Hace prácticamente una semana que pisó por primera vez España tras la mayor aventura deportiva de su vida, sin embargo, no fue hasta este domingo 15 de agosto cuando, al fin, regresó a casa. El malagueño y flamante subcampeón olímpico de katas Damián Quintero, no quiso grandes recibimientos en su vuelta a la provincia, donde disfrutará de unos días de vacaciones. Sin embargo, se topó con todo lo contrario.
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El número uno mundial de katas optó por conducir desde Madrid -donde aterrizó y donde reside realmente desde hace años- hasta su Torremolinos natal y llegar tranquilo a casa de sus padres Hugo y Miriam y donde se quedará la medalla olímpica, junto al resto de méritos de su carrera. Quería una llegada tranquila Quintero, abrumado tras todas la vorágine del olimpismo.
Sin embargo, a su llegada, alrededor de un centenar de amigos y familiares le recibieron en la puerta de casa con banderas, camisetas personalizadas e incluso cañones de confeti. Quintero no pudo contener la alegría y la sorpresa y abrazó uno por uno a todos los presentes. El caluroso recibimiento continuó hasta el interior de la urbanización de los padres y donde se crió el pequeño Damián, que ahora sigue en la nube del Olimpo.
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