Antes que ellos llegaron sus voces y el templo, en absoluto silencio, se sobrecogió con solo escucharlas. Cantaban mientras recorrían un lateral de la basílica y, uno a uno, ocupaba su lugar frente al altar. Con su presencia, la audiencia se enterneció.45 niños, en su mayoría de entre 9 y 14 años, levantaban su voz al cielo de la Catedral en un magistral concierto coral. Porque eran niños, sí, pero no inexpertos. La Escolanía del Real Monasterio de San Lorenzo del Escorial, una de las más destacadas del panorama nacional, se sumó ayer con su canto delicado y elegante a los actos de celebración del 50 aniversario del colegio Los Olivos y el centenario de la presencia educativa agustiniana en la ciudad de Málaga, que se inició con la fundación del colegio San Agustín. Enfrente, más de 700 personas, entre antiguos alumnos, público general, numerosos miembros de la familia agustina y autoridades eclesiásticas, encabezadas por el deán de la Catedral de Málaga, Antonio Aguilera, y el vicario general de la Diócesis, José A. Sánchez.
Publicidad
La Escolanía del Escorial brindó un recorrido por la música sacra desde el Renacimiento hasta hoy, desde el 'Ave Verum Corpus' de William Byrd al 'Ubi Caritas' de Ola Gjeilo. Por el camino, Giovanni P. da Palestrina, Felix Mendelssohn, Tomás Luis de Victoria... Y Anton Bruckner para cerrar, pero solo de momento. Con el público en pie rompiendo en aplausos, los niños cantores regalaron un bis:'Regina coeli' de Ramiro Real.
Música terrenal que sonó «cuasi celestial» –en palabras del deán– en sus privilegiadas gargantas, con agudos imposibles para cualquier cuerda vocal que no sea la de un niño. Los más mayores, de entre 14 y 18 años, aportaban gravedad al repertorio creando un conjunto armónico y perfectamente compenetrado a las órdenes de José María Abad Bolfer.
El eco de sus voces continuaba más allá del punto y final de la batuta, una resonancia que aportaba recogimiento y solemnidad a la celebración. Y para eso, ningún escenario como una Catedral repleta de un público enmudecido, unos con los ojos cerrados, otros con la mirada clavada en esos chavales que no alteran su postura ni ante la cerrada ovación de la audiencia tras cada tema. Es la disciplina que da una esmerada formación musical, un entrenamiento diario que compaginan con sus estudios en el colegio Alfonso XII, en el mismo Monasterio delEscorial. En las ceremonias litúrgicas más importantes de la Real Basílica y en las misas de cada fin de semana, llevan a la práctica lo aprendido.
Por eso no extraña que le hayan escuchado los Reyes de España y el Papa Benedicto XVI, ni que sus cantos hayan llegado este mismo año hasta Rusia y China. También se les vio y oyó en Málaga, el pasado abril, en el estreno de 'Passio Christi' del monseñor Marco Frisina en el Cervantes. Ellos hacían las voces de los ángeles en la ópera-oratorio. Y ayer, en la Catedral, los ángeles volvieron a la ciudad. La mejor banda sonora para la doble efeméride agustina en Málaga.
Suscríbete durante los 3 primeros meses por 1 €
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión
Te puede interesar
Publicidad
Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación.
Si continúa navegando acepta su uso. ¿Permites el uso de tus datos privados de navegación en este sitio web?. Más información y cambio de configuración.