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Los corredores posan en la calle Alcazabilla con las camisetas del reto con el que colaboran con la Asociación Española Contra el Cáncer Salvador Salas
Por ellas, hasta la Gran Manzana

Por ellas, hasta la Gran Manzana

Un grupo de ‘runners’ convierte su participación en el maratón de Nueva York en un desafío solidario

fernando morgado

Domingo, 29 de octubre 2017, 01:08

A una hora a la que la ciudad aún se despereza, ellos ya han terminado su entrenamiento diario por el Paseo Marítimo. Alguno, incluso aprovecha para darse un baño en el Mediterráneo. No tienen nombre ni están constituidos como club, sólo un grupo de Whatsapp y la fuerza de voluntad suficiente para comenzar cada día entre las seis y media y las siete de la mañana corriendo junto al mar. En el equipo hay de todo: Ana Matilla es juez, César Ramírez, cirujano; Javier Rincón, Alejandro Beigveder y Jesús Guzmán, abogados; Carlos Domingo es arquitecto y su hermano Pepe, procurador; Antonio Martí y Víctor Fernández son dentistas...

En la web del reto, cada euro donado a la ayuda psicológica para las pacientes con cáncer de mama se convierte en un metro recorrido

Todos llegan puntuales para hacerse la foto después de la carrera matutina, pero una vez termina la sesión se marchan con prisa para sus respectivos puestos de trabajo. En una semana no quedarán en ‘el tranvía’ del Paseo Marítimo, sino en el Puente de Verrazano, en Staten Island, Nueva York, para tomar la salida del maratón más famoso del mundo.

Metro a metro

El viaje hasta la Gran Manzana no sólo les servirá para poner a prueba su resistencia física y mental. A través de César Ramírez y Alejandro Beigveder, los corredores han unido fuerzas con la Asociación Española Contra el Cáncer para que los 42.195 metros de la prueba se conviertan en 42.195 euros que irán destinados al apoyo psicológico de las pacientes –y los pacientes, pues también hay casos en hombres– con cáncer de mama. En la web mnyporellas.es se ha creado un maratón virtual en el que con cada euro donado se recorre un metro por las calles de Nueva York. Están a punto de llegar al tercer kilómetro de este desafío solidario ‘on line’.

«Esta iniciativa es otra forma de ayudar en la lucha contra el cáncer fuera del quirófano».

césar ramírez, cirujano

«Al correr le das muchas vueltas a la cabeza y comprendes que tu sufrimiento no es nada comparado con el de otras personas»

jorge rodríguez, empleado de banca

«Lo que más sorprende de la maratón de Nueva York es el apoyo de la gente, incluso en zonas desfavorecidas de la ciudad»

alejandro Beigveder, abogado

«Cuando ves que todos te felicitan empiezas a comprender que estás haciendo algo bueno»

pepe domingo, procurador

Para la carrera real, los ‘runners’ se han puesto a las órdenes de José Juan Buscató, que se encarga de controlar el entrenamiento. El socio responsable de la sucursal malagueña del bufete de abogados Garrigues, Alejandro Beigveder, ya corrió la prueba en 2011. «Vas preparado para un escenario espectacular, pero lo que más te sorprende es la gente, que incluso en zonas más desfavorecidas de Brooklyn o Queens sale en masa a apoyarte», asegura. En la salida, en la que suena el himno de los Estados Unidos y el ‘New York, New York’ de Frank Sinatra, el corredor vive uno de los momentos más especiales, según Beigveder, de 50 años.

También sabe que muchos de los participantes lo hacen por causas solidarias, así que cuando el gerente de la junta provincial de la Asociación Española Contra el Cáncer, Pedro González, le propuso convertir la carrera en un proyecto en beneficio de las pacientes con cáncer de mama, no lo dudó. González ya contaba con el jefe del servicio de Cirugía de Quirón Salud en Málaga y Marbella, César Ramírez, que había colaborado anteriormente con la asociación en la Carrera Africana de la Legión de Melilla. «Por el volumen de trabajo que tengo, debo seleccionar bien lo que hago. Así es como me he especializado en cirugía oncológica. Esta es otra manera de ayudar fuera del quirófano», explica Ramírez, que hace más de diez años dejó el fútbol federado y ahora, con 47, lleva cuatro maratones a sus espaldas.

Sufrimiento

La del cáncer de mama es una causa que, por desgracia, cualquier persona puede sentir hoy en día muy cerca. «Todos conocemos a un familiar o amigo que lo ha sufrido. Correr te permite darle muchas vueltas a la cabeza y darte cuenta de que tu sufrimiento en ese momento no es nada comparado con el de otras personas», explica Jorge Rodríguez, trabajador de Unicaja de 48 años que viajará a Nueva York el próximo viernes.

Pepe Domingo, también de 48 años, es el cabecilla del grupo, que completan Isabel Alonso, Alfonso Rubio, Joaquín Pérez, Óscar Nieto y Enrique Sánchez. La iniciativa ha recibido el apoyo de varias personalidades y Domingo, procurador de los tribunales, lo agradece: «Cuando ves que tanta gente te felicita empiezas a comprender que estás haciendo algo bueno».

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