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TRIUNFO. José Tomás cortó tres orejas y salió en hombros en esta feria que ayer concluyó. / CARLOS MORET
El fiasco ganadero, la tónica de la feria
FERIA DE MÁLAGA 2008. TOROS

El fiasco ganadero, la tónica de la feria

Andy Cartagena, José Tomás, Cayetano y Enrique Ponce abrieron la puerta grande de un ciclo marcado por el baile de corrales, el mal juego de los toros y la pésima presentación en algunos casos

TEXTO: A. M. ROMERO

Lunes, 25 de agosto 2008, 10:29

FALTÓ la materia prima de la Fiesta. El fiasco ganadero ha sido la tónica general de la feria taurina de Málaga recién concluida, cumpliéndose los peores augurios que se hicieron cuando se presentó la cartelería. Con contadas excepciones, el mal juego de las reses ha marcado las once corridas de toros, dos novilladas picadas y dos festejos de rejones que han compuesto el abono.

El mayor fiasco fue el de Peñajara, uno de los hierros que más expectación había levantado. Falta de casta y de fuerzas han sido las notas predominantes en los bureles que han saltado al albero A ello se ha unido la pésima presentación de algunas reses -indignas de ser lidiadas en un coso de primera categoría como La Malagueta-. El ejemplo más claro de esta situación ocurrió en la corrida de Juan Pedro Domecq-Parladé del día 21.

Esta circunstancia ha propiciado retrasos en los sorteos por el continuo baile de corrales. Algunos representantes de la autoridad han repescado corridas que habían sido rechazadas totalmente. Así ocurrió el viernes 22 cuando el presidente, Enrique Moya, aprobó cinco toros previamente descartados de Garcigrande (que al final fueron 'garcichicos'). Uno de éstos, incluso, se lidió bajo la responsabilidad del ganadero, un hecho que hace años que no se recordaba por estos lares. Otro elemento destacable es que una gran parte de los toros que saltaron al ruedo tenían los cinco años cumplidos y uno, 'Margarito' de El Torreón, corrido el día 20 como sobrero, le faltaba un mes para cumplir los seis (edad máxima para ser lidiado).

El oasis en este desierto de buenas reses fue la corrida de El Pilar, lidiada el miércoles de feria, tanto por presentación como por el juego que dieron. Después, sólo destacaron algunos toros sueltos, unos fueron aprovechados por los diestros y otros no. Estas circunstancias deben hacer encender las señales de alerta y recapacitar a la empresa que gestiona el coso y, fundamentalmente, en el equipo de veedores de toros, encabezado por el torero retirado Raúl Gracia 'El Tato'.

Cartel de honor

En lo referente a los diestros de a pie, el cartel de honor lo copan José Tomás, Cayetano y Enrique Ponce, los tres matadores que han abierto la puerta grande 'Manolo Segura', al cortar dos orejas en un mismo toro en faenas de muy distinto corte.

La pureza, la autenticidad, el valor verdadero sin trampa ni cartón definieron la actuación de José Tomás, fundamentalmente con el quinto toro de la tarde del 20 de agosto, fecha de su cumpleaños. El de Galapagar llevó la apoteosis y el éxtasis a unos tendidos entregados que le jalearon con los gritos de «¿Torero, torero!».

Reapareció en Málaga Cayetano tras su cogida de Huesca y lo hizo triunfando ante un torito más propio de plaza de tercera en el que dejó constancia de su torería, su temple y su pinturería, que le valieron los máximos trofeos. En el papel de catedrático del toreo estuvo Enrique Ponce en la última corrida de a pie cuando, en el cuarto de la tarde, un animal por el que nadie daba un duro, el valenciano 'se inventó' una faena de altura en la que dejó constancia de su sapiencia taurina.

Buen sabor de boca y detalles dejaron el toreo serio del madrileño El Fundi en su presentación en Málaga tras veinte años de alternativa; Mari Paz Vega, que estuvo a un gran nivel; el buen hacer de Salvador Cortés en uno de los tres toros que lidió; Daniel Luque, que ha sido todo un descubrimiento para la afición malagueña -es un torero con proyección si sigue en esa línea-; José María Manzanares y Miguel Ángel Perera, dos toreros que están en un buen momento pero que en Málaga no tuvieron toros a su altura para desplegar su maestría.

