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Omar Janaan posa delante de una de las paredes pintadas con sus viñuetelas. ALBA TENZA
Reírse de todo a través de las paredes
Exposición

Reírse de todo a través de las paredes

El dibujante, humorista gráfico y pedagogo Omar Janaan inauguró 'Amor, humor y desamor' en el Espacio Cero del Contenedor Cultural

Alba Tenza

Martes, 24 de enero 2023, 10:07

La risa estaba asegurada. Por alguna razón su proyecto personal se llama 'Ríete de todo'. Las paredes blancas del Espacio Cero del Contenedor de la Universidad de Málaga lucían diferentes el pasado jueves 19 de enero. Transformadas en una escena peculiar. Del blanco a una especie de cómic gigante. Frases hechas y declaraciones peculiares. Con mucho humor, de cualquier tipo. Y personajes que parecían mirar los ojos. Diferentes viñetas (o viñetuelas, tal y como las denomina su autor) llenaban las dos salas contiguas del establecimiento en busca de la complicidad de quienes asistieron a su inauguración. 'Amor, humor y desamor' es el título de la nueva exposición del dibujante, pedagogo y humorista Omar Janaan (Marbella, 1988), que se puede visitar hasta el 2 de marzo. Tres palabras adoptadas del título del libro de Gloria Fuertes 'Historia de Gloria: amor, humor y desamor', a quien el marbellí admira en gran medida.

«Soy amigo de la abundancia y los excesos, para qué negarlo; por eso tenía ganas de llenar las paredes de dibujos y textos; que no quedara ni un hueco, viñetuelas a tutiplén». Esas son las primeras declaraciones que el artista hace en el catálogo de su nueva exposición, cuya portada está ilustrada con una de sus viñetas en la que se puede leer «Yo que tú nada». Con un lenguaje divertido y desafiante, el artista marbellí sabe cómo captar la atención del público. Esta nueva exposición reúne un centenar de viñetas pertenecientes a su última etapa estética. «Siempre afilando el lápiz y el ingenio, he retratado con mis viñetuelas y dibujos el lado más tierno y negro de la sociedad, estoy constantemente en formación, mi continuo interés por el humor en todas sus vertientes me ha llevado a un análisis teórico del medio en el que he diseccionado esta importante faceta del ser humano y que he aprovechado para poder plasmar en una obra en constante evolución», argumenta el autor cuando explica a qué se dedica y cómo es su vida. Graduado en Filología Hispánica por la UMA nunca ha dudado en continuar su formación con numerosos estudios especializados en referencia al desarrollo creativo y cultural.

Durante la exposición, un momento concreto captó la atención de quienes estaban allí. Janaan había dejado una pared en blanco para poder pintar una de sus viñetas en directo. El rotulador acrílico ya estaba en su mano derecha para empezar a danzar sobre la pared blanca. Las letras fueron las primeras en cobrar vida, seguidas de los ojos y la cara del personaje que dibujó. El silencio regalaba al sonido del rotulador todo el protagonismo. Las cámaras fotografiaban el momento y el artista marbellí decía alguna que otra broma mientras dibujaba. En esta nueva viñetuela se podía leer «Tu cara viendo esta exposición», junto a un rostro riendo que parecía reflejar a los que allí estaban presentes observando el trabajo en directo. El hecho de plasmar con rotulador todas aquellas viñetas en las paredes del Espacio Cero del Contenedor Cultural de la UMA le había llevado días, e incluso noches. Si algo tenían claro, tanto él, como los que reían leyendo las escenas, es que el trabajo había merecido la pena.

El humor en su vida

«Para mí tanto el humor como la creatividad son ejes principales en mi vida, aplicables para situaciones como freír un huevo hasta hacer una exposición como esta, escribir un texto o dialogar con una persona», admite. Para Janaan, el humor es una herramienta más del ser humano y el mayor símbolo de inteligencia dentro de la complejidad que es el ser humano. «Yo desconfiaría de alguien que no tuviera sentido del humor o me preocuparía porque eso seguramente signifique que está pasando por un problema grave que le impide generarlo», añade. Su curiosidad y especialización por el humor le ha llevado desde 2011 a impartir talleres, 'workshops' y conferencias como pedagogo del humor y la cultura, además de su labor continua como investigador, que le ha permitido colaborar y trabajar de manera activa con diversos artistas transdisciplinares enfocándose en las artes plásticas y escénicas.

El artista observa la última viñuetela que acababa de dibujar en directo. alba tenza

El humor negro es, concretamente, uno de los que caracterizan diversas viñetas de Janaan. «La definición técnica del humor negro es hacer humor con los mecanismos que se hace siempre, pero añadiendo una serie de salsas o acompañantes», aclara. Con esto se refiere a que son muchas las cuestiones que entran a debate cuando se trata de este tipo de humor concreto. «Suele ocurrir que al tratar temas complejos como la muerte o, en ocasiones, el sexo, con los añadidos del humor negro, sea más fácil de digerir, aunque también hay quienes discrepan», añade.

