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Rocío Vidal defiende el texto en solitario.
Una función, mil lecturas

Una función, mil lecturas

La obra, que se estrena este fin de semana, reflexiona sobre cómo la literatura influye en el comportamiento y en la forma de ver la vida

Regina Sotorrío

Viernes, 15 de enero 2016, 00:09

Es teatro, pero también literatura. Es la historia de Ariadna la misma noche en que muere su padre, pero también es un relato de amor a las letras y a la familia. Busca entretener, pero también enseñar y visibilizar. La actriz malagueña Rocío Vidal debuta en el Teatro Echegaray con Los amores diversos, una obra con múltiples lecturas que se inspira en los libros para ir más allá.Se subirá a las tablas este fin de semana, en el 33 Festival de Teatro.

Los amores diversos, que tiene en Málaga su estreno absoluto, es una reflexión sobre cómo la literatura que leemos y sus personajes condicionan «nuestra forma de comportarnos, de relacionarnos y de ver la vida». Una mujer, Ariadna, va al despacho de su padre la noche de su muerte en un accidente para buscar un texto que leer al día siguiente en su funeral. Empieza entonces un viaje iniciático que le lleva a reencontrarse con su progenitor y con esos otros roles imaginarios que han formado parte de su vida. Por el camino surgen textos de Pedro Salinas, Luis Cernuda, Lord Byron, Gloria Fuertes o Baudelaire. Aparecen libros que le recuerdan a su infancia como Platero y yo de Juan Ramón Jiménez, que le influyeron en su primera juventud como Cumbre borrascosas de Emily Brontë, y obras como Rayuela de Julio Cortázar que le ayudaron a descubrir su homosexualidad.

Con dramaturgia de Fernando J. López y dirección de Quino Falero, la literatura aparece aquí como un compañero de viaje, «como una ventana al mundo, una forma de dignificar la vida, de ampliar nuestros horizontes», detalla Vidal.

La malagueña se enfrenta al «reto» de sostener en solitario este texto en su primera visita al Echegaray. Algo «emocionante» pero cargado de «responsabilidad» por tener enfrente «a la gente que más quieres y que esperas que disfruten con tu trabajo». Es una manera también de poder «compensar» el tiempo que lleva fuera, lejos de los suyos. Formada en la Escuela Superior de Arte Dramático de Málaga (ESAD), Rocío Vidal se marchó hace doce años a Madrid para continuar sus estudios y abrirse un hueco en la difícil escena teatral. Allí trabaja como ayudante de dirección, en la producción de espectáculos teatrales y también como actriz. Ahora está a punto de despedir la segunda temporada de la comedia Mientras tanto en el Teatro Lara de Madrid.

En la lucha

No es una carrera fácil. «Por desgracia en este país, la cultura se concibe como un elemento de ocio y no como un medio de enriquecer al individuo y a la sociedad, mientras esto sea así habrá que seguir luchando». Y esa lucha es, precisamente, la que conecta a Rocío Vidal con Ariadna, «esa fuerza para sobreponerse a los episodios menos buenos de la vida».

La obra busca atrapar al espectador, hacerle disfrutar, pero también tiene una fuerte identidad pedagógica por los contenidos que aborda, desde la relación con los padres hasta la necesidad de vivir la identidad sexual de manera libre y constructiva, pasando por el valor de la literatura. En este sentido, la compañía ha elaborado una guía didáctica para acercar la función a alumnos de primero y segundo de bachillerato. Porque Rocío Vidal está convencida: «El teatro es una opción de ocio fantástica y una oportunidad para la reflexión, siempre te va a dar algo mágico que no te dará el cine, por ejemplo. Por eso jamás va a morir».

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