de agua entre las comunidades autónomas (7,4%) y mejorar los regadíos para que consuman menos agua (7,3%).
Sólo un 1% consideró que hacer más pozos sería la medida más adecuada, un porcentaje bajo que «podría reflejar una preocupación por el impacto ambiental de esta práctica o por la sostenibilidad a largo plazo», según se recoge en el barómetro consultado por este periódico en el apartado específico dedicado a la sequía y los incendios.
Grado de preocupación
En este sentido, el grado de preocupación de los malagueños sobre la sequía es alto. En una escala de cero a diez, la mitad de los malagueños (49,9%) ven en la sequía un problema muy grave (diez sobre diez) y la preocupación media se eleva a 8,8. Por el contrario, sólo un 1,1% de los encuestados indicó ninguna preocupación sobre la sequía.
«El alto porcentaje de respuestas en el nivel 10 (máxima preocupación) sugiere una alerta significativa entre la población sobre la sequía», según el estudio.
Respecto a los incendios forestales, la otra gran amenaza sobre Málaga por sus consecuencias medioambientales y sociales, el grado de preocupación de los malagueños también es alto, ya que se es consciente de la situación de riesgo derivada de la sequía. Ocho de cada diez encuestados indicaron niveles de preocupación en el extremo superior de la escala.
Incendios forestales
Así sobre una escala de diez, donde esta cifra representa el grado máximo de preocupación, el 45,8% se situó en el diez, mientras que el 13,2% se ubicó en el nueve y el 19% marcó el 8 en la escala de preocupación, mientras que los niveles más bajos de preocupación tienen porcentajes que no llegan al 1% . «El alto porcentaje de respuesta en el nivel diez refleja una alarma significativa entre los encuestados sobre los incendios», recoge el barómetro de la Fundación Madeca.
Una amplia mayoría de los malagueños, un 67,1%, consideró que no se destinan todos los recursos posibles para hacer frente a los incendios forestales, mientras que un 25% sí considera que sí se dedican los medios necesarios para combatir este riego.
El estudio también preguntó a los malagueños sobre sí se habían visto afectados directamente por un incendio forestal: el 81% dijo no haberse visto afectado y un 18,4% sí los había sufrido.
A este respecto y en correlación con e alto nivel de preocupación expresado por los ciudadanos, el estudio recoge que podría «deberse a la conciencia de los peligros y el impacto de los incendios forestales incluso entre aquellos que no han sido afectados directamente», según recoge el informe
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