Borrar
VIVIR

El discípulo de Baco

El concurso anual del sumiller celebrado en Mijas ya tiene dueño. El valenciano Bruno Murciano puede presumir de tener el paladar más exquisito del país

MARI CARMEN JAIME

Jueves, 23 de octubre 2008, 20:06

Degustar un buen vino es una tarea única. Los paladares, al igual que los gustos, dependen de multitud de factores encabezados por las preferencias del catador. Pese a ello, los que saben de este arte gastronómico, aseguran que no hay mayor placer que diferenciar los aromas de un gran vino y apreciar las pinceladas de sabor propias de un tinto gran reserva. Muestra del increíble potencial que en esta técnica hay en España, desde el pasado lunes se ha celebrado en CIOMIJAS las V Jornadas Internacionales de Sumillería, que ha tenido como principal foco de atención la elección del mejor sumiller de España este año. Una serie de pruebas de diferentes categorías que han tenido que superar una docena de participantes de todo el país. 'Cada maestrillo tiene su librillo' dice el refrán, en el que todos los catadores creen a pies juntillas ya que, Rafael Reyes, de Valencia, considera que «no hay unas pautas básicas para la formación de un buen enólogo ni para su entrenamiento». «Lo ideal sería no fumar, llevar una dieta equilibrada y mantener una boca sana», ejemplifica José Javier Ríos, profesional desde hace años y única representación malagueña en el concurso. Viajar mucho, conocer bodegas y experimentar nuevos sabores de vinos son las mejores formas de aprender en este complicado mundo que, hasta hace pocos años, era casi exclusivo de unos cuantos. «No es bueno que la enología esté mitificada», admite el sumiller de Euskadi Jon Andoni Rementería, que lleva en este mundo dos décadas. Para él, y muchos de los profesionales participantes en estas jornadas, lo esencial es «fomentar la curiosidad entre quienes quieren aprender a disfrutar de nuestros caldos». Fruto de años de trabajo y esfuerzo, apreciando los taninos y los diferentes matices a madera, frutas del bosque y esencias de cada uno de los vinos, el ganador de este concurso, después de enfrentarse a casi una decena de exámenes de cata, decantación e incluso idiomas, fue el valenciano Bruno Murciano Gallego. A partir de hoy, el sumiller puede presumir de tener el mejor paladar del país para la degustación.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

diariosur El discípulo de Baco