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Nuria Triguero
Martes, 17 de febrero 2015, 01:30
Siete meses ha tardado el juzgado de lo mercantil número 2 de Málaga en aprobar el plan de liquidación de Isofotón. Un plazo que ha exasperado a los acreedores, ansiosos por saber si van a poder recuperar algo de su dinero; y a los antiguos trabajadores, que conservan cierta esperanza de recuperar su empleo si otra empresa compra la fábrica. La sobrecarga de trabajo que sufre el citado órgano judicial y la propia complejidad del proceso concursal están detrás de esta tardanza. A partir de ahora, ¿qué cabe esperar?
¿Venta en bloque o de activos por separado?
La prioridad fijada en el plan de liquidación es la venta en bloque de toda la unidad productiva de Isofotón, es decir, los dos edificios que forman la fábrica en el PTA y sus tres líneas productivas (la de fabricación de células fotovoltaicas y las de ensamblaje automático y semiautomático de módulos), así como la marca, las patentes y otros activos intangibles. Ahora bien, hasta los administradores concursales dudan de que haya una empresa interesada en hacerse con todo este paquete, ya que todos los potenciales compradores que han visitado la fábrica han manifestado que les sobra la mitad de las instalaciones. El propio plan de liquidación contempla la posibilidad de aceptar una oferta por una parte de los activos y no por todo el conjunto, siempre que incluya al menos un inmueble completo y una línea de fabricación, de forma que el plan de negocio contemple la contratación de «un número de empleados relevante». Ya como tercera y última alternativa, si no hay ofertas satisfactorias, se subastarán sus activos por lotes. Esta es la opción que nadie quiere, puesto que supondría el desmantelamiento de la fábricaque un día lideró el sector fotovoltaico español.
¿Cuál es el precio de salida?
El precio de salida para la unidad productiva de Isofotón, que incluye los dos edificios del PTA y sus tres líneas productivas, así como la marca, las patentes y otros activos intangibles, es de 34,7 millones de euros. Esto significa que se aceptará una rebaja máxima del 40% respecto al valor que se ha determinado para estos activos, que es de 57,8 millones de euros. Si no hay ninguna oferta aceptable para la fábrica completa los activos se venderán por partes, en cuyo caso el valor que se obtenga será previsiblemente inferior.
¿Qué se exige a los compradores?
Para empezar, pago al contado. No obstante, el plan de liquidación contempla la posibilidad de conceder «algún aplazamiento» cuando se trate de la «oferta más interesante», aunque siempre ligado a la obtención de «garantías suficientes». Otros criterios que servirán para elegir la mejor oferta serán el compromiso de creación de empleo, la solvencia del ofertante, la experiencia en el sector y la asunción de gastos e impuestos derivados de la venta.
¿Quiénes se han interesado por la fábrica?
La administración concursal asegura que hay «mucho interés» en el sector fotovoltaico por la venta de Isofotón. Durante los últimos meses alrededor de una decena de empresas han visitado las instalaciones del PTA, todas ellas extranjeras (chinas, coreanas, estadounidenses y alemanas, más concretamente). Hace aproximadamente un año, los propietarios de la empresa (que aún no habían sido apartados de la gestión) aseguraron que la multinacional china Suntech y la italiana Pufin tenían un fuerte interés. Tampoco hay que olvidar a la sociedad laboral formada por exempleados de Isofotón, Sunrise Power, que fue la única en presentar una oferta en firme en el juzgado, aunque no fue tenida en cuenta. Es de prever que ahora vuelva a intentarlo en la subasta.
¿Cuáles son los plazos?
A partir de ahora se abre un plazo de tres meses para que las empresas interesadas presenten ofertas para la unidad productiva. En breve, la administración concursal elegirá a la empresa que realizará la campaña de promoción internacional de la venta. Si no se presentan ofertas aceptables para la fábrica completa, se procederá a la venta por lotes. Para esta opción se prevé un plazo de 60 días.
¿Qué perspectivas de cobro tienen los acreedores?
Pocas, desgraciadamente. Las deudas de Isofotón (más de 160 millones de euros sin contar las que están pendientes de pleitos) superan con mucho el valor de sus activos (la unidad productiva se valora en 57,8 millones, pero el precio de salida es un 40% inferior, de 34,7 millones). Además, el dinero que se obtenga por la venta de la fábrica se devolverá, en su inmensa mayoría, a los acreedores que cuentan con privilegios especiales (como hipotecas). En este sentido, el principal acreedor de este tipo es la Junta de Andalucía. Sólo el 11% de lo que se cobre irá para el resto de acreedores y los primeros de la fila son Hacienda y Seguridad Social.
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