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LEANDRO PAVÓN
Viernes, 18 de abril 2014, 04:15
Hace menos de tres meses que el pequeño Gonzalo Lobato, de tan solo dos años, inauguró una placa debajo de uno de los árboles de la calle Real, a la altura El Paseillo, con su nombre y fecha de nacimiento puestos en ella. Con esta iniciativa, llamada 'Un árbol, una vida', se pretendía que los más jóvenes del municipio apadrinaran una de las plantas de la localidad para que los dos crecieran juntos, y para que sus padres le dejaran un recuerdo que durara para el resto de la vidas. Ya son 56 las placas instaladas por distintos lugares de Estepona, pero las solicitudes se elevan a 250.
La concejala de Participación Ciudadana, Susana Casaño, anunció que las dos centenas de placas que quedan por instalar se están fabricando. La encargada de ello es la Asociación de Discapacitados Psíquicos de Estepona (Aprona), y tienen un coste de cinco euros, que deben abonar los padres, mientras que la instalación la lleva a cabo el Ayuntamiento.
La edil explicó que cada familia fue la encargada de escoger el árbol donde se ubica la placa con los datos de los niños. Los lugares más destacados donde se pueden ver estos apadrinamientos son las plazas del Ajedrez, Cañada, Adolfo Suárez de Figueroa, San Francisco, Manuel Alcántara y Doctor Arce; las calles Portada, Real, Veracruz, Santa Ana y Castillo; el parque de Los Niños; y las avenidas Andalucía, Padre Cura, Juan Carlos I y San Lorenzo.
«Con este proyecto pretendemos vincular de forma simbólica el crecimiento de un árbol con la evolución de la vida de un niño, para que tomen conciencia de la importancia que tiene el medio ambiente en el futuro de las ciudades», explicó Casaño.
La concejala recordó que las familias que deseen participar en este proyecto tendrán que entregar en la delegación de Participación Ciudadana, la que fuera anteriormente la Casa Consistorial, un formulario donde deberá aparecer la ubicación exacta del ejemplar elegido y, si existiera, la motivación por la que se decidió apadrinar ese árbol en concreto. La inscripción deberá ir obligatoriamente acompañada de una fotocopia del libro de familia o del DNI del menor si lo tuviera.
Pese a que la iniciativa está pensada para menores de 21 años por el fin de asemejar el crecimiento del árbol con el del padrino, esta posibilidad, según expresó Casaño, está abierta a todo el que quiera apuntarse, ya que entienden que puede haber plantas que puedan significar algo especial para cualquier adulto del municipio.
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