Francisco Griñán
Martes, 21 de junio 2016, 00:37
Rodar un largometraje en Málaga en las últimas décadas era un sueño que solo conseguían de manera puntual algunos directores con proyectos independientes y sin continuidad. No obstante, el filme 321 días en Michigan , de Enrique García, marcó una frontera y un salto hacia la profesionalización. Y aunque la industria audiovisual en la provincia todavía se mueve en márgenes artesanales, ha encontrado su continuidad con proyectos de muy diferente financiación, pero que tienen como objetivo no sólo el estreno, sino la taquilla. Es el caso del octavo largometraje de ficción en cuatro años, El intercambio, que ayer comenzó su rodaje bajo la dirección de Ignacio Nacho que lleva su particular estilo al disparate y al mundo swinger con la historia de un trueque de parejas que no sale como estaba previsto. La cinta es la segunda producción de Dylan Moreno, que ya fue coproductor de la cinta de Juanma Bajo Ulloa Rey gitano, un filme que, pese a las críticas, recaudó en la gran pantalla casi un millón de euros y llevó al cine a más de 150.000 espectadores.
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2013 El rodaje de 321 días en Michigan marca el inicio de la nueva etapa. También se rueda este año la cinta indie Oblitus.
2014 Un crowdfunding permite rodar Seis y medio, mientras que Dylan Moreno coproduce Rey Gitano, de J. Bajo Ulloa.
2015 Un año de terror con las filmaciones de género Resort Paraíso, Maniac Tales y Exitus.
2016 En lo que va de año ha comenzado el rodaje de El intercambio y se anuncia Los berridos del silencio.
Precisamente , llegar al gran público es el objetivo de Moreno, que ha reunido un cotizado reparto encabezado por tres de los actores de la recordada serie Los hombres de Paco, Pepón Nieto, Hugo Silva y Paco Tous, a los que se unen Rossy de Palma, Natalia Roig o Salva Reina, entre otros. Todos ellos están desde ayer en los estudios Uncía de la comarca de Antequera para el rodaje de El intercambio, que supone para el productor una continuidad, pero también su primera película en solitario. «Es el proyecto más importante de mi carrera y, además, sin subvenciones ni el apoyo de instituciones públicas», destaca Dylan Moreno que, a través de su compañía Marila Films, ha convencido a inversores privados de la provincia de Málaga para reunir el millón de euros de presupuesto del filme, además de lograr el respaldo televisivo de Canal Sur.
Precisamente, esa condición de producción independiente la comparten las dos películas rodadas en Málaga el pasado año, el thriller Resort Paraiso, de Enrique García y producida por Habacuc Rodríguez (Pura Envidia), y Maniac Tales, una cinta de terror por episodios que supone el debut en la producción de Kike Mesa (Kandale Films). Ambos proyectos comparten del gusto por el género del terror/suspense y apuntan a su estreno tras el verano y su presentación en el próximo Festival de Sitges.
«Golpe en la mesa»
Esta continuidad en las filmaciones de ficción en la provincia ha desembocado en la creación hace unos meses de Procinema, la asociación que agrupa a los productores de cine malagueños. «Nos queda mucho camino por delante, pero esta entidad nace de la necesidad de arropar una industria audiovisual que ya existe y que está sacando largometrajes y documentales de forma valiente con sus propios recursos y financiación privada», explica el presidente de esta patronal cinematográfica, Daniel Ortiz Entrambasaguas, que destaca la iniciativa de las empresas frente a la carencia de ayudas públicas. El volumen creciente de películas que se ruedan y estrenan desde Málaga es una proceso que, juicio de este productor, desembocará en lo que denomina un «golpe en la mesa». «Necesitamos ahora darnos a conocer con una película que llame la atención como, a nivel andaluz, supuso hace décadas Solas o más recientemente La isla mínima, detalla.
En la lista de espera de este año también se rodará este verano la primera película como director de Jaime Ordóñez, Los berridos del silencio, una comedia surrealista y disparatada en la que lleva trabajando una década el actor malagueño. Tras concluir el rodaje de la nueva película de Álex de la Iglesia, El Bar, el intérprete retoma el rodaje en la capital y la provincia de esta cinta que homenajea y se ríe de grandes títulos en la línea de Top Secret y Aterriza como puedas. «Es una idea que tuve hace muchos años y una cinta en la que sale toda mi familia... hasta mi madre que es mi Carmina», señala el actor a SUR en referencia a la comedia que lanzó a Paco León como director. No es mal referente.
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