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J. J. Buiza
Martes, 11 de septiembre 2012, 14:48
Pese a los tiempos que corren, Málaga sigue siendo un mercado atractivo para el sector de los gimnasios y centros deportivos, que vive una competitividad creciente con el desembarco de grandes grupos en los últimos años. Go Fit, integrada dentro de la compañía española Ingesport (participada a su vez por el fondo Corpfin Capital), ha sido la última en poner el pie en la ciudad y lo ha hecho a la grande: invirtiendo más de 15 millones de euros en dos centros que están a punto de ver la luz en Segalerva y en Huelin, después de que la sociedad se hiciera en su día con el contrato que sacó a concurso el Ayuntamiento.
La apertura de ambos equipamientos, que se producirá a lo largo de este mes, ha levantado gran expectación y ha generado largas colas en las oficinas de inscripción.Pedro Peinado, responsable de Go Fit en Málaga, achaca esa buena aceptación a la «gran oferta de actividades y servicios que ofrecemos a un precio muy competitivo» (29 euros mensuales), así como a «unas instalaciones vanguardistas» y a un «equipamiento de última generación». Una zona de aguas con piscina polivalente, piscina de aprendizaje y spa; amplias salas de fitness; una oferta de doscientas actividades colectivas a la semana; aparcamiento gratuito; o taquillas con llave inteligente son algunas de las prestaciones de las que presume Go Fit en sus centros.
Este modelo de gestión de instalaciones deportivas promovidas en su momento por la FundaciónDeportiva del Ayuntamiento de Málaga ya lo adoptó con éxito Valssport GestiónDeportiva, sociedad que está al frente de los complejos de Ciudad Jardín y El Cónsul. El caso es que las cadenas especializadas tienen a Málaga en su punto de mira desde hace tiempo. La apertura en el centro de ocio Plaza Mayor hace unos años de Solinca, perteneciente a la cadena Health & Fitness Club del poderoso grupo portugués Sonae, supuso toda una revolución en la industria de los gimnasios, como también lo fue el O2 Centro Wellness de El Perchel, que forma parte de otro grupo líder en España que cuenta con 15 centros más en diferentes ciudades.
José Manuel Núñez, gerente de O2, habla de «un concepto integral del bienestar, más allá de los gimnasios tradicionales». «Nuestros socios pueden disfrutar en un mismo espacio de múltiples actividades dirigidas, una amplía sala de fitness con numerosas estaciones para evitar esperas, dos piscinas, spa, y, además, entrenamientos personales, cuidados de fisioterapia, actividades al aire libre como pádel, etcétera», relataNúñez, que destaca novedades introducidas recientemente para ser más competitivos, entre ellas tratamientos de «fisioestética» y asesoramiento fisioterapéutico en la propia sala.
Así, los empresarios siguen invirtiendo en un sector que todavía se está adaptando a un nuevo modelo de negocio, que fusiona deporte, salud, bienestar y belleza. El término wellness, que hace referencia a este concepto más global, se ha popularizado entre los gimnasios, que se han visto obligados a seguir la tendencia que han marcado estos grandes grupos. José Manuel Acosta, dueño del Centro de Alto Rendimiento que lleva su nombre y vicepresidente de la Asociación de Gimnasios de Málaga, señala que la clave para competir está en aportar profesionalidad y atención personalizada. «Como propietario, uno tiene que involucrarse más para tratar de que los clientes estén lo más cómodo posible. Hay que aportar motivación y reforzarse con buenos equipos», sostiene este empresario.
Baja la facturación
En opinión de Acosta, los gimnasios han notado la crisis, pero tal vez menos que otros sectores en lo que se refiere a la demanda, ya que el número de usuarios sigue siendo elevado.El último dato disponible es el de un estudio de DBK que apuntaba un descenso del volumen de facturación en España del 6% en 2010, tres puntos menos que en 2009 y uno más de lo que se prevé en 2011.
«Muchos socios, a pesar de vivir momentos profesionales complicados, utilizan el club como una forma de encontrarse mejor física y psíquicamente», apunta el responsable de O2. Pese a que un estudio de Facua en 2011 cifraba el coste mensual media de un gimnasio en Málaga en 42,25 euros, la mayoría de los establecimientos han lanzado promociones y descuentos que reducen el precio significativamente.
Acosta afirma que las tarifas se sitúan en torno a los 30 euros, una cantidad que todavía se pueden permitir muchas personas. «Hay gente desempleada, con más tiempo libre. Pese a la crisis, 30 euros te permiten poder entrenar a la hora que quieras y está en el bolsillo de la mayoría. Si no estás trabajando, te cuidas y al menos no estás en casa pensando en el problema», comenta.
SUBIDA DEL IVA EN 13 PUNTOS
La gran preocupación de los dueños de los gimnasios estos días es la subida del IVA, que en septiembre ha pasado del 8 al 21%, trece puntos más que han supuesto todo un jarro de agua fría para estas empresas. José Manuel Acosta, vicepresidente de la asociación malagueña del sector, asegura que la mayoría de los negocios han apostado de momento por asumir esa subida antes que repercutirlo en la matrícula o la cuota del usuario. «Si un centro tiene unos trescientos socios, más de 60 van a ser solo para pagar al Estado», explica gráficamente Acosta, quien apunta que la decisión de los establecimientos de asumir ese coste responde a los riesgos que implicaría aumentar los precios en unos momentos especialmente duros para la economía familiar . Se calcula que en toda la provincia operan más de 200 gimnasios.
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