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Pérez, en la bancada de la izquierda, y De la Torre, junto al interventor, en segundo plano, en la presidencia del pleno. Migue FErnández
El pleno de Málaga condena las cartas de amenazas y la violencia no sin antes un gran debate en privado

El pleno de Málaga condena las cartas de amenazas y la violencia no sin antes un gran debate en privado

Han tenido que realizar antes una junta de portavoces urgente para terminar de limar las asperezas entre el PP y el PSOE sobre las alusiones en el texto de la moción institucional a la «gran estima» a María Gámez, y dejarlas más asépticas

Jueves, 29 de abril 2021, 14:06

La moción institucional contra la violencia a miembros del Gobierno, que al final acabó llamándose contra representantes institucionales, ha sido todo un parto en el Ayuntamiento de Málaga desde que rompió aguas el pasado lunes en una junta de portavoces a propuesta del socialista Dani Pérez. Las mociones institucionales suelen ser blancas, más bien asépticas a poder ser, ya que deben tener tan amplio espectro de acuerdo para que den cabida todas las sensibilidades de la Corporación en ella. El primer texto que realizó el PSOE no gustó al PP, y tampoco era del todo del beneplácito de Ciudadanos, según explicaban hoy, ya que además de condenar la violencia y las amenazas contra los miembros del Gobierno y ex miembros del Gobierno, que habían recibido en principio las cartas de amenaza, Fernando Grande Marlaska, Reyes Maroto, María Gámez y Pablo Iglesias, también se hacía específica referencia a la campaña de Vox contra los menas «fuera de toda ética y moral, promoviendo la violencia contra determinados colectivos». Este fue el primer escollo para que la aprobara el PP, ya que como explicaban hoy las mociones institucionales no pueden servir para atacar a ningún partido político. Cabe recordar, por otra parte, como ya informó este periódico a colación de la propuesta, que el juzgado número 48 de Madrid rechazó retirar el polémico cartel electoral de esta formación.

Así pues, el PSOE y el PP, cada uno por su lado, eliminaron las referencias a Vox en el texto y en uno de los acuerdos, como han explicado unos y otros a este periódico, de tal forma que el segundo punto ha quedado de la siguiente manera: el pleno del Ayuntamiento de Málaga condena cualquier tipo de violencia y muestra su rechazo a todo tipo de discursos, campañas, acciones, provengan del grupo ideológico del que provengan, que fomenten el odio hacia ciertos colectivos por motivo de procedencia, religión, raza o sexo. En este punto, claramente, la moción hace referencia al artículo 14 de la Constitución por el que no se puede discriminar a ningún colectivo.

Más tarde, se incluyeron en el texto de la moción, porque ocurrió después, las cartas con amenazas a la presidenta de la comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Pero aún había que acordar otro asunto entre el PP y el PSOE, que eran las alusiones a la exportavoz socialista María Gámez, ya que los populares consideraban que la directora de la Guardia Civil, como representante del PSOE, estaba haciendo campaña electoral en Madrid y que no cabía incluir un texto en el que se decía lo siguiente: «Como se ha comentado en el primer párrafo, una de esas personas es María Gámez Gámez Gámez fue edil y portavoz del PSOE en nuestro Ayuntamiento. Es una persona muy querida en nuestra ciudad, y entre los compañeros y compañeras que formamos este pleno se le tiene en gran estima. De ella es importante destacar su exquisito trato en momento de discrepancias ideológicas. Este tipo de política es la que debe imperar, la que debemos amparar. Y no un tipo de política que busca dividir a la sociedad en base a los odios«.

Éste párrafo era el último escollo para aprobarse la moción de forma institucional y el que ha provocado, entre otras cuestiones, que se celebre esta mañana, antes del pleno, una junta de portavoces extraordinaria y urgente, en el que, tras las aportaciones del alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, de puño y letra, el texto ha quedado de la siguiente manera: «Se da la circunstancia de que María Gámez fue edil y portavoz del PSOE en el Ayuntamiento. Además, cabe recordar que su familia, también amenazada, reside en Málaga". Por estos motivos, el portavoz socialista, Dani Pérez, aprovechó su primera intervención en el pleno para meter una cuña: "Quiero hacer una mención especial a María Gámez, una persona muy querida en Málaga, y que en este pleno se le tiene mucho cariño; y también muestro mi solidaridad con el resto de amenazados, por supuesto".

Este era el último empujón para que el alumbramiento de la moción institucional, que ha costado, se produjese finalmente antes del inicio del pleno y toda la Corporación firmara y votara a favor de mostrar su rechazo a las amenazas vertidas contra los «representantes institucionales», acuerdo en el que también el Ayuntamiento de Málaga les traslada «todo su afecto y cariño, a estos y a sus familiares, en estos momentos tan complicados».

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