Un niño dibujante

Para Janaan, el proceso para hacer humor es similar al de la poesía, es decir, existen mecanismos lingüísticos como la metáfora, la exageración, la comparación o el hipérbaton, entre muchos otros, que sirven para hacer algo humorístico. «Si a estos mecanismos le añadimos temas tabús, una cuestión social o política, aparece el humor negro», explica.

«¿Cuándo deja alguien de dibujar»?». Esa es la respuesta en forma de pregunta que el artista realiza cada vez que alguien le pregunta desde cuándo dibuja. Como él mismo explica, «el 99% de los niños son dibujantes de pequeños, lo que pasa que los que dibujamos de mayores es porque nunca dejamos de hacerlo». Con esto, los presentes en la exposición podían reflexionar sobre cuándo fue el momento exacto en el que dejaron o no de hacerlo. «He conseguido engañar al mundo de los adultos haciéndoles creer que dibujar y decir tonterías no es solo cosa de niños», afirma el artista marbellí.

La cinta de vídeo que había en su casa de la Pantera Rosa fue, para él, la primera educación en su infancia: «Me sé todos los capítulos de memoria, siempre había pensado que esa cinta de dibujo la habían grabado para mí, pero mi madre me confesó que a través de ella fue cómo se enamoró de mi padre». Con esta anécdota llena de conexión, él mismo define cómo de cierta manera siempre se sintió hijo de la famosa Pantera Rosa. Cinco colegios diferentes durante su infancia, sin embargo, lo que más recuerda es todos aquellos lugares que tuvo la suerte de conocer. Desde muy pequeño supo lo que era trabajar. De pelar garbanzos para hacer hummus junto a su familia o vender dibujos calcados de 'Dragon Ball' pasó a tener su propio puesto de venta en el Rastro. Sus textos y dibujos empezaron a nacer en las esquinas de los libros que estudiaba, así como en aquellos folios blancos que paseaban por su casa.

Omar Janaan junto a amigos y familiares durante la inauguración de su exposición. VÍCTOR ROJAS

A sus 18 años vino a Málaga para estudiar en la Universidad. Empezó varias carreras y se dio cuenta de que permanecer en un escritorio no era lo suyo. «Para mí, la calle ha sido mi escuela, la aventura está en la esquina», reconoce. Al mismo tiempo que estudiaba, el trabajo continuaba formando parte de su día a día. Profesor de informática, librero, camarero, chófer, jefe de ventas en una empresa de diseño, cocinero en un restaurante británico, o vigilante de una caseta de la Feria de Málaga. Esos son algunos de los puestos de trabajo que ha desempeñado durante sus 34 años de vida. Sin embargo, la casualidad redirigió su camino. Un día en el festival de música Etnosur en Alcalá la Real (Jaén) le presentaron a una joven compañía de teatro (Bajotierra). Desde ahí, los pasos se fueron dando solos. Trabajó como diseñador de página web para Alexandra García y Alberto Cortés, lo que le llevó a conocer a alguien que le cambiaría la visión sobre su propia pasión: Emmanuel Lafont. «Para mí, este ilustrador fue mi gran maestro del dibujo, ya no solo quería dibujar, sino que también sabía cómo hacerlo», reconoce. Comenzó a dibujar y, sobre todo, a mostrar sus ilustraciones.

Así comenzaron sus primeras y famosas viñetuelas, sus primeros textos teatrales, breves, largos y comerciales. «He conocido a mucha gente, pero también me he conocido a mí mismo», añade Janaan. Desde que comenzó a hacer dibujos, textos y viñetuelas profesionalmente en 2009, le sugirieron en numerosas ocasiones que expusiera sus obras en salas, museos y espacios exclusivos, sin embargo, él estaba acostumbrado a leer viñetas e historias en revistas, por lo que no le encontraba el sentido a exponerlas. «Así tu trabajo tendrá más valor», le decían sus amigos artistas, algo que él recuerda con especial cariño, aunque lo que más le importaba no era el valor que adquiriese, sino que los demás pudieran disfrutar leyendo sus viñetuelas.

Su primera vez pintando sobre la pared fue en 2012 con su exposición individual '¡Viñetuelas!' en el espacio Galería Central de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, donde pudo comprobar que las paredes estaban pintadas con una pintura que le permitiría dibujar con tiza sobre ellas. Así, los chistes fuero tomando forma en las paredes.

La vicerrectora de Cultura de la UMA, Tecla Lumbreras, define la nueva exposición de Janaan como «una oportunidad única para ver sus obras más emblemáticas, así como conocer su lenguaje tan divertido y desafiante». En plena época de exámenes para la comunidad universitaria, esta exposición puede suponer una ayuda «para ver las cosas de una manera más a la ligera y reflexionar sobre temas importantes de una forma más accesible», añade Lumbreras. Para ella, el humor puede ser una manera de fomentar la comunicación, la creatividad y la reflexión crítica y su deseo, sin duda, lo tuvo claro: «Ojalá más alumnos pidan permiso para pintar las paredes».

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