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José García lleva dos décadas comprando decoración navideña para adornar su casa como lo hacía cuando vivía en Nueva York. A este profesional de la ... hostelería, ya jubilado, le encanta esta época del año porque es la considera muy familiar y sirve para hacer comunidad. Y por eso, una vez asentado en la Costa del Sol, continúa con el mismo ritual que seguía en la gran manzana. En su vivienda, en la calle Reina Fabiola de Miraflores del Palo, ha colocado dos enormes papás noeles (uno de hasta tres metros de altura), renos, trineos y luces de todo tipo. «Tengo el trastero lleno de cosas que no he podido poner porque no me caben todas», confiesa.
La decoración de su vivienda es tan espectacular que los niños del barrio se pelean por ir a verla y fotografiarse con su dueño, que incluso les hace regalos para potenciar la magia de estas fechas. «Cada año vienen más personas; incluso desde Rincón de la Victoria porque se enteran por amigos», dice. José comienza a montar la decoración a principios de octubre, ya que necesita más de un mes y medio para ponerlo todo en orden. «Este año estaba buscando unos papás noeles con luces que no he encontrado en ningún sitio. Como los encuentre, el año que viene será espectacular», avanza.
Más allá del Centro y de la ostentosa calle Larios, numerosos vecinos, hoteles y comercios se afanan por disfrutar de la mejor Navidad posible y ofrecer la mejor cara a los visitantes como hace José. Para todos ellos la Navidad es una época mágica y creen que no hay nada más emotivo que recibir la visita de Papá Noel o los Reyes Magos con la vivienda o el negocio decorado hasta el más mínimo detalle.
En la otra punta de la ciudad, Vanessa Manzanero también ha decorado todo el exterior de su vivienda. En su caso ha recreado el taller de Papá Noel con todo tipo de regalos, bastones y luces. Esta mujer vive en la calle Manuel Rivadeneyra, en Colonia de Santa Inés, y junto a su vecina ha dado luz y color a gran parte de la calle, algo que agradecen niños y mayores. «Esto es un hobbie que llevamos disfrutando desde principios de marzo», resume.
Vanessa, diseñadora de profesión, decidió decorar su casa para «dar algo de alegría al barrio tras el año tan duro que hemos pasado». Recuerda que las pasadas navidades no se pudieron reunir con su familia y por eso quería que esta fuera especial. «Ahora vienen muchos niños a hacerse fotos y hemos logrado alegrar el barrio en un momento muy complicado», considera.
En el distrito de Teatinos, en donde se ubica la casa de Vanessa, la Navidad ha servido de excusa para convocar un concurso de decoración navideña. A las ganadoras se les entregará un cheque para gastar en los diferentes comercios del barrio. «Nuestra idea comenzó antes que el concurso, pero es verdad que después hemos seguido completándolo», se defiende.
Junto a las viviendas, los principales hoteles de la ciudad también se han vestido de Navidad para dar la bienvenida a las fiestas. La mayoría destacan por sus grandes árboles y llamativas luces. Y entre todos, el AC Málaga Palacio merece una mención aparte, ya que su decoración sorprende a propios y extraños que incluso se arremolinan en torno a la puerta de entrada para fotografiarse.
El director del establecimiento, Jorge González, reconoce que todos los años les gusta hacer algo diferente y dice con orgullo que son el hotel de la cadena con la decoración más espectacular. Para este año han recreado una fábrica de juguetes y han llenado las estancias de árboles, peluches y cascanueces. «La ciudad apuesta mucho por la Navidad y es nuestra forma de participar en ella», apunta. Para montar todo, en el hotel comienzan a trabajar en septiembre y cuentan con la ayuda de dos interioristas. «Creo que es otra forma de promocionar la ciudad y que se tendría que recuperar la iluminación en los establecimientos», opina.
En lo referente a comercios también hay una gran competencia en la ciudad. Los grandes centros comerciales suelen hacer un importante esfuerzo de decoración, como puede ser el caso de El Corte Inglés (con su ya tradicional poblado navideño compuesto de pista de hielo y tobogán de trineos) o Muelle Uno (que también viste de color las fiestas con todo tipo de personajes).
A pequeña escala, especialmente original resulta la propuesta que presenta desde hace unos años la Barbería 13, en Alameda de Colón. En su escaparate montan un ingenioso belén napolitano elaborado a mano por su propietario y que causa sensación en todo el Soho. El responsable del negocio, José María Reyes, explica que lleva seis años haciéndolo y que cada vez es diferente porque cambia las escenas e incluso reforma las figuras, pintándolas o reformándolas. «Tardo tres meses en prepararlo todo, pero me encanta hacerlo porque disfruta todo el barrio». Sin duda, ellos son los otros encargados de vestir la Navidad en Málaga.
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