Andaluc-IA

Vivimos en una época de cambios acelerados, y la inteligencia artificial (IA) está transformando nuestra sociedad. En Andalucía, tenemos la oportunidad de ser protagonistas de esta transformación, no meros espectadores

Bernardo Quintero

Google Security Engineering Director

Viernes, 28 de febrero 2025, 00:41

Hace unos años, un tuit se hizo viral en las redes sociales. Un usuario preguntaba, no sin cierta sorna: «¿Los andaluces qué más sabéis hacer ... aparte de bailar, tocar las palmas y dormir?». La respuesta de otro usuario fue contundente: «Pintar Las Meninas o el Guernika, escribir Platero y yo o Poeta en Nueva York, componer el Amor Brujo, cantar Yo soy Aquel, producir jamón de Jabugo, diseñar el sistema antivirus de Google, y soportar gilipollas. Eso se nos da genial».

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Ese mensaje, que cada 28F vuelve a circular, me hizo sonreír. No solo por la aguda respuesta, sino porque me vi incluido en esa lista junto a genios como Velázquez, Picasso, Juan Ramón Jiménez, Lorca, Falla y Raphael. Sentí una mezcla de orgullo y vergüenza, como quien se cuela en una foto de familia ilustre sin merecerlo.

Andalucía ha sido, a lo largo de su historia, cuna de grandes talentos en el arte, la literatura, la música y la ciencia. Pero no podemos dormirnos en los laureles. Vivimos en una época de cambios acelerados, y la inteligencia artificial (IA) está transformando radicalmente nuestra sociedad, cambiando la forma en que creamos contenido, resolvemos problemas y tomamos decisiones. En Andalucía, tenemos la oportunidad de ser protagonistas de esta transformación, no meros espectadores.

No basta con conocer las herramientas; debemos aprender a razonar con rigor y a contrastar fuentes

¿Cómo abordar estos desafíos desde Andalucía? Creo que la clave está en reforzar la educación y el pensamiento crítico. No basta con conocer las herramientas; debemos aprender a hacer preguntas, a razonar con rigor y a contrastar fuentes. Necesitamos fomentar un espíritu innovador que conjugue tradición y modernidad, con un sistema educativo que potencie la curiosidad y creatividad desde edades tempranas. También es urgente formar al profesorado y dotar a los centros para integrar la tecnología responsablemente.

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Asimismo, es fundamental impulsar la colaboración entre la universidad, la empresa y las administraciones públicas, para que el talento andaluz se quede y florezca aquí. No se trata de poner límites a la globalización, sino de aprovechar nuestras fortalezas locales: la calidad de vida, la rica cultura y el potencial de nuestras ciudades como polos de atracción para la industria tecnológica. Málaga ha demostrado que es posible crear un polo tecnológico de referencia en el sur de Europa, pero necesitamos extender este modelo a otras provincias andaluzas, aprovechando el talento local y atrayendo inversiones.

No obstante, también debemos ser conscientes de los riesgos. La automatización podría afectar a sectores tradicionales de nuestra economía. Por ello, son clave políticas que faciliten la transición y reconversión laboral.

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Andalucía tiene todos los ingredientes para liderar esta revolución tecnológica sin perder su esencia. Contamos con una calidad de vida envidiable, infraestructuras de primer nivel, universidades prestigiosas y una nueva generación de emprendedores que combina lo mejor de nuestra tradición con una visión global.

Como decía Antonio Machado: «Caminante, no hay camino, se hace camino al andar». El futuro de Andalucía en la era de la inteligencia artificial no está escrito. Dependerá de las decisiones que tomemos hoy, de nuestra capacidad para adaptarnos sin renunciar a quienes somos.

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Desde Google Málaga, estamos comprometidos con este camino. Trabajamos para que la tecnología sea segura, accesible y beneficiosa para todos. Pero este no es un desafío que pueda abordar una sola empresa o institución. Requiere la colaboración de toda la sociedad andaluza: administraciones públicas, empresas, centros educativos y ciudadanos.

En este Día de Andalucía, miremos al futuro con optimismo y con responsabilidad. Tenemos la oportunidad de escribir un nuevo capítulo en nuestra historia, uno en el que la inteligencia artificial no reemplace nuestra inteligencia natural, sino que la potencie. Un futuro en el que, además de bailar, tocar las palmas y dormir la siesta —tradiciones que, por cierto, deberíamos exportar al mundo entero—, sigamos creando, innovando y, sí, también diseñando los sistemas que mantienen internet seguro.

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El tuit que se hace viral cada 28F es un recordatorio de que Andalucía no es solo folclore y tradición; también es vanguardia, conocimiento y creatividad. Hemos demostrado sobradamente que sabemos mirar al pasado con respeto, pero también al futuro con determinación. En la encrucijada de la IA, tenemos la oportunidad de liderar una nueva etapa de progreso, pero ese liderazgo exige responsabilidad, esfuerzo y una apuesta decidida por la educación y la investigación.

Sigamos, pues, escribiendo nuestra historia con la misma pasión con la que Velázquez pintó las Meninas o Lorca compuso sus versos. El futuro se escribe hoy, y nos toca a nosotros, andaluces y andaluzas, tomar la pluma —o el teclado— para que nuestra tierra continúe siendo sinónimo de cultura, innovación y libertad creativa. Y si cada 28F vuelve ese tuit cargado de orgullo, que sirva para recordarnos que, más allá de los estereotipos, Andalucía es una fuerza imparable dispuesta a transformar el mundo.

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Porque eso, como dice el tuit, se nos da genial. ¡Feliz Día de Andalucía!

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