Gustavo Luzuriaga, Aldana Vidal y Juan Luis Fernández, en 'Verde limón'. c. pinto

'Verde limón': Empezar de cero a más de diez mil kilómetros de su hogar

La familia argentina de Aldana Vidal y Gustavo Luzuriaga llegó a Málaga en 2020 para emprender. Todo fue posible gracias a Juan Luis Fernández, de 'mentoring' CaixaBank

CRISTINA PINTO

Lunes, 14 de noviembre 2022, 00:32

Era diciembre de 2020 cuando Aldana Vidal y Gustavo Luzuriaga llegaron desde Argentina a Málaga en busca de un futuro lleno de ilusiones. «Allí es todo muy especial, hay bastante crisis económica todo el tiempo. Si aquí piensan que la vida es difícil... Más lo es allí», cuenta Aldana Vidal. Con sus tres hijos, que ahora tienen 15, 18 y 21 años, aterrizaron en la capital de la Costa del Sol y fueron asentándose para llegar a ese fin que esta familia tenía: «Empezamos a hacer trámites, generar papeles, conseguir una escuela para los niños y luego comenzar a ver la posibilidad que teníamos para empezar con nuestro negocio. Nos acercamos a CADE y Arrabal-AID, sitios donde nos ayudaron mucho y luego nos vincularon con CaixaBank, que ya nos iniciaron y ayudaron para hacer un buen plan de empresas», introduce Aldana Vidal la historia. Ahí fue cuando todo se unió para conocer a Juan Luis Fernández, que desde la Asociación de Voluntarios de CaixaBank lleva a cabo el programa de 'mentoring' para proyectos de emprendimiento como el que estaban a punto de realizar esta familia argentina.

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Ya en octubre de 2021 'Verde limón' (C/ Casares, 2) era toda una realidad, este negocio de mobiliario infantil y juvenil de la familia Aldana Luzuriaga vio la luz y, como dicen ellos mismos, «ya nuestro sueño se hizo realidad». Desde ese mismo local del polígono La Azucarera cuentan a SUR cómo ha sido la historia de su llegada a Málaga y del apoyo que han ido encontrando por el camino: «Nos sentimos muy apoyados al emprender por el 'mentoring' de CaixaBank y por muchas más personas que nos fueron ayudando para conseguir este sueño. Nuestra empresa aún está en pañales, es bebé, pero vamos creciendo con estas ayudas económicas, informativas y asistenciales», agradece Aldana Vidal. «Estamos sorprendidos de toda la buena ayuda que recibimos aquí, fue impresionante, esto es algo que nosotros no conocíamos», añade Gustavo Luzuriaga.

Experiencia en el negocio

Llegaron con experiencia desde Argentina en este tipo de negocio, ya que allí cuentan con empresa del mismo sector: «Sabíamos que el negocio del mobiliario lo manejábamos, aunque en cualquier parte del mundo emprender es complicado. Nos pusimos a buscar fabricantes nuevos y a conocer el sistema contable», concreta Aldana Vidal, a la que le es inevitable no acordarse de su familia mientras explica su historia: «También vimos que para el futuro de los niños esto era un cambio muy bueno por la conexión con Europa y la facilidad para aprender y hacer Erasmus o estudiar idiomas... Era un cambio muy positivo para ellos y un desafío para nosotros». Tampoco se olvida de mencionar una y otra vez el trabajo de Juan Luis Fernández, el voluntario de CaixaBank que tanto les aconseja: «Ellos son especiales... Desde que les conocí ya sabía que eran unos currantes y que merecían un sitio aquí para dar su servicio. Tienen un trato muy personalizado y saben mucho del negocio», matiza Fernández, que ha estado más de cuarenta años trabajando en CaixaBank.

Gracias a la ayuda de Juan Luis Fernández y de todas esas personas que se han encontrado en su camino al llegar a Málaga, esta familia argentina está a punto de cumplir dos años en la capital y ya asentados, disfrutan también del entorno y las ventajas de la vida aquí. «Vivimos en Guadalmar, allí cerca de la playa... Nos encanta Málaga porque tiene mar y montaña, no es una ciudad que abrume como sería Buenos Aires o Madrid; es una ciudad amigable. Y el clima es una delicia, es raro el día que no se puede caminar al sol, somos unos privilegiados», celebra Aldana Vidal cuando habla de la ciudad.

El apoyo necesario

Es esencial encontrar apoyo cuando llegas a un lugar en el que no conoces a nadie y Aldana Vidal y Gustavo Luzuriaga la encontraron, en gran parte, al conocer el programa de 'mentoring' de CaixaBank. Desde esta iniciativa, voluntarios y voluntarias de la entidad acompañan y asesoran a emprendedores y entidades sociales para impulsar sus proyectos y, además, trabajan codo con codo con programas como el de innovación social 'La Noria' de la Diputación de Málaga. «Con nuestra experiencia en la banca hemos aprendido lo que se debe hacer en un negocio de emprendimiento, nosotros le buscamos los tres pies al gato y desarrollamos con humildad ese sexto sentido para ayudarles a que salga el negocio bien. Aquí en 'Verde limón' controlan muy bien el mercado y son empresarios ya de hace años. Es sencillo hacer 'mentoring' con gente como ellos», agradece y explica Juan Luis Fernández su relación con la familia y empresarios de 'Verde limón'.

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Aldana Vidal y Gustavo Luzuriaga sabían que no sería fácil empezar de cero, pero ahora su empresa está con un año de vida casi recién cumplido y ellos siguen con la misma ilusión por ese sueño con el que llegaron en diciembre de 2020: «Este apoyo que nos han dado personas como Juan Luis es un abrazo para decirte 'no estás solo' y al final eso es lo más importante», concluye Aldana Vidal.

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