

Secciones
Servicios
Destacamos
Andalucía ingresó cerca de 19.000 millones de euros en 2023 por los impuestos estatales que gestiona la Agencia Tributaria por cuenta del Estado y las Comunidades Autónomas del territorio de régimen fiscal común (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, Impuesto de Sociedades, Impuesto sobre la Renta de No Residentes, IVA e Impuestos Especiales, básicamente). Es una cifra que la convierte en la cuarta comunidad del régimen común por ingresos tributarios, por detrás de Madrid (más de 120.000 millones de euros); Cataluña (53.543 millones); y la Comunidad Valenciana (cerca de 20.000 millones). Se encuentra, además, muy lejos de la quinta, Galicia, cuya recaudación por las figuras fiscales citadas apenas superó los 10.250 millones de euros el año pasado.
Pero en términos relativos, por habitante, Andalucía también es la cuarta comunidad en ingresos, pero por la cola: los 18.919 millones hay que dividirlos entre una población de 8,6 millones, lo que implica una media que no llega a los 2.200 euros per cápita en ingresos por los tributos estatales.
Noticia relacionada
Los dos primeros puestos en el ránking de recaudación por habitante los ocupan Madrid y Cataluña. La primera, con 17.214 euros (los más de 120.000 millones se dividen entre poco más de siete millones de habitantes); y la segunda, con 6.673 euros per cápita, ya que los 53.540 millones de euros se reparten entre algo más de ocho millones de habitantes. Cantabria es la otra región en la que se rebasan los 6.000 euros en ingresos medios per cápita.
Sólo hay tres comunidades en las que los ingresos por habitante se colocan por debajo de Andalucía. Se trata de Canarias, con 1.691 euros per cápita (cerca de 3.800 millones de euros entre los 2,24 millones de habitantes); Extremadura, con 1.851 euros por habitante (los 1.950 millones de euros en ingresos se dividen entre algo más de un millón de habitantes); y Castilla-La Mancha, con 2.030 euros (los 4.268 millones que se recaudaron por impuestos estatales se distribuyen entre 2,1 millones de habitantes).
Fuentes de la Agencia Tributaria (AEAT) muestran sus reservas respecto a que tenga sentido realizar esta división de la recaudación entre los habitantes de cada territorio. Esgrimen que en los datos –que parten de los informes de recaudación que publica mes a mes la propia AEAT– las comunidades autónomas son solamente «la ventanilla por la que se ingresa». Y ponen el siguiente ejemplo: un trabajador de El Corte Inglés de Málaga. Las retenciones que le haga la empresa aparecerán en la delegación de Hacienda de Madrid, porque la compañía tiene la sede en esa comunidad y es ahí donde tributa. Pero si luego la declaración de la renta a ese trabajador del establecimiento que la cadena tiene en Málaga le sale a ingresar, como vive en esta provincia, el importe de ese ingreso aparecerá en la sede de la Agencia Tributaria de Andalucía. El investigador de Fedea Ángel de la Fuente usa el mismo argumento para desaconsejar la realización de estos cálculos.
César García Novoa, catedrático de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de Santiago de Compostela, que coincide en que lo voluminoso de los ingresos fiscales de Madrid obedece a que gran parte de las grandes empresas españolas tienen allí su domicilio social –caso que también se puede aplicar a Barcelona– y no porque el grueso de su actividad productiva tenga lugar en esa comunidad autónoma, sugiere una manera de obtener una fotografía más precisa de cuántos ingresos fiscales se generan en cada territorio –independientemente de dónde se efectúe el pago–: observar el PIB per cápita, dado que es el indicador encargado de medir los bienes y servicios que produce cada territorio –no en vano, el PIB es eso precisamente lo que cuantifica: cuánta riqueza se genera cada año en un territorio determinado–.
21.254€ PIB por habitante en Andalucía
Es la cifra más baja de toda España. La más alta corresponde a Madrid, donde se superan los 38.000 euros. La catalana rebasa los 32.000 euros.
A falta de los datos de PIB per cápita regionalizados correspondientes a 2023 que el INE publicará a finales de 2024, con objeto de contar con cifras homogéneas, a los efectos de esta información se han tomado los datos de PIB absolutos de 2022 y se les ha aplicado la previsión de crecimiento que tenía la AIReF (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal) para 2023. A partir de ahí, se ha dividido el PIB entre el número de habitantes. Así las cosas, si Andalucía es la cuarta comunidad autónoma que más ingresos fiscales genera con los principales impuestos estatales, y es la cuarta por la cola en recaudación per cápita, en términos de PIB por habitante es la última, la que presenta este indicador más bajo, con 21.254 euros, frente a los 38.111 euros de Madrid o los más de 32.500 euros de Cataluña.
La concentración de grandes empresas pagadoras de impuestos en Madrid y el fenómeno que explicaban en la Agencia Tributaria y el investigador de Fedea cobran fuerza con estos últimos números. Así, los más de 120.000 millones que se pagan en impuestos estatales en Madrid multiplican por más de seis veces los casi 19.000 millones de euros de Andalucía. Mientras tanto, la actividad económica que se genera en Madrid, por valor de 38.111 euros per cápita, no llega a duplicar los 21.254 euros de Andalucía.
Pero ésta es una cuestión que cobra relevancia cuando está sobre la mesa el rediseño del modelo de financiación de Cataluña y que, como explica César García Novoa, catedrático de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de Santiago de Compostela, apunta a que consistirá en que la Generalitat gestione todos los impuestos que se pagan en Cataluña: «Es el sistema de los territorios vascos, que aportan después de recaudar todo a los gastos comunes del Estado». «Siempre que hay una relación entre distintas haciendas, la 'fuerte' siempre es la que recauda y transfiere. En las comunidades de régimen común es el Estado el que recauda IRPF, Sociedades e IVA, que son los que dan más recaudación, y luego transfiere a las comunidades autónomas. Con Cataluña va a ser al revés». Como explica Jorge Onrubia, investigador de Fedea, según se desprende del acuerdo suscrito entre el PSC y ERC, la Generalitat recaudaría el 100% de las figuras tributarias estatales cuyo pago sea exigible en su territorio. A partir de ahí, el Gobierno catalán calcularía el coste que tienen los servicios no transferidos a la Generalitat que presta la Administración Central en Cataluña, así que habría una parte de la recaudación que devolvería al Gobierno central por el coste de esos servicios, más luego una parte, que no está fijada y es cuestión de discordia, que sería una contribución de solidaridad con el resto de comunidades autónomas, exceptuando País Vasco y Navarra. Lo que ahora es la aportación que Cataluña, Madrid o Baleares hacen al sistema de financiación común con capacidad fiscal por debajo de la media se convertiría en una figura solidaria cuya cuantía la fijaría unilateralmente la Generalitat, según ha insistido ERC. Además, ésta no sería permanente, sino que estaría sujeta a la evaluación del buen uso por parte de las autonomías perceptoras. En esta situación, Onrubia considera que las comunidades autónomas de régimen común, entre las que se encuentra Andalucía, recibirían menos de lo que venían percibiendo. Aunque el Gobierno central podría compensarlo poniendo más dinero subiendo impuestos –que no afectarían ni a Cataluña ni a País Vasco ni a Navarra– o reduciendo gasto público.
El Gobierno ha abierto la posibilidad también de que todas las comunidades autónomas puedan gestionar los impuestos estatales, aunque sin concretar cómo se articularía y el papel que desempeñaría la Agencia Tributaria estatal. Ahí se abre otro foco de riesgo para las autonomías con menos ingresos per cápita.
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Rocío Mendoza | Madrid, Lidia Carvajal y Álex Sánchez
Encarni Hinojosa | Málaga
Almudena Santos y Lidia Carvajal
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.