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S. B.
Lunes, 13 de junio 2011, 03:33
Gibraltar es mucho más que divergencias con España, cosméticos a precios más asequibles y un reflejo de las costumbres británicas a pocos kilómetros de cualquier punto de la comarca. El Gibraltar actual es el resultado de muchos años de mestizaje de nacionalidades, culturas y religiones. El festival 'The Calentita' surgió hace cinco años con la intención de dar a los gibraltareños la oportunidad de celebrar la interculturalidad y, a los visitantes, la oportunidad de conocer el Peñón un poco más, dejando a un lado los estereotipos.
La edición de este año fue uno de los eventos más destacados del pasado fin de semana, que congregó hasta la madrugada del viernes a miles de personas en la plaza de Casemates. Acudieron dispuestas a probar de todo un poco por un precio asequible y, sobre todo, a conocer un poco mejor a sus propios vecinos. La música a todo volumen se mezclaba con el olor a especias marroquíes, paella y salchichas alemanas. Los dulces típicos gibraltareños competían con el exotismo de los dim sum, los aperitivos chinos que se sirven con el té.
'The Calentita' ofreció este viernes en 24 expositores -más del doble que en 2007- platos de cocina de China, Marruecos, Gibraltar, Alemania, India, Sri Lanka, Nepal, judía y de México, Kenia, Irlanda, Grecia y Sudáfrica, entre otros, a precios de entre uno y dos euros.
El organizador del evento, Owen Smith, explica que el Peñón «tiene una mezcla de comunidades que representa la historia y la situación de Gibraltar hoy en día» y que es un día «para celebrar las mejores cosas de Gibraltar».
'Crispy' y cremosa
El nombre del festival procede del plato típico gibraltareño, la calentita, una receta de origen genovés cuyos principales ingredientes son harina de garbanzo, agua, aceite, sal y, según los gustos, pimienta, que se mezclan y se pasan por una sartén para después gratinar la masa. «El secreto está en echar el aceite en un 'pouring pan' -sartén - y luego gratinarla en el horno para que quede 'crispy' -crujiente- por una parte y cremosa por otra», explica Pepe Palmero, jurado del concurso de calentitas 2011 junto a Richard Cartwright.
Palmero asegura que la calentita «ha adquirido su sabor a lo largo de los años», desde que los genoveses la introdujeron en la década de los cincuenta, cuando se hizo popular debido a que era económica y fácil de cocinar. Añade que los cambios introducidos en la receta original, como la sustitución de polenta por harina de garbanzo, reflejan la adaptación de las culturas que llegan a Gibraltar. «Como aquí no había polenta, hubo que inventar otra cosa, y molieron los garbanzos, como hacen los hebreos, que era lo más parecido».
«Lo pueden comer los hebreos, los marroquíes, no hay problemas de halal -pautas religiosas islámicas- que lo prohíban. Es, sin duda, un plato que refleja cómo somos en Gibraltar», afirma.
Cartwright adereza con anécdotas la receta de Palmero. Comenta que en la década de los cincuenta había un vendedor ambulante de calentita llamado Paloma. Los niños reiteraban una y otra vez la misma broma que, no por repetida, dejaba de resultarles divertida. «El vendedor iba diciendo 'Calienteeee, calienteeeea' y nosotros le preguntábamos: 'Paloma, ¿cómo está tu hermana?, y él decía: 'calienteee'».
Hermanamiento
El festival se ha consolidado desde sus inicios y convoca a ciudadanos de ambos lados de la verja. En los puestos abundan las comandas en «llanito» -mezcla de inglés y español-, como «una de chicken y una de carne» o «dos de beef y dos de gallina». Algunos gibraltareños intercambian entre sí los trajes típicos de sus países de origen. Hay inglesas de piel blanca y melena rubia ataviadas con saris, jóvenes de rasgos indios tocados con un fez y los más tradicionales se decantan por el rojo y el blanco, los colores de Gibraltar.
Damon Bossino es gibraltareño, descendiente de malteses, portugueses e italianos, y está casado con Rosa Arrimadas, española, con la que reside en Gibraltar y son asiduos del festival. Bossino subraya que los gibraltareños viven la diversidad «como algo muy normal, de manera que todos conviven, pero manteniendo las señas de identidad propias y respetando la entidad de los demás», mientras que su esposa ha apuntado que, aunque en España también hay varias culturas, «no con este hermanamiento que se vive en Gibraltar».
El programa dio cabida a actuaciones y a la presentación oficial de las candidatas a Miss Gibraltar, un certamen que cobró especial auge en el Peñón desde que su miss Kaiane Aldorino fue elegida Miss Mundo en 2009. Los rasgos y los nombres de las aspirantes también ponen de manifiesto la diversidad de sus orígenes.
Las actuaciones musicales, una exhibición de baile urbano y un espectáculo de láser y fuegos artificiales completaron el programa de una edición que dejó a los gibraltareños y a los curiosos con ganas de repetir. Los organizadores están dispuestos a seguir subiendo el listón cada año.
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