Por ver su sonrisa iluminada, su luz brillando más que nunca y la ilusión encendida por mucho tiempo hacen cualquier cosa. Y, además, se las ingenian para que el pequeño, que sufre alguna patología o enfermedad crónica, siga creyendo en la magia; que continúe pensando que con tan sólo agitar una varita sus deseos se pueden cumplir. Y también que la pendiente del camino tan difícil por el que transitan ellos y sus familia sea cuesta abajo en algunos momentos. La Fundación Pequeño Deseo, que tiene varias sedes repartidas por España, trabaja desde el año 2000 con el fin de que niños y niñas hospitalizados mantengan su ilusión intacta y esa sonrisa de inocencia tan característica.
Publicidad
Dando un pequeño salto a Andalucía, dos hadas madrinas se ocupan del trabajo de los hospitales de referencia de cada provincia, haciendo realidad esos sueños, algunos a simple vista imposibles, de los pequeños que lo requieren. Gracia Aparicio y Toñi Gómez están en contacto permanente con hospitales infantiles de toda la comunidad autónoma, como el centro Virgen del Rocío o el de laVirgen de la Macarena de Sevilla, el Reina Sofía de Córdoba o el Materno de Málaga. En definitiva, reparten su magia por cualquier rincón y hacen posible esos anhelos a través de voluntarios de la entidad, aunque también otros colaboran asiduamente como los de Caixabank. En esta última categoría se encuentra María Jesús Tejero, una malagueña llena de amor para entregar a los demás y tiempo libre que emplea en hacer felices a otros: «Esta iniciativa es preciosa, me tiene enganchada», confiesa.
Tejero es empleada de los servicios centrales de Caixabank y lleva colaborando en el cuerpo del voluntariado de la Fundación Pequeño Deseo desde hace siete años. Recuerda con alegría y melancolía esos momentos en los que se desplazaba a cualquier lugar de la provincia para cumplir un deseo de algún pequeño, sobre todo antes, cuando la pandemia no era el pan de cada día y cualquier sueño, aunque fuese difícil, se hacía realidad superando las expectativas del pequeño.
A pesar de la situación, siguen haciéndolo, aunque limitando las salidas y poniendo más medidas para evitar cualquier riesgo mínimo para estos niños y niñas, que se encuentran en situaciones de salud muy delicadas. Una de las últimas acciones mágicas de la Fundación le sacó la sonrisa a la pequeña Gabriela, de 4 años, y a todo el que mira esas imágenes sin conocer su historia. Su madre Raquel cuenta que en diciembre le diagnosticaron un tumor unilateral en el ojo derecho, «una enfermedad rara de las más comunes en niños». A pesar de que «es invisible e indoloro» y que sólo «aparece como un reflejo blanco y la pupila dilatada», Gabriela fue operada rápidamente y ahora recibe la correspondiente quimioterapia: «Estuvimos en el hospital Virgen de la Macarena de Sevilla, aunque nosotras somos de Málaga, es un lugar de referencia para estos casos. Conocimos allí a la Fundación e indagando Gabriela me dijo que quería un muñeco de esos que son muy realistas, un bebé 'reborn'», explica Raquel recordando la sorpresa, que fue hace apenas tres semanas.
María Jesús Tejero fue la encargada de entregarle el regalo a la pequeña, aunque adornaron el momento como ellas saben: «Agitaron la varita y le dieron una caja misteriosa... Fue un momento especial, ella estaba abriendo el regalo súper ilusionada. No se lo podía creer. Luego me dijo que ya no quería otra muñeca, que le encantaba esa y podía darle las otras que tenía a otros niños», relata la madre de la pequeña.
Publicidad
A pesar de que el año pasado cumplieron 20 haciendo realidad cientos de deseos por todo el territorio, las circunstancias no estuvieron de su lado; eso sí, han hecho felices a tantos niños que la celebración está más que servida. Uno de ellos es Nacho, un chico de Málaga que padece la enfermedad de Crohn, una patología intestinal inflamatoria que a veces le impide hacer vida normal.
Por un problema ocurrido en el colegio del pequeño, que le impidió hacer un viaje con sus compañeros de clase, la Fundación supo que Nacho sería muy feliz haciendo una escapada con su mejor amigo. Así que, agitando su varita, consiguieron que durante un fin de semana ambos pasaran unos días inolvidables en el 'Holiday Palace' de Benalmádena: «Mi hijo no daba crédito y yo no podía parar de llorar. Fue un pedazo de experiencia, inolvidable para él», relata Yolanda, la madre de Nacho.
Publicidad
Haciendo balance, Gracia Aparicio cuenta que han cumplido 819 deseos en toda Andalucía desde que comenzaron hace siete años (21 a nivel nacional), casi una década de trabajo, lágrimas de felicidad y esfuerzo por conseguir que un niño mantenga el ánimo durante su recuperación: «Aunque ahora lo tenemos difícil por la movilidad, entrevistamos a los pequeños para saber cuál es su deseo a través de videollamadas y jugamos con ellos para que nos lo chiven mientras. Esto es la imaginación al poder, porque nos han pedido saltar en paracaídas, montar a caballo, un unicornio, jugar con las cabras, conocer a Messi o un ordenador», cuenta la responsable del área de Andalucía, con la esperanza de seguir su actividad como acostumbran y, si la situación mejora, celebrar ese 20 aniversario arrebatando las sonrisas más preciadas: las de los niños.
Suscríbete durante los 3 primeros meses por 1 €
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión
Te puede interesar
Una moto de competición 'made in UC'
El Diario Montañés
Publicidad
Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación.
Si continúa navegando acepta su uso. ¿Permites el uso de tus datos privados de navegación en este sitio web?. Más información y cambio de configuración.