Borrar
Los edificios de las casas de Félix Sáenz, con su característica fachada labrada y sus puertas de forja. :: ÁLVARO LÓPEZ
La zona noble de Málaga se convierte en Patrimonio Histórico
MÁLAGA

La zona noble de Málaga se convierte en Patrimonio Histórico

La Junta incorpora al Catálogo de Bienes Culturales cincuenta edificios históricos de Reding, Pries, Sancha y Pintor Sorolla

IGNACIO LILLO ilillo@diariosur.es

Viernes, 22 de febrero 2013, 12:26

Ya eran monumentales y a partir de ahora serán, realmente, monumentos. Medio centenar de edificios históricos de la zona noble de la capital, desde el paseo de Reding hasta la avenida Pintor Sorolla, pasando por Pries y el paseo de Sancha, están más protegidos si cabe por la legislación autonómica. El Boletín Oficial de la Junta (Boja) publicó ayer una resolución por la que la Dirección General de Bienes Culturales e Instituciones Museísticas, dependiente de la Consejería de Cultura y Deporte, ha iniciado los trámites del procedimiento para la inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, de manera colectiva, de los principales referentes urbanísticos residenciales del siglo XIX en la ciudad.

Entre estos se encuentran inmuebles tan conocidos como el palacio de la Tinta, las casas de Félix Sáenz, el hotel Miramar, La Bouganvilla, las villas Amalia, Juanito, Onieva y Chelo y la fundación Manuel Alcántara, entre otras. En todos los casos, esta figura de protección se suma a las que ya le aportaba la normativa municipal, e implica la salvaguarda de las fachadas, estructuras, alturas y elementos característicos; por lo que cualquier reforma solo podrá afectar a los interiores (y no a todos los elementos). De esta forma, en lo sucesivo sus propietarios, además de estar obligados a conservarlos, deberán permitir su inspección por parte de la Junta; así como su estudio por los investigadores. Además, los titulares deberán comunicar a la Consejería de forma previa a la realización de cualquier obra o intervención.

Tal y como expone la resolución, esta zona se consolidó durante la segunda mitad del siglo XIX, aunque aparecen hitos anteriores, tales como la fuente de Reding (del XVII). El eje viario permite -junto con el paseo marítimo- la conexión de la zona Este con el Centro. Además, a partir de este tramo se ha producido todo el desarrollo urbano del barrio del Limonar y otros aledaños. En este enclave privilegiado se construyeron decenas de casas para la burguesía floreciente, en una zona antaño tranquila, aunque hoy marcada por la densidad del tráfico.

De ahí que los inmuebles seleccionados sean ejemplos de la arquitectura residencial de esta clase social, y son especialmente significativos por el momento histórico, la ordenación urbanística del espacio y los elementos ornamentales que se emplearon, así como por los arquitectos y promotores que los hicieron posibles. A ello, se une el hecho de ser ejemplos fundamentales de los estilos historicistas: el neoplateresco, el neomudéjar y el neobarroco, visible en el uso de materiales como la madera, el ladrillo y el azulejo, junto a columnas finas de hierro.

Los orígenes

Desde mediados del siglo XIX constan numerosas solicitudes de familias malagueñas para construir villas en el paseo de Reding, que recibe su nombre del general (español de origen suizo) que fue gobernador de la ciudad en 1808 y que participó en la batalla de Bailén. Son en su mayoría casas de dos plantas de las que ya no quedan ejemplos. El impulso definitivo a esta zona llega en la década de los 70 gracias a la intervención, entre otros, de arquitectos como Jerónimo Cuervo.

En paralelo, se avanza hacia la avenida de Príes y el paseo de Sancha, donde, ya en la década de los 20 del siglo siguiente, se proyecta uno de los ejemplos más destacados: el hotel Miramar. Mientras, en la avenida Pintor Joaquín Sorolla van apareciendo numerosos hoteles de pequeño tamaño y villas, entre las que sobresale la de los Onieva (hoy en manos de Cajamar). Junto a Cuervo, la calle está plagada de ejemplos de la creatividad de urbanistas como Joaquín Rucoba, Julio OBrien, José María de Sancha y, sobre todo, Fernando Guerrero Strachan, que pone de manifiesto el interés de la burguesía por emplear a firmas de renombre para visualizar su estatus económico y social.

Paseo de Reding

En el entorno de La Malagueta destaca el edificio Félix Sáenz, de estilo historicista y diseño de Guerrero Strachan (1922). Es fácil de reconocer: por las siglas 'FS' sobre las puertas de forja; por los llamativos zócalos labrados y por las terrazas bajo aleros, que las resguardan del sol y la lluvia. En la acera de enfrente está el palacio de la Tinta (actualmente sede de varios departamentos de la Junta), que se esconde tras el paseo de ficus. En este caso, O'Brien camina entre el historicismo y el modernismo. Muy cerca se encuentra el Miramar, comprado por el grupo Hoteles Santos, que se encuentra a la espera de recuperar el uso que tuvo antaño. El mismo urbanista lo planteó en estilo historicista entre 1921 y 1926. En este caso, la fachada principal se compone de un pabellón saliente en el eje central y dos cuerpos laterales con torretas cuadradas.

Desde ahí, el recorrido salta a la avenida de Pries, un conjunto de 14 viviendas de diseño clasicista que se desarrolló en torno a 1875. En algunas de ellas intervino Jerónimo Cuervo y llaman la atención por su planteamiento simétrico y ordenado, de inspiración inglesa, de planta baja más una altura; accesos mediante verjas de forja y por debajo de la cota de la calle. Hoy constituyen un ejemplo del proceso urbanístico que se produjo para la sustitución de las antiguas fábricas por viviendas.

Enseguida, se llega al paseo de Sancha, zona marcada por la proliferación de villas familiares de alto nivel, muchas de ellas fruto del estudio de Guerrero Strachan. Entre los inmuebles catalogados por la Junta se encuentra el que acoge la Escuela Superior de Turismo Costa del Sol, que es característico de la tipología de hotel que se implantó en la zona. También hay que detenerse en la conocida villa La Bouganvilla (con sus característicos elementos neomudéjares) y otras casas señoriales: San Carlos, Cele-María, Amalia, Carmen y María. Muy cerca, en Monte Sancha, 1, llama la atención la Villa Juanito, con su potente estructura palaciega.

Pintor Sorolla

Por su parte, en la avenida Pintor Joaquín Sorolla se han destacado cuatro casos. En la esquina junto al hospital Parque San Antonio se alza Villa Onieva, que acoge la sede institucional de Cajamar, para lo que fue rehabilitado recientemente. El palacete de finales del siglo XIX, que, como tantos en este entorno, es obra de Guerrero Strachan, destaca por su fachada principal asimétrica y su torre octogonal característica. Con un estilo totalmente diferente, a la altura del número 59 se levanta la sede de la fundación Manuel Alcántara, de diseño sencillo y sólido, y donde se hace un uso característico del hierro.

La última vivienda catalogada se llama villa Chelo y tiene entrada por el paseo marítimo Pablo Ruiz Picasso, 71. También se ha sometido de manera muy reciente a una profunda rehabilitación, que realza sus valores. La reconocerán por sus fachadas blancas y sus amplias terrazas con vistas espectaculares sobre el mar.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

diariosur La zona noble de Málaga se convierte en Patrimonio Histórico