Borrar
El brazo fue la zona tatuada más solicitada. :: L.P.
Tinta llevada a flor de piel en Estepona
ESTEPONA

Tinta llevada a flor de piel en Estepona

Estepona reunió a 1.500 amantes del tatuaje el pasado fin de semana

LEANDRO PAVÓN

Lunes, 7 de abril 2014, 03:40

Durante un fin de semana en el que en Estepona el sol brilló con especial énfasis, las mangas cortas se abrieron paso en la elección del vestuario y les vino como anillo al dedo a los asistentes a Expo Tattoo, la primera convención de tatuajes que se celebra en la ciudad. «Ya sabíamos que haría este tiempo, así que mejor venir enseñando el brazo. Así le da la luz al tatuaje, que el verano ya lo pide», explicó Andrés Méndez, que lucía un lagarto en su brazo.

Unas 1.500 personas pasaron por el Palacio de Exposiciones y Congresos durante los tres días que duró la convención y muchos intentarían que alguno de los 80 tatuadores que se desplazaron en 50 stands les hiciera algún tatuaje para aumentar los que ya tienen. «Como mínimo, cada estudio hace un tatuaje al día en directo. Ellos traen sus modelos porque después lo presentan al concurso que hacemos por la noche», comentó el organizador de las jornadas, Antonio Guerrero.

El olor a tinta se notaba nada más entrar al recinto. Por toda la sala, se podían oír las maquinas tatuadoras por encima incluso de la música ambiente. Los profesionales desplazados hasta allí iban teniendo trabajo, aunque siempre les quedaban tiempo para descansar y disfrutar de la cita.

Pese a que asistieron tatuadores de todos los lugares de España e incluso alguno de Italia o Finlandia, la representación malagueña era la más nutrida. Hasta cuatro personas se desplazaron de Loto Rojo. «Estamos haciendo unas tres obras por día.», afirmó Cristóbal Hidalgo, tatuador del estudio

Durante el primer día, uno de los miembros de este estudio trabajó durante veinte horas en una de sus obras. «Ocupaba toda la espalda y eso llevó mucho tiempo. El precio de un trabajo así es de 500 euros, aunque los más pequeños suelen ser 50», calculó Francisco Garrido, del mismo estudio.

Este estudio apostó por la formación de los tatuadores. Para ello, consiguieron que la Junta de Andalucía le homologaran varios cursos en los que enseñan a los jóvenes como iniciarse correctamente en el mundo de la tinta. En ellos se incide sobre todo en las medidas higiénicas y en la práctica para que el cliente luzca el diseño que pidió.

Muestra de ideas

Muchos de los asistentes aprovecharon la jornada para tomar ideas sobre que tatuarse. «Yo me quiero tatuar pero no aquí. He venido porque está el que me tatúa habitualmente y he venido por él, para verle trabajar. También aproveché para ver otros stands», explicó Antonio Marcos.

Otras personas vieron en la convención la oportunidad de ver como se hace un tatuaje. «Dentro de unas semanas cumplo 18 años y quiero regalarme un tatuaje. Me echa para atrás lo que puede doler, pero aquí estoy viendo que nadie se queja. Me han dicho que duele, pero también que engancha», comentó Ariadna Montes.

Uno de los tatuadores que más nombre tenía de los que acudieron a la cita fue LoloTattoox, que ganó fama por su participación en un programa de televisión. «Estas convenciones vienen genial porque así ves a compañeros que no ves el resto del año por estar trabajando», explicó el tatuador. «Cada uno viene con sus ideas a tatuarse, que eso es muy bueno. Para mi no hay nada extraño ya que cuanto más raro, es más original. He tatuado desde un cerdo volando a un pimiento o un plátano», añadió.

Laura Piñero es la modelo con la que participó en los concursos e incluso quedaron segundos en la categoría de color. «Hay mucha gente que viene y este mundo les resulta extraño. Tenemos que educarles para que les parezca cercano y que vean como somos. Al fin y al cabo, es un arte. No tiene que relacionarse con la delincuencia», denunció la modelo.

El del tatuaje es una industria que en los últimos años ha crecido bastante. Testigo de esta evolución es María Cruz de Divinity's. «Ya no se ven los tatuajes como antes. Está más normalizado. Ahora hay más clientela y más tatuadores. Hasta la gente más mayor se está atreviendo, con cuarenta o cincuenta años, y que nunca se habían tatuado en la vida» afirmó Cruz.

La proximidad de otras ciudad y la escasa celebración de este tipo de eventos en Andalucía, hizo que muchos aficionados al tatuaje decidieran desplazarse a Estepona. «Yo vengo de Jerez y cuando me enteré de este evento no dudé en venir. Por allí no se celebran cosas como estas, y está bien para conocer gente con tus mismos gustos», explicó Daniel Salcedo.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

diariosur Tinta llevada a flor de piel en Estepona