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Óscar B. de Otálora y Anartz Madariaga
Jueves, 23 de febrero 2023
La narrativa de la invasión de Ucrania es la historia de unos hechos increíbles, cargados de épica y heroismo. Rusia se encontró con una resistencia desesperada que nadie esperaba cuando inició su invasión el 24 de febrero de 2022 y, pese algunas victorias aisladas, acabó enfrentándose a una contraofensiva feroz. Es un relato de David contra Goliat, pero con una honda suministrada por Occidente que dejó al gigante fuera de combate.
Todo el recorrido del año de guerra se puede seguir a partir de las ciudades en las que se han desarrollado las batallas. Este itinerario del horror ayuda a entender qué ha pasado en Ucrania. Desde Hostomel, donde las tropas de Zelenski consiguieron 'in extremis' detener el golpe ruso que hubiera permitido la conquista de Kiev, a Mariupol, la urbe en la que Ucrania evidenció que su Ejército estaba llegando al límite de sus fuerzas. Y, entre otras, Jarkov, el punto en el que la guerra pivotó y obligó a huir a unos rusos superados por la tecnología occidental.
Inicio de la Guerra
Ucrania. 24 de febrero de 2022.
Helicópteros rusos se dirigen al aeropuerto de Hostomel.
Si conquistan el aeropuerto será posible tomar el Gobierno de Kiev y ganar la guerra en pocos días.
Las tropas rusas logran conquistar el aeropuerto.
El ejército de Ucrania pone en marcha una operación rápida para recuperar el aeródromo. En la contienda, la instalación y su contenido quedan reducidos a escombros. En ese combate, resulta destruido el Antonov Mrya, el avión más grande del mundo.
AUX STEP FOR JS
El 24 de febrero, a las ocho de la tarde, tres horas después de que las tropas rusas hubieran cruzado la frontera con Ucrania, una treintena de helicópteros rusos se dirigió al aeropuerto de Hostomel. Para ese momento, la CIA ya había advertido al Gobierno de Zelenski de que el objetivo prioritario de Rusia el día de la invasión era conquistar este aeródromo situado a diez kilómetros de Kiev. Los generales de Putin sabían que si lo conquistaban sería posible establecer un puente aéreo, desembarcar todo tipo de equipamiento militar en las puertas de la capital, tomar el Gobierno y ganar la guerra en pocos días.
Las tropas aerotransportadas rusas consiguieron tomar el aeropuerto en una batalla sin cuartel pero el Ejército ucraniano, al ver que había perdido una infraestructura vital, puso en marcha una fuerza de reacción rápida que se enfrentó a los invasores. La reacción ucraniana hizo imposible utilizar la base para crear un puente aéreo.
El 25, un día después de la invasión, Rusia envió una columna desde la cercana Bielorrusia e intentó un asalto aéreo con decenas de helicópteros. Pese a este segundo intento y a continuar en el interior del aeropuerto, los invasores no fueron capaces de poner en marcha la infraestructura. Además, Ucrania había rodeado las instalaciones con baterías antiáereas. El día 27, Rusia envió una columna de 64 kilómetros de largo con unidades acorazadas para intentar controlar definitivamente Hostomel. Este despliegue fue bloqueado por la artillería ucraniana, que causó cuantiosas pérdidas a Rusia.
Las tropas aerotransportadas rusas que continuaban en el interior del aeropuerto ya no podían recibir refuerzos. El 28 de marzo, un mes después del primer ataque, abandonaron el aeródromo. El terreno quedó convertido en un campo de minas.
El fracaso a la hora de conquistar esta base aérea fue definitivo para bloquear el plan de Putin. La guerra no iba a ser tan corta.
El 28 de febrero una columna blindada pretende tomar Bucha y atravesar el río Irpin, con lo que accedería al centro de Kiev.
La artillería y los misiles ucranianos destruyen a los atacantes. Se inicia una lucha en la que Rusia conseguirá tomar la ciudad pero no atravesar el río Irpin, cuyos puentes han sido volados por los resistentes.
El 1 de abril Rusia abandona Bucha. Entonces se descubre una fosa común con 420 cuerpos y se comienzan a conocer los relatos de las atrocidades rusas contra la población civil.
