Borrar
Los comercios malagueños llevan semanas preparados para la vuelta al cole, la cuarta marcada por la crisis. :: ÁLVARO CABRERA
Una vuelta al cole de marca blanca
MÁLAGA

Una vuelta al cole de marca blanca

Las familias acuden cada vez más a fabricantes desconocidos para equipar a sus hijosLas asociaciones de consumidores calculan que estos productos pueden abaratar un 30% el gasto por alumno

AMANDA SALAZAR asalazar@diariosur.es

Domingo, 4 de septiembre 2011, 11:33

Los centros comerciales se llenan estos días de padres que, calculadora en mano, se devanan los sesos para afrontar la vuelta al cole de sus hijos. La crisis trastoca por cuarto curso consecutivo las economías de los hogares, que tienen que hacer malabares para cuadrar las cuentas y que acuden cada vez más a las marcas blancas para el equipamiento escolar.

Pese a que el cheque libro implantado por la Junta de Andalucía en toda la educación obligatoria supone un gran alivio para las familias, el regreso a las aulas conlleva otros gastos extra. Los cuadernillos complementarios, libros de lectura, material de papelería, uniformes, ropa deportiva y el calzado se convierten en imprescindibles para los estudiantes.

Las previsiones de gasto de las asociaciones de consumidores varían en función de si los alumnos acuden a un centro público, privado o concertado. La Asociación Al Andalus cifra el coste por niño en un centro público en 300 euros, y en uno concertado entre los 600 y los 700 euros, dependiendo de si necesita uniforme. La Unión de Consumidores eleva el desembolso a 420 para los públicos y 1.100 para los privados.

Pero estos presupuestos pueden reducirse bastante si se huye de las primeras marcas, se comparan precios o si se realiza una compra escalonada. Son consejos que las asociaciones de consumidores repiten hasta la saciedad. Calculan que el gasto puede bajar un 30% si se atiende a estos principios. Para comprobarlo, SUR realiza una compra comparativa en uno de estos comercios con una cesta de la compra solo con marcas blancas y otra con primeras marcas.

Lo primero es la ropa. Muchos centros exigen uniforme, pero los padres pueden elegir dónde comprarlo. Y existe una gran diferencia dependiendo del fabricante, aunque sigan el mismo patrón. Un pantalón gris, por ejemplo, cuesta 12 euros si es de marca blanca, frente a los 47 euros de otro similar pero de una marca conocida. Un polo blanco oscila entre los cinco y los 30 euros, mientras que el jersey de cuello de pico varía entre los 12 y los 23 euros. Un babero de preescolar pasa de los 6 a los 30 euros. En cuanto a la ropa de abrigo, hay anoraks desde 14 euros frente a los 90 que puede costar si es de una primera marca.

Uniformes y calzado

En el calzado y la ropa deportiva también hay una gran diferencia. Unos zapatos de colegial negros pueden salir por 15 euros o por 40. Las grandes superficies tienen zapatillas de deporte a 25 euros, mientras que las grandes marcas no bajan de los 50. Un chándal puede costar 9 euros ó 60. Al final, la cuenta sale por 98 euros o por 300, dos veces más caro.

Para María Huelin, vicepresidenta de Al Andalus, lo importante es intentar valorar lo que realmente necesitan los niños. «No hace falta renovar todo el armario, pueden reutilizar ropa del año pasado», dice. En cuanto a la diferencia de calidad, señala que las marcas blancas están mejorando en los últimos años y que «tampoco es necesario desembolsar una gran cantidad en productos que se van a quedar pequeños».

En cuanto al material escolar, las grandes superficies ofrecen cada vez más surtido propio de papelería y pueden encontrarse mochilas desde tres euros. Los niños, por su parte, tienen sus preferencias que, casi siempre, suelen sobrepasar el mermado presupuesto de sus progenitores. «Yo quiero la mochila de Patito Feo». «Pues yo quiero la carpeta de Justin Bieber que tiene música», discuten dos hermanas ante el rostro impasible de la madre en el pasillo de unos grandes almacenes. «La carpeta de Justin Bieber no puede ser, que cuesta 16 euros», intenta razonar. «Nosotros compramos libretas y carpetas de marca blanca o incluso del chino, pero siempre cae algún capricho», dice Montse Carnero, con dos hijas de diez y cuatro años.

Comprar sin los niños

Esa es precisamente la primera máxima de las asociaciones de consumidores: Cualquier producto -carpetas, libretas, mochilas o cartucheras- en el que aparezcan los ídolos animados o de carne y hueso de los niños, se encarece notablemente. «Tenemos que huir de los personajes de dibujos animados o de series infantiles, que atraen mucho a los niños pero que cuestan mucho más caro», dice Huelin.

Por eso, otro de los consejos fundamentales en estos días es intentar ir a comprar el material escolar sin los niños. «Así evitaremos que se encaprichen; incluso la ropa podemos comprarla y probársela en casa con la garantía de que se puede devolver si no les queda bien», indica.

Volvemos a la cesta de la compra. Una libreta de taba blanda puede costar entre un euro y tres si se añaden dibujos. La carpeta oscila entre los 2 de la marca blanca y los 6 de una conocida. En el caso de la mochila, sin acudir a la de 3 euros, puede costar 22 euros la de una marca blanca o 29 euros si es de Hannah Montana, Patito Feo o Hello Kitty.

En el material de escritura, el precio varía entre los 2,4 euros el lote de diez con colores surtidos o los 3 euros si son de marca. Los subrayadores fluorescentes, oscilan entre los 3 y los 4,7 euros, mientras que la diferencia entre lápices es de más de dos euros. En total, añadiendo sacapuntas, lápices de colores y goma de borrar, la diferencia es de unos 20 euros entre una cuenta y otra, un 57% más.

Para Al Andalus, cada vez es menos necesario recomendar a los padres la marca blanca porque se ya se han habituado a ella. «Es cada vez más común, confían en ella y saben que ofrece una buena relación calidad-precio», indica María Huelin, que afirma que la crisis también está sirviendo para que las familias se replanteen una nueva forma de vuelta al cole. «Ahora, incluso en las casas de clase media que no se han visto afectadas por el paro se proponen no despilfarrar en el comienzo de curso porque se dan cuenta de que estaban haciendo un gasto superfluo y que muchas cosas se pueden reutilizar de cursos anteriores o heredar de hermanos y amigos», indica. «Desde Al Andalus también creemos que es una buena forma de educar a los hijos en el consumo responsable», afirma.

El lunes 12, las aulas del segundo ciclo de Infantil y Primaria volverán a llenarse. En los institutos, la campana volverá a sonar el jueves 15. Y al final, lo principal no será la mochila, sino lo que los niños aprendan en clase.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

diariosur Una vuelta al cole de marca blanca