

Secciones
Servicios
Destacamos
Desde hace unos días, los pacientes que acuden a la clínica oftalmológica del doctor Marcos en Torre del Mar se encuentran con la sorpresa de que son recibidos por CR-1 y NAO, dos robots humanoides que les toman la temperatura nada más cruzar la puerta y les hacen las primeras preguntas habituales en toda consulta médica relacionada con la vista. El profesional asegura que los ha incorporado con la idea de mejorar las medidas de prevención frente al riesgo de contagios por coronavirus, pero destaca que «en ningún caso van a suponer despidos en su plantilla», compuesta por once personas. «Cada uno tiene su trabajo, y los robots nos ayudan, pero no sustituyen el trato humano», apostilla Marcos.
De esta forma, los dos dispositivos, en los que la Clínica ha invertido más de 100.000 euros, ayudan a los técnicos clínicos, optometristas y a los oftalmólogos. Además, es un 'anti-COVID-19', al recibir a los pacientes con su cámara térmica con la que controla la temperatura, realiza un cuestionario de diagnóstico y los test de ojo seco, entre otras muchas funciones. El doctor Marcos dice que desde 2017 comenzó a desarrollar la idea de adquirir estos robots con inteligencia artificial, tras visitar Corea del Sur por motivos profesionales. «Es impresionante la sociedad Samsung, ver cómo trabajan con la tecnología, se ha demostrado ahora de nuevo con la pandemia del coronavirus, cómo han conseguido tener muy pocos fallecidos», reflexiona.
La adquisición de estos dos robots ha sido posible gracias a su alianza con Exener Group y Macco Robotics, firmas 100% españolas, «por lo que nos hemos adelantado a todo el mundo», sostiene orgulloso este experimentado oftalmólogo, con una dilatada trayectoria en EE UU y Asia, donde ha trabajado de manera habitual. Su apuesta por la más avanzada tecnología viene de largo, pues ya fue pionero en el uso del láser ASA para el tratamiento de la vista cansada, miopía y la hipermetropía, ultrasonidos de última generación en cataratas, con lentes multifocales, estrabismo, glaucoma, además de la microcirugía estética ocular, su última gran innovación.
No en vano, además de los robots de ayuda como los que acaba de incorporar a su clínica de Torre del Mar, el doctor Marcos ya venía trabajando con otros dispositivos automatizados, los llamados robots quirúrgicos. «El afamada Da Vinci tiene las ventajas del 3D, la precisión, al ser menos invasivo y la posibilidad de la telecirugía», destaca el profesional de la oftalmología, quien resalta que estos elementos pueden trabajar también «en ambientes de gran contaminación o radiación», como ocurre ahora con la pandemia del coronavirus. Por último, están los nanorobots, que se emplean para el tratamiento de dolencias como los coágulos de sangre.
En el apartado de las desventajas por el uso de estas tecnologías, el doctor Marcos apunta que el alto coste es una de las mayores. Pero no la única, «su programación difícil, y la falta de normativa a efectos de responsabilidad, ya que algunos, muy pocos, han provocado pequeñas quemaduras», apostilla. A pesar de ello, este profesional entiende que no se puede hablar de «futuro robótico», sino de presente. «Los robots ya están trabajando en el alzheimer, el cáncer, la odontología, los niños, los ancianos, es una nueva normalidad», concluye.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.