AUX STEP FOR JS
La ciudad de Bucha es un suburbio de Kiev y, al igual que Hostomel, tomarla supondría para las tropas rusas acceder a una puerta de entrada a la capital, el objetivo prioritario del Estado Mayor de Moscú. Para asegurarse la conquista de esta ciudad, Rusia envía a algunas de sus mejores tropas y también a equipos antidisturbios de la Guardia Nacional. Su objetivo es atravesar Bucha, llegar a Irpin y situarse así a apenas diez kilómetros del centro político de la capital ucraniana. Solo un puente sobre el río que atraviesa esta última ciudad y le da nombre les separa de los centros de poder ucranianos.
El 28 de febrero, la principal columna rusa que avanzaba sobre Bucha fue destrozada por una combinación de artillería, misiles y ataques aéreos. El hecho de que avancen casi en formación y sin cobertura, un error de libro, facilita su destrucción.
Rusia comienza a atacar los principales centro de suministro de la ciudad, dejándola sin electricidad, gas y agua corriente. Los bombardeos obligan a la población a esconderse en los sótanos. Ucrania consigue volar por los aires el puente sobre el río Irpin con lo que el acceso inmediato a Kiev queda eliminado.
A comienzos de marzo se produce una serie de confusos combates callejeros. Mientras Ucrania consigue evacuar a más de mil civiles, el Ayuntamiento se convierte en el centro de los combates. A consecuencia de los avances y retrocesos, un día ondea la bandera rusa en la casa consitorial y pocos después la ucraniana. El 20 de marzo, Rusia ocupa efectivamente la ciudad, pero sin haber abierto el paso hacia Irpin. En cierta forma, ha quedado bloqueada en Bucha. El objetivo de las tropas de Kiev es ahora que el ejército invasor no cruce el río Irpin. Entre otras medidas, han abierto las presas del río para provocar una inundación que todavía dificulte más atravesar el cauce.
El 1 de abril, Rusia abandona los intentos de tomar Kiev y se retira de Bucha. Cuando las tropas ucraniana retoman la ciudad se encuentran con un escenario infernal. Se descubre una fosa común con 420 cadáveres de civiles. Además, en las calles aparecen cuerpos de vecinos torturados y ejecutados. Los testimonios de los vecinos relatan historias terribles de violaciones y saqueos. Ucrania responsabiliza de estas brutalidades a la 64 Brigada de Fusileros Motorizada. Su máximo comandante, Azatbek Omurbekov, es conocido desde entonces como 'el carnicero de Bucha'.
Pero es Kiev el objetivo prioritario ruso. Si cae, caerá el país.
El ataque a Kiev se frena en los suburbios de la capital. Rusia comienza a bombardear la ciudad con artillería. Miles de civiles son evacuados y la resistencia es desesperada.
Intenta destruir la central eléctrica que surte a la ciudad para dejar a la población sin suministro.
El 29 de marzo, ante la imposibilidad de conquistar Kiev, Rusia ordena retirarse de la capital. La posibilidad de una victoria relámpago sobre Ucrania desaparece.
AUX STEP FOR JS
Kiev es el objetivo prioritario de los rusos. El día 25, saboteadores de Moscú vestidos de soldados ucranianos son abatidos cuando se dirigen al Parlamento. Al mismo tiempo, agentes especiales intentan matar a Zelenski, pero el servicio de seguridad del presidente repele los ataques.
Al día siguiente, Rusia comienza a bombardear la ciudad con artillería. Su objetivo en asediar la capital para rendirla pero para ello tiene que rodear primero todo Kiev. En la capital, mientras tanto, se reparten 25.000 rifles de asalto entre los civiles para preparar la resistencia.
El 28 de marzo el Ejército de Putin lanza una ofensiva que consigue llegar a los suburbios de Kiev, mientras sus misiles destruyen centros estratégicos, entre ellos, una cadena de televisión. 15.000 personas viven en ese momento en los túneles del metro. El Ejército ucraniano divide la ciudad en sectores y ordena una resistencia numantina. La situación es desesperada ya que, por ejemplo, solo dispone de una brigada de tanques para proteger toda la ciudad. El 8 de marzo comienzan a percibirse los primeros signos de que la ofensiva rusa se debilita. Según los analistas, Putin creía que la conquista de la ciudad iba a ser más rápida y sus cadenas logísticas no estaban preparadas para mantener un asedio prolongado. Rusia acepta, tras una conversaciones con Ucrania organizadas en Turquía, establecer corredores humanitarios para evacuar a los civiles de Kiev.