En un siguiente escalón se situaron El Cid y El Juli, dos toreros poderosos que poco pudieron hacer ante las nulas cualidades que ofrecieron los toros que le correspondieron en suerte. Por su parte, el malagueño Javier Conde estuvo con una actitud muy distinta a la de años anteriores y regaló a la afición una faena de inspiración con su personalísimo toreo.

Dos pertardazos

En el lado negativo quedó otro torero de la tierra como es Salvador Vega, que no se encuentra en su mejor momento y al que se le vio desdibujado. Por su parte, Finito de Córdoba y Alejandro Talavante se dejaron ir vivo un toro a los corrales. En el caso del cordobés es la segunda ocasión en que le sucede en dos años. Asimismo, en la balanza de los menos bueno hay que situar la actitud chulesca y maleducada de Miguel Abellán en el segundo de su lote cuando, con aspavientos y malos modos, quiso que la banda de música de Miraflores se arrancase con el pasodoble.

Sólo un percance de importancia se ha producido en estos días. Lo sufrió Fernando Cámara en el día de su reencuentro con el público de La Malagueta en la temporada de su regreso a los ruedos. El diestro afincado en Fuengirola fue cogido por 'Barbanegro' de Mari Carmen Camacho, aunque no herido. Sufrió una fractura de cadera y fémur que le ha hecho cortar la temporada.

Respecto a las cuadrillas muy mal los banderilleros, salvándose sólo la gran lidia y los buenos pares que puso Curro Robles de la cuadrilla de Daniel Luque y la actitud de José Manuel Calvo 'Montoliú', Juan José Domínguez y Paco Arijo. Entre los picadores, destacaron Antonio Saavedra y Eugenio García.

Novilleros

Respecto a los seis novilleros, de los tres de la primera de abono el malagueño Alejandro Sánchez estuvo con oficio, mientras que dejó una grata impresión el debutante Alejandro Esplá. El fuengiroleño Juan Carlos Cabello también estuvo bien ante dos toros difíciles de Carmen Borrero. Dámaso González estuvo aseado, Ismael Cuevas cumplió y Adrián Abad -que debutó con caballos- demostró que aún está muy verde -con la espada pasó un auténtico calvario-.

En cuanto a los rejoneadores, el triunfador absoluto es Andy Cartagena quien, a base de espectacularidad, abrió la puerta grande con tres orejas. El joven Joao Ribeiro Telles, con una doma sobria y clásica, apuntó buenos detalles mientras que Diego Ventura, que venía precedido de importantes triunfos esta temporada en plazas como Madrid y Sevilla, estuvo vulgar y tuvo una actitud censurable al exponer en demasía a sus caballos. Cuando montaba a 'Morante' el toro lo cogió por los pechos y se salvó de milagro.

La segunda de rejones estuvo presidida por el tedio. Dejó constancia de una buena doma y de clasicismo Joao Moura hijo, mientras que Leonardo Hernández estuvo muy acelerado y El Cartagenero, con algunos defectos corregidos respecto al año pasado, se mostró muy acelerado con las cabalgaduras. En este festejo fue cogido el caballo 'Manolete' de la cuadra de El Cartagenero, que sufrió un puntazo en la anca derecha.

El público responde

El aumento en un 15% del número de abonados (en gran parte gracias al atractivo de José Tomás) ya presagiaba buenas entradas en La Malagueta, donde ninguna tarde ha habido menos de medio aforo. En cuatro días (del 19 al 22 de agosto) se colocó el deseado cartel de 'No hay billetes' en las taquillas del coso del paseo de Reding. Además, hubo un lleno, un casi lleno, cuatro tardes en las que los tendidos se llenaron en tres cuartas partes, tres días con media entrada, un festejo con dos tercios y un otro con más de media plaza cubierta.

Esta afición por ir a los toros hizo que los días grandes la reventa hiciera su agosto, fundamentalmente el día de la actuación de José Tomás.

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