Una acería en plena producción en Alemania

Los ministros europeos de Industria piden «una protección más rápida» y concreta del sector del acero

Los dirigentes de España, Francia, Italia, Bélgica, Luxemburgo, Rumanía y Eslovaquia se reúnen en París para discutir sobre los aranceles de Trump y la crisis de la industria siderúrgica

Jueves, 27 de febrero 2025, 16:08

Los principales ministros europeos de Industria pidieron este jueves «una protección más rápida» y concreta de la industria siderúrgica. Los responsables de España, Francia, Italia, ... Bélgica, Eslovaquia, Rumanía y Luxemburgo se reunieron en París ante el desafío que representan para el acero el anuncio del 25% de aranceles por parte de los Estados Unidos de Donald Trump y las importaciones procedentes de China. El encuentro, en que varios de los representantes participaron por videoconferencia, sirvió como antesala de la reunión del 4 de marzo de la Comisión Europea con los principales actores del sector.

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Pese a la crisis de la siderurgia en Europa —en 2023 apenas se produjeron 126 millones de toneladas de acero en el Viejo Continente, el nivel más bajo en décadas—, los ministros de Francia, Italia y España han mantenido una posición prudente y algo timorata respecto al proteccionismo de Trump. Han pedido revisar el mecanismo del carbono en las fronteras, más inversiones continentales, así como «una respuesta con la cabeza fría» ante los probables aranceles estadounidenses.

«El acero europeo necesita una mayor protección», aseguró el ministro francés de Industria, Marc Ferracci, en una rueda de prensa conjunta con sus homólogos español e italiano. Las medidas actuales «se han vuelto insuficientes para el mercado europeo y hace falta revisar y reforzar el dispositivo del carbón en las fronteras», añadió el dirigente galo, quien reconoció que «si no hacemos nada, las fábricas cerrarán y los puestos de trabajo desaparecerán». Podrían perderse hasta cerca de la mitad de los actuales 310.000 empleos en la siderurgia, según el comunicado posterior a esta reunión. «Debemos actuar de manera más fuerte y rápida» y «profundizar en los detalles», insistió durante una comparecencia celebrada en el Ministerio de Economía.

Ante el anuncio la víspera por parte de Trump de tasar con un 25% todas las importaciones europeas hacia Estados Unidos, Ferracci pidió «una respuesta firme y proporcionada». «Es algo que nos preocupa, pero no resulta ninguna sorpresa. (…) Nos estamos preparando ante la hipótesis» de que Washington aplique esos aranceles, afirmó. El ministro francés de Economía, Éric Lombard, que no asistió a esa reunión, aseguró este jueves que «la UE aplicará los mismos aranceles» que Trump, si este último lleva a cabo su amenaza.

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«Como dijo el ministro (francés de Industria), tenemos que responder con la cabeza fría», defendió, por su lado, Jordi Hereu. El dirigente del PSOE pidió a la Unión Europea «nuevos instrumentos financieros», por ejemplo, a través del Banco Europeo de Inversiones (BEI), para apoyar el sector del acero más allá del año que viene, cuando se terminarán las partidas actuales destinadas a la descarbonización.

Revisar el mecanismo del carbono en las fronteras

Esta reunión en París tuvo lugar el día después de que la Comisión Europea anunciara su voluntad de rebajar la normativa verde y «movilizar» hasta 100.000 millones de euros para la reindustrialización del Viejo Continente. «Tenemos que evitar la desindustrialización de Europa y conseguir que esta vuelva ser competitiva. (…) Debemos abandonar la ideología y volver a la razón», declaró el italiano Adolfo Urso (del partido de la neoconservadora Giorgia Meloni), quien se felicitó por los anuncios hechos la víspera por parte del Ejecutivo comunitario. Desde el Ministerio español de Industria reconocieron con la boca pequeña ciertas discrepancias hacia esta senda que parece tomar la Comisión de rebajar sus ambiciones en materia ecológica.

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En cambio, los ministros coincidieron en su petición de revisar el mecanismo de ajuste del carbono en las fronteras, destinado a proteger el sector siderúrgico continental y aumentar el precio del acero producido por Estados no europeos (por ejemplo, China) en plantas más contaminantes. Exigieron que se refuercen los controles y que haya una mayor vigilancia ante la estrategia de países terceros para no aplicar este mecanismo. Y reivindicaron, según la declaración final, que impongan un porcentaje de acero verde en las comandas públicas o destinadas a la construcción. Además de los aranceles de Trump, los dirigentes de la UE temen la actual sobreproducción en el mundo de este material esencial. Una tendencia que agrava el coste superior y el problema de competitividad en Europa.

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