El 22 de marzo, con las fuerzas rusas agotadas y aisladas, enfrentadas a una resistencia que no esperaban en todo el país y sin haber sido capaces de tomar Kiev, Ucrania inicia una contraofensiva en los suburbios de capital. Una semana más tarde el alto mando ruso anuncia que abandona la ciudad y que reorganiza toda su invasión. La posibilidad de lograr una victoria rápida se ha evaporado.
Zaporiyia es estratégica porque se encuentra a medio camino entre Kiev y la ocupada península de Crimea.
Pero también porque allí se encuentra la mayor central nuclear de Europa. La planta se encuentra envuelta en duelos de artillería que han alertado a la Agencia Internacional de la Energía Atómica.
Rusia no consigue consquistar la ciudad de Zaporiyia, pero sí Melitópol. Desde abril, la zona es un frente de batalla.
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Zaporiyia es el nombre de un 'oblast' (región) situado en la ruta entre Kiev y Crimea. Por lo tanto, es un lugar clave si Ucrania quiere recuperar Crimea, ocupada por Rusia desde 2014. Rusia intenta dominar la región para defender los territorios de la costa del mar de Azov que pretende anexionarse.
En la zona se encuentra también la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa. En los primeros días de la invasión, Rusia ya había ocupado la central de Chernobyl, para lo que no dudó en acceder a la zona de exclusión que rodea la planta desde el accidente de 1986. En el caso de Zaporiyia, el 3 de marzo comenzaron una serie de duelos artilleros entre Ucrania y Rusia que llegaron cerca de las instalaciones nucleares.
El 4 de marzo, las tropas rusas consiguieron ocupar la central, que desde entonces permanece en manos de Moscú. Una de las primeras decisiones fue desviar la producción eléctrica de forma que fuera destinada de forma íntegra a Moscú. Desde entonces, en las inmediaciones se han producido combates que han alertado a la Agencia Internacional de la Energía Atómica por el riesgo que suponen para la seguridad nuclear.
Melitópol, la segunda ciudad más importante de la región, fue ocupada por los rusos el 1 de marzo. Su alcalde, Ivan Fedorov, fue secuestrado por los tropas de Putin y más tarde intercambiado por soldados invasores en manos de Ucrania. Desde entonces, el río Dnieper se convirtió en el frente de batalla y se estabilizó el movimiento de tropas en la zona.
Mariúpol comienza a ser barrida por la artillería en los primeros días de la invasión. El 2 de marzo el Ejército ruso consigue rodear la ciudad y asediarla.
Los invasores entran en la ciudad el 23 de marzo. Previamente se habían producido numerosas peticiones para permitir la salida de la población civil mediante corredores humanitarios. Con temperaturas inferiores a cero grados, los vecinos carecen de electricidad, gas o agua corriente.
Los soldados atrapados en la ciudad se refugian en la acería de Azovstal.
La acería Azovstal cae el 20 de mayo. Su derrota revela que la resistencia que hasta entonces había mostrado el Gobierno de Zelenski no puede mantenerse indefinidamente.
En la batalla por el centro industrial intervienen los escuadrones del checheno Kadyrov por parte rusa. Las milicias ultraderechistas del Batallón Azov, por su parte, resisten en los túneles de Azovstal.
En septiembre se produce un intercambio de prisioneros por el que son liberados algunos de los combatientes ucranianos capturados en la acería.
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Mariúpol es una ciudad porturaria con 430.000 habitantes situada en la orilla del mar de Azov. Se encuentra en Donetsk, una de las regiones que en 2014 ya fueron ocupadas por milicias prorrusas. Para Moscú se trata de una ciudad clave puesto que su objetivo inicial, además de ocupar Kiev, era llegar hasta la ciudad ucraniana de Odessa, lo que le habría permitido aislar a Ucrania de una salida al mar.
Para conquistar la ciudad, las tropas rusas previamente la machacaron con artillería. Del 24 al 27 de frebrero, los obuses dejaron la urbe sin eletricidad, gas o agua, en un momento en el que las temperaturas eran de cero grados.
El 2 de marzo, Mariúpol ya estaba rodeada. Ante la crisis humanitaria que se avecinaba, el Gobierno de Kiev intentó negociar una pasillo humanitario con el apoyo de la Cruz Roja internacional, pero todos los intentos fracasaron.
El 14 de marzo se produjo uno de los bombardeos más dramáticos, cuando el fuego ruso destruyó el histórico teatro de la ciudad. En esos días se consiguió la primavera evacuación y consiguieron salir 20.000 vecinos. Los rusos conseguirían entrar en la ciudad nueve días después, con lo cual la ciudad se llenó de bolsas de resistencia ucraniana enfrentadas a los militares de Moscú en un caótico combate urbano. El 15 de abril, uno de los comandantes del Ejército de Ucrania que seguía en la ciudad pidió desesperadamente que se lanzase una ofensiva para romper el cerco e intentar una evacuación. Pero fue una llamada inútil. La presión rusa impidió enviar cualquier tipo de ayuda y el infierno se desató en la ciudad.
Los militares, asedidados, sin armas ni alimentos, comenzaron a rendirse. Un grupo de ellos, sin embargo, consiguió refugiarse en la acería de Azovstal, el último refugio.
Azovstal, es una gigantesca acería situada al oeste de Mariupol. Este descomunal centro industrial, uno de los mayores de Europa, se convirtió en el punto de resistencia definitivo de las tropas ucranianas y también en un símbolo muy delicado. Reveló que la resistencia del Gobierno de Zelenski, que estaba aguantando la presión del invasor, tenía un límite.
La acería está horadada por centenares de túneles de kilómetros de extensión excavados en la 'Guerra Fría' para ser utilizados como refugio nuclear. La resistencia en estos escondite se fue debilitando día a día, hasta que las tropas ucranianas comenzaron a quedarse sin armamento o alimentos. El 20 de mayo Rusia declaró que había tomado la acería, después de que el Gobierno de Zelenski ordenara a a sus hombres, ya al límite, que dejaran de luchar y se entregasen.
En septiembre se inició un intercambio de prisioneros entre Rusia y Ucrania por el que fueron liberados cientos de soldados que habían capturados dentro de la acería. Los sectores más radicales que apoyan a Putin protestaron por la decisión del Gobierno de Moscú de poner en libertad a sus enemigos.
Rusia toma La Isla de las Serpientes el primer día de la guerra. Su posición es estratégica para controlar el Mar Negro y desde ella se puede atacar el flanco sur de Ucrania.
El Gobierno de Kiev inicia una serie de bombardeos sistemáticos sobre la isla. El 14 de un misil ucraniano consigue hundir el crucero Moscú, buque insignia de la flota rusa y desde el que se había tomado la isla.
Rusia abandona la Isla de las Serpientes el 30 de junio, incapaz de soportar los ataques ucranianos, en los que ya se está utilizando la tecnología suministrada desde Occidente.
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La Isla de las Serpientes es una diminuta roca -apenas un kilómetro cuadrado- situada en el Mar Negro, a 35 kilómetros de Rumanía y una ciudad ucraniana estratégica como Odesa, el principal puerto de Kiev para sacar, por ejemplo, el grano que producen los campos del país invadido.
Rusia tomó esta isla -dedicada en el pasado al trágico héroe griego Aquiles- el 24 de febrero, en el primer día de la guerra. En la conquista se produjo uno de los momentos épicos del conflicto. El crucero lanzamisiles Moscú, el buque insignia de la flota rusa desplegada en Crimea, se acercó a la isla y pidió por radio a los escasos soldados que custodiaban la isla que se rindieran. «Vete a tomar por culo», respondió uno de los militares.
La ocupación de la Isla de las Serpientes permitía a Rusia controlar el tráfico naval por el Mar Negro y tener el dominio naval sobre el sur de Ucrania. El promontorio comenzó a ser atacado por Ucrania para impedir que allí se instalasen baterías de misiles. Kiev, utilizando los drones turcos Bayraktar TB2, lanzó oleadas de misiles sobre la isla que supusieron un desgaste tremendo para Rusia.
El 14 de abril se produce un hecho sin precedentes. El crucero Moscú que había intervenido en la rendición de la isla es hundido por un misil ucraniano. Además de tremendo golpe propagandístico a Putin, el ataque demuestra que la flota rusa anclada en el puerto de Sebastopol ya no puede navegar segura por el Mar Negro. Rusia acusa a Estados Unidos de haber proporcionado la inteligencia para llevar al cabo el ataque, algo que Washington niega.
A partir de ese momento, la Isla de las Serpientes es sometida a un bombardeo sin precedentes, en muchos casos, desde la ciudad de Odessa, en la costa. La Armada rusa ya es incapaz de enviar refuerzos y munición puesto que las lanchas son destruidas antes de llegar. Los analistas internacionales comienzan a especular con el alcance de la ayuda internacional a Ucrania. Según algunas especulaciones, los ataques desde Odessa son posibles, por ejemplo, gracias a los cañones franceses Caesar.
El 30 de junio Rusia abandona definitivamente la isla. Intenta enmascarar su derrota con la afirmación de que es un intento de facilitar la salida de buques con grano. Sin embargo, lo evidente es que ha perdido el control del mar Negro desde su base en Crimea.
Un segundo golpe al predominio ruso desde Crimea se produjo el 8 de octubre, cuando saboteadores ucranianos consiguieron volar parte del puente de Kerch -una titánica obra de 18 kilómetros de largo impulsada por el propio Putin- que une esta península ocupada por Rusia con el continente.
El 6 de septiembre Járkov, la segunda ciudad más grande de Ucrania, es escenario de la contraofensiva ucraniana.
Ucrania consigue avanzar más de 20 kilómetros. 5.000 soldados rusos quedan encerrados en ciudades como Liman. El ataque ha sido posible, entre otras cosas, por los cohetes de precisión HIMARS, que han diezmado en los días previos la artillería y los arsenales rusos.
Putin comienza tomar medidas desesperadas ante el alcance de la derrota. Moviliza 500.000 reclutas y anexiona los territorios de Donetsk, Luhansk, Jersón y Zaporiyia. Además, ordena ataques con drones suicidas iraníes sobre los principales lugares de Ucrania.
AUX STEP FOR JS
Rusia intentó tomar la segunda mayor ciudad de Ucrania, Járkov, en los primeros días de la guerra pero los invasores revelaron un gran error de cálculo. Envió escasas tropas para conquistar una ciudad de un millón de habitantes. Fracasó y a partir de ese momento, Moscú aprobó un bombardeo constante sobre esta urbe.
El 8 de marzo, alrededor de 600.000 habitantes de Járkov ya habían sido evacuados. El 13 de mayo las tropas rusas abandonan sus posiciones, incapaces de tomar la urbe, y comienza una serie de ataques con misiles.
El 6 de septiembre todo cambia. Ucrania inicia una brillante contraofensiva que noquea a Rusia. Para ello ha engañado a los estrategas rusas, al hacerles creer que atacará por el sur, en Jersón. Además, los cohetes de precisión norteamericanos, lanzados desde plataformas HIMARS, diezman los puestos de artillería, los depósitos de munición y los puestos de mando y control. Con tan solo 12 lanzacohetes de ese tipo el ejército ruso se muestra incapaz de reaccionar.
En dos días, las tropas ucranianas avanzan más de 20 kilómetros. Para el 12 de septiembre ya han recuperado 8.000 kilómetros cuadrados que habían sido conquistados por Rusia. El ejercito invasor huye a la desesperada. En la ciudad de Liman, 5.000 soldados rusos quedan embolsados. Según los obsdervadores internacionales, se produce un baño de sangre.
La conmoción en Moscú es absoluta. Los hasta ahora aliados de Putin como el checheno Kadyrov comienzan a criticar al estado mayor ruso. Como respuesta, ordena la movilización de medio millón de soldados, algo que hasta ese momento se había negado a hacer. De la misma manera, tras unos referéndum de opereta -reconocidos solo por Corea del Norte- se anexiona el Donetsk, Luhansk, Jersón y Zaporiyia. Su tercera decisión es emplear drones suicidas iraníes 'Shahed 136' para bombardear de forma masiva Kiev y otras ciudades.
Jersón, una ciudad clave por su relación con Crimea, es tomada por Rusia el 2 de marzo. Tras ocupar la urbe, el 'número dos' del partido de Putin declara: «Rusia se quedará aquí para siempre».
En septiembre, las tropas rusas se dirigen hacia Jersón. Putin había situado al frente de la invasión a un militar temible, Sergue Surovikin, quien ya había luchado en Siria.
Sin embargo, Surovikin fracasa y ordena la retirada rusa el 3 de noviembre. La situación es insostenible. El 11 de noviembre en el enclave vuelve a ondear la bandera de Ucrania.
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Jersón, en el suroeste de Ucrania, se ha considerado siempre una ciudad estratégica por ser la puerta de Crimea y, por lo tanto, quien la conquiste tendrá más posibilidades de controlar la península ahora ocupada por Rusia.
La resistencia ucraniana en Jersón se doblegó más rápido que en otros enclaves del país. El 2 de marzo, menos de diez días después de la invasión, la ciudad se rindió y fue controlada por las tropas ocupantes. Uno de los primeros en visitar la urbe fue Andrey Turchack, secretario general de Rusia Unida, el partido de Putin. Este líder nacionalista anunció que jamás la abandonarían.
Aunque las tropas ucranianas intentaron varios contraataques, los invasores consiguieron resistir a todos los intentos de ser expulsados de Jersón. Ucrania, no obstante, consiguió eliminar a generales rusos mediante ataques selectivos.
La situación cambió tras la ofensiva de septiembre. Después de la liberación de Járkov, las tropas ucranianas se dirigieron hacia Jersón. Los HIMARS volvieron a aparecer con ataques selectivos a los centros neurálgicos. Para entonces, Putin había puesto al frente de sus tropas al general Serguei Surovikin, un despiadado oficial que ya ha peleado en Siria.
El 3 de noviembre, Surovikin ordena la retirada de Jersón al interpretar que la situación en la ciudad es insostenible. Los invasores se refugian al otro lado del río Dnipro, aunque en la marcha de la ciudad se viven escenas de pánico entre los soldados rusos. El 11 de noviembre la ciudad es recapturada. Los militares ucranianos denuncian que los rusos han dejado detrás suyo cientos de bombas trampa y minas.
A comienzos de 2023, la guerra de desgaste estaba ralentizándose, en parte, a consecuencia del invierno. Sin embargo, se produjeron ataques sangrientos como el registrado en la ciudad de Makivka, en el Donetsk. En la Nochevieja, varios batallones rusos celebraron una fiesta en una escuela de formación profesional. Los reclutas, en su mayoría jóvenes recién movilizados, comenzaron a utilizar sus teléfonos móviles para llamar a casa o sacarse fotografías. Los servicios de inteligencia electrónicos ucranianos detectaron que decenas de 'smartphones' enemigos estaban concentrados en un pequeño punto. Al instante atacaron ese lugar con cohetes HIMARS, causando una masacre entre las tropas rusas. El número de bajas reconocidas por Rusia se acercó a las doscientas.
En ese contexto, Soledar -una mina de sal- y la pequeña ciudad de Bajmut, en el Donestk se convirtieron en el principal foco de los combates. En ambas batallas adquirió un protagonismo inusitado el grupo Wagner, la empresa de mercenarios del oligarca y amigo de Putin, Yevgeny Prigozhin. Este exdelincuente consiguió reclutar a convictos para su ejército privado y, tras haber criticado a los mandos militares por su ineficacia, se ha propuesto demostrar que su milicia es mas aguerrida que las tropas regulares con la toma de ambos enclaves.
Recientemente, Prigozhin ha afirmado que la guerra durará al menos tres años, con lo que desmonta las tesis del Kremlin de una guerra rápida. Pero además, este jerarca ha dado muestras de ser un propagandista del terror, más allá de las provocaciones rusas. En noviembre, por ejemplo, sus tropas mataron a un desertor con un martillo. Prigozhin aseguró que enviaría el mazo ensangrentado a la UE como señal de lo que pensaba de las sanciones o de la decisión del parlamento de declarar a Rusia estado patrocinador del terrorismo.
Por otro lado, para Kiev, la ralentización de los combates por el crudo invierno ha supuesto una ganancia de tiempo que le ha permitido solicitar y conseguir el envío de material moderno como los tanques Leopard alemanes o los Abrams norteamericanos. Este material será clave ante la contraofensiva rusa -que se considera inminente-.
Desde enero, Soledar y Bajmut son el eje alrededor del que pivota la guerra tras la estabilización de los frentes y la ralentización de los combates por el invierno.
Los dos enclaves carecen de valor estratégico pero la decisión de Kiev y Moscú de no ceder un milímetro de sus territorios lo ha convertido en el principal foco de combates. La guerra se está llevando a cabo en trincheras, con métodos similares a los de la I Guerra Mundial.
En los combates participa de forma destacada el grupo Wagner, la banda de mercenarios del oligarca Prigozhin, quien pretende demostrar que sus tropas son mejores que el Ejército regular ruso.
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Mikel Labastida y Leticia Aróstegui (diseño)
Ignacio Lillo | Málaga
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