Estaremos de acuerdo en que hay dos tipos de series: las que tienen una cierta obligatoriedad social y las que se pueden disfrutar siempre, sin acotaciones temporales ni miedos al 'spoiler'. Pertenecer a un grupo u otro no implica ser mejor o peor serie, en absoluto. En cualquier caso, en el segundo grupo, por buenas o malas que sean, es más fácil disfrutar porque son como libros pacientes sonriendo en la estantería. ¿Ejemplos? 'La noche es nuestra', 'La serpiente de Essex', 'Slow Horses', 'Undone', 'Ted Lasso', 'Barry', 'Love, Death & Robots'...

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Lo de la presión social, obviamente, sucede porque hay un interés personal; un gusto propio. Por tanto no hablamos de una presión social del tipo «tienes que ver esto o estarás fuera del mundo» (aunque quizás tenga algo de esto, la verdad). Hablamos de una presión tal que «o ves el capítulo que se ha estrenado hoy lo antes posible o es increíblemente fácil que te planten delante de la cara el 'spoiler' más grande de tu vida». Y vivir así es un estrés. Lo que hacemos la mayoría es alejarnos de las redes sociales el día que se estrena algún capítulo y listo, la vida sigue. Pero ¿qué demonios hacemos cuando se estrenan varias series de este tipo a la vez?

Yo no sé qué hacen ustedes. Tengo revoloteando a mi alrededor 'Obi-Wan Kenobi', 'Ms. Marvel', 'The Boys' y 'Stranger Things'. Y todas son carne de 'spoiler'. Las tres primeras al menos lanzan un capítulo semanal, pero lo de 'Stranger Things' ya es insostenible: ¿siete capítulos de más de una hora? Total, que me he rendido y procuro disfrutar poco a poco sin mirar mucho a los lados. ¿Se imaginan que no hubiera idiotas que publicaran lo que pasa en las series incluso antes de que se estrene un episodio? Con lo bonitas que son las estanterías sonrientes